bienaventuranzas
Dios salve a todos los pobres
que se sientan afligidos,
ellos recibirán odres
y al cielo irán dirigidos.
¡Humilde, serás dichoso!,
aun si mueres en guerra,
para ti el Dios amoroso
te da heralde la tierra.
Para los que están hambrientos,
son de dicha para sus ojos;
su sed saciará al momento,
y al cielo irán sin enojos.
Los que dan misericordia
obtendrán suya la causa,
por la vida de concordia
que da a la incongruencia pausa.
Dichosos son los de corazón,
sin mancha y con limpieza,
a Dios le verán con razón,
al consagrar su pureza.
Los que con obras construyen,
hacen próspero el mundo,
los hombres en él, se fluyen
y Dios en ellos, fecundo.
Si el mal al hombre incide,
¡dichoso en las voluntades!,
porque si es presa, pide,
en Dios tendrás heredades.
Dicho está: al que lucha y venza,
en honor por causa mía;
en calumnias, recompensa;
y la en infamia alegría.