País Poema - Autores

abraham carrillo colín

detrás del evangelio una doncella se reviste de ellos. para la psicóloga alejandra morelos borja

Vi en Patmos a una virgen en pradera,
murió en invierno nació en primavera;
tomaba la mano del Ser amado.
Era Juan, a quien a ella desvestía,
ella con paciencia se resistía,
al saciase con verse a su costado.
¡Oh Alejandra, te miro de lejos,
me colocaste pilares y azulejos!,
dentro de mis entrañas corrompidas.
Ceñiste los huesos atentamente,
en la realidad en cara y de frente,
siendo éstas alegremente dolidas.
Tomaste de un Marcos, con el rugiste,
con su ejemplo a la vida combatiste.
con fiereza de consejo eres profeta
y elijes a Jesús como el indicio,
con escucha a jóvenes das juicio;
testigo de que la vida se respeta.
Sal de tu alcoba que mi alma te desea,
no temas porque el tiempo te posea,
yo le detengo, ya no des demora;
que el encuentro de vos es lo que espero,
porque si no estás conmigo muero,
al no contemplar belleza sonora.
Sondeas en el aire lentamente,
como un águila viste entre la gente,
al que puede curarte de las penas;
Me propongo, seré tu doctor profundo,
que te cure de lo mundano e inmundo,
y me entrego con lazos y cadenas.
Nueve meses, de ti, fui alimentado:
de vientre, pecho y cuerpo ensangrentado.
Sé que tu sacrificio a Dios le es grato;
ten en el cielo edades en baluartes,
por pedir que del infierno me apartes,
te llegará al fin lo inmortal barato.