País Poema - Autores

abraham carrillo colín

el ateo se presenta ante la corte del pueblo

En soledad iba caminando.
¿Quién me acompañaba en la agonía?,
lentamente a cuesta enfurecía,
con verse mi vida en pos arruinando.
Presentí que era por la triste infancia,
acostada en un pueblo de la ribera;
reconozco que la vida primera,
fue la peor al tornarse distancia.
Era arraigado por falsas premisas,
de ese Dios que ama a sucios pecadores,
sé que son mentiras llenas de errores,
cuando hipócritas cargan sonrisas.
Tonterías hechas malas crueldades,
al retumbar cánticos cristianados.
¡Bajeza es pensar que sanas hincado,
pero mordiendo recitando piedades!
Te invito hermano que me escuchaste,
acostado, en asiento o por cuclillas,
que Dios no hizo al hombre de arcilla,
fue visión confusa que tú formaste.
¿Tu aprecias la voz del sacerdote,
o crueldad e impureza de cristiano?
yo abrí mi conciencia temprano;
vengo a alentarte para que tu razón vote.
¡Qué hay un Dios! ¡Son millones de Dioses!,
los que ayunan, se paran en templos;
viven en mansiones y callan voces,
de la grey despierta al ver sus ejemplos.