País Poema - Autores

abraham carrillo colín

consagraré mi vida a jesús por maría; el día más feliz de mi vida

¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
Todo a ti, desde este día,
las obras buenas que Jesús valora,
dadas por ti ¡Oh María!
Os doy mis ojos, lengua, los oídos;
cada virtud y cada trabajo con empeño;
la obra presente y la futura que sueño,
y lo que en desidia he destruido.
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
Tarde y noche en albornía;
en palabra suave y en presa sonora,
dadas por ti ¡Oh María!
Yo de ti estoy y sigo consagrado,
la guardaré siempre, como tatuaje;
al tomar mordaz, como amor de pasaje.
Desde hace tiempo, en ti, no herrado.
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!,
que al ser cizaña que ardía;
veía el trigo que al fuego demora,
causa de ti ¡Oh María!
Me llevas a Jesús, Cordero Santo,
se enalteces en el Poderoso en todo;
no buscó oro, honores y acomodo
y al ser Madre, en buscarle, me adelanto
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
¡Llevadme a Jesús, por mí, él, iría!;
aunque fuese al final de las horas,
causa de ti ¡Oh María!
¡Traédmelo!, y consigo a tu Esposo,
que el vientre viaje al confín del mundo,
aun si fuese tempestuoso;
y el cuerpo enlaces, que el ferro hundo.
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
¡No olvides, Caricia Mía,
que eres trono, cetro y tesoro como aurora!
Gracia de Dios ¡Oh María!
Si la tenue niebla espanta, estas a lado;
si me empequeñezco con la pródiga carga,
al dármelo en olivo ensangrentado,
me llevas, porque el vino con hiel amarga.
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
La desgracia se desvía,
la voluntad mía fue tenerte ahora,
gracia de Dios ¡Oh María!
Que en el camino de gracia camine
y nunca exija, por méritos impíos,
contigo vengo y yo solo me elimine,
porque si enmiendo me llenas los vacíos.
¡Madre Mía! ¡Os me consagro Señora!
Cadena tuya por mi ardía,
entre tus pulcras manos cuando tu ojo llora;
regalo tuyo ¡Oh María!
Dejadme estancar fértilmente en tu vida,
invade la mía, es inútil objeto,
que la impureza la tenía movida.
¡Gran milagro!, me adentro a ti como feto.