País Poema - Autores

abraham carrillo colín

al enamorado san juan de la cruz

Canto hacia el propio pintor,
canto a su margen llorado,
en momento calumniado
y hoy es de Dios cantor.
Al Contraste de poesías,
recitadas de tus manos;
los vuestras son pares y llano,
las mías melancolías.
Suspirando con tu boca,
me destruyes los ultrajes;
tus sonetos son mensajes
del Dios que, tu ser evoca.
¡Oh Juan, de santa Cruz, Santo!,
quiero imitar tus delicias,
porque mis entrañas envicias,
con tu trascendental canto.
Es triunfo lo verdadero,
venciendo la ola de brisas;
pones rimada y sumisas
las dichas del cordero,
¡Oh Juan, hoy a ti me yerto!,
no resintiendo impaciencias
y acogiéndome con tus ciencias,
aseguro que tu amor es cierto.
Ya que no sientes recelo,
al tomar a quien te mora,
porque oí su voz sonora,
susurrada desde el cielo.
Sé que eres fiel y amante
y complaces al oyente
con palabras atrayentes,
dando a Dios como causante.
Mirando al descarriado,
lo enamoras con dulzura;
tejes y armas vestiduras,
las que pones a mi lado.
Conmueves a nuestro oído,
con tus elocuentes versos;
desatando a los conversos
y sanándome, herido.
Recuerdo al bello poeta,
espero que él me recuerde,
porque su paisaje verde
me da memoria quieta.
Venero al varón profeta,
al que trajo a mis amores;
me cambio espinas por flores,
dio a Jesús, la única meta.
Prendes, desatas clarines
y los confiesas con liras;
tu muza danza y suspira,
es viento al son de violines.
¡Oye, escucha que tristeza!,
que contigo en oratorio,
me es limite el pretorio,
porque me ves con firmeza.
Desde ahora te prometo
ofrecer a Dios oraciones,
cuartos, liras y canciones,
hundidas en tu soneto.