País Poema - Autores

abraham carrillo colín

aleluya

Hora que suenen las campanas,
los aplausos, las porras, los gritos;
Noche donde se celebran ritos
de tradicionales iglesias cristianas.
Ancestros, jóvenes, pequeños
son llamados a cenas pascuales
¿Cómo??Cuándo?¿Dónde?¿Para qué?¿Cuáles?
Enigma todo, nadie le es dueño.
Es para que lo blanco se lave;
la cera virginal se consume,
Cristo su condición propia asume,
la mañana nocturna es la clave.
Historia pasada y la futura
se concretizan en el presente;
feliz la culpa que el pueblo siente,
memorial que por siglos perdura.
El alfa y la omega son efecto,
todos uno, lo uno todo unía:
la limpieza, el gozo , la alegría,
lo bello, lo pulcro, lo correcto.
Hora de sonar el aleluya
desde la tierra hasta el cielo,
porque Dios trae con anzuelos
al devoto o quien sólo lo intuya.
La gloria es recuerdo primitivo,
los catecúmenos se bautizan,
bendiciendo el agua que utilizan
es el abono de fiel cultivo.
Noche sagrada, gloria, recuerdos,
donde todo hombre al cielo suave,
lo celeste cae de la nube,
porque se salva a locos y cuerdos.
Se mueve la piedra, calló llanto,
mata el ángel a primogénitos,
Dios nos hace unigénitos,
muestra que Dios no ama tanto.