el ideal del comienzo del día para un seminarista
Empiezan día sonriendo
levantan al cuerpo con su permiso;
es cuando se oye, oyendo,
cuando el cerebro da aviso,
porque despertarlos sólo Dios quiso.
Perfuman hedor cercano,
limpian el rostro que ha de verse,
él saluda sin dar mano,
acaricia sin moverse,
que del santo se estima su ofrecerse.
Con las laudes los saludan,
los que presiden sin ser sacerdotes;
meditan, con esto ayudan
a que por ello se vote,
futuro a quien el aloe frote.
Comienza la Eucaristía,
a ricos y pobres, mismo paraje.
¿Por qué a todos incurría?
¿Quién es noble al homenaje
si todos hemos caído del viaje.
Con ofrendas y sermones,
abren de par en par vuestros oídos,
al igual sus corazones
con los rezos muy fluidos.
Comunidad libre, se ven reunidos.
Aclaman piadoso gloria
con piedad y aclamaciones amenas,
un talento da memoria,
salmodia por bocas llenas,
fin es llegar al cielo sin cadenas.
Sacralizante procesición,
es el vestíbulo de albas y estola.
Es deber de la incensación
ser a Cristo que se inmola,
perfumea, da vicio como amapola.
Porqué tantos delirantes
sin atender gestos están, escuchan
al testigo que estuvo antes
en el lugar donde luchan,
los que con la sangre de Dios se duchan.
Los teocidas atentos
en la homilía se han refugiado,
mirándose tan contentes
entre ellos se han mirado.
Todos, con amén, lo han consignado.
Silencio les hace falta,
continúan, preparan el banquete;
hay vasija de precio alta,
manteles, puntas, roquete.
Continuando con un locuaz sainete.
Con las manos extendidas,
figura del acusado sirviente,
por manos infundidas
se hace presidente,
igual alar y víctima doliente.
Rodillas al mismo tono,
transformados se tornan pan y vino,
son Jesús al unísono.
Parten y comen, es divino,
memorial y regalo del rabino.
Puestos porque hay uno más,
es discípulo del poblado Emaús,
sigue invisible a los demás,
aunque se prenda toda luz,
por fe sabemos que de nombre es Jesús.
A una asamblea de boca
se pide intercesión o recuerdo,
el presidente convoca
mas si se hace cuerdo
del comer a Dios no becerro o cerdo.
La llamada de postración
con especies que la asamblea trajo.
A corazones les da presión,
porque la atracción atrajo,
y es posible con esfuerzo y trabajo.
El mismo Cordero canta,
se ha consumado su sacrificio,
la parusía adelanta,
real , no es ningún oficio,
Es Eucaristía: final e inicio.
Cálidos seminaristas,
fraternos y sonrientes se dirigen,
a lo que con ansia vista,
ahí el llamado dio origen,
su voluntad entera a Él la rigen.
No siendo ellos mataderos
van sedientos para los manantiales.
Cristo colgó en maderos,
ejemplo de crueles males,
para siempre son salvados actuales.
¡Deleite!!La comunión!
El amo sirve, es comida al sirviente,
por esto sufrió la pasión,
el Gólgota es presente,
con María y desde el Cedrón Torrente.
Morir en paz todos pueden,
así como regresar al ahora;
mas al silencio tienden,
no se sabe tiempo, hora,
importa que Jesús en vos se adora.