el primer jesuita que me ha cautivado
Él vino como pan en la boca,
con la demanda de este jesuita
que sigue al pueblo Israelita
y su amor me lo entabla, lo coloca.
¿Salvador, por qué el alma provoca
discernimiento que nada invita?
Se siente porque el alma se irrita,
al ver que a ella nada se le invoca.
Enséñame de Ignacio su inicio,
principios y claro fundamento;
no quiero tomar falso juicio;
dame solo el único elemento,
que lo haga santo de juicio,
será patrón desde aquel momento.
¡Qué es Dios y el servicio sus amores!
¡Qué elemental y ostentado faro!
Por eso Íñigo merece loores,
ya veo que, es principio claro;
Jesús, tu compañía, en los temores;
la ternura, es María, tu amparo.