el fetiche de dios ha metido y me habló un tal jesucristo
¿Quién eres? ¿El que está en el centro,
del oratorio, de esta capilla?
En cada despido te encuentro,
en cada ciudad, pueblo o villa.
Mirase que desapareces
al no buscarte de velero.
¿Quién eres Deidad, que en preces,
te dan honor tan verdadero?
¿Espíritu o hombre cualquiera?
¿Mides con regla toda falta,
ya si fuese última o primera,
ya si fuese poca o fuese alta?
¿Quién eres que de camino,
verdad y vida te presentas?
¿Acaso ese frasco de vino,
te concentra y le pagas renta?
Acusadme si no te creo,
que hay preguntas sin responder.
¡Sincero!, que hasta que veo,
que Dios nos baste sin esconder.