yo, mi vida y la vuestra
No encuentro el momento exacto donde yo termino y la vida empieza, tal vez esa línea no existe y nunca ha existido o tal vez ya la encontré y nunca me di cuenta. Quisiera ser alumna de todas las escuelas y no graduarme ninguna porque mi único fin es mi propio yo, y no ese "yo" perfecto que siempre he querido mostrar, sino un "yo" natural y puro que surja dulcemente a su tiempo. Puede que haya pasado demasiado tiempo intentando arreglar los problemas e intentando perfeccionar cada parte de mí, tal vez nunca hubo un "yo" real y todo lo que aconteció fue simplemente vida. Mi filosofía siempre ha sido la de coincidir, confluir y concluir y tengo muy presente el concepto de destino; sí, pienso que nuestra existencia tiene un propósito y una explicación, que nadie ha venido al mundo a ser nadie. Hemos venido a ser algo más que reales, hemos venido a ser útiles y hemos venido a cumplir las expectativas de una vida que nos ha sido regalada.
Muchas veces pensamos que la solución está "allí" y dejamos nuestro hábitat y nuestros sueños y nos empeñamos en llegar al final del camino sin saber que "aquí" es donde está la vida. Algunas personas no están destinadas a irse, y se van porque necesitan perfeccionar una existencia que no necesita retoques. No me gusta que me llamen existencialista ni me digan que no puedo tener ideas no científicas por ser doctora, yo elegí esta profesión para curar los defectos del cuerpo humano, no para entregarme a una doctrina de evidencia y empirismo. Adoro pensar que hay algo más detrás de todo, que cada cosa que pasa simultáneamente a otra estaba premeditada y forma parte de una cadena con principio y final. No hallo el punto concreto que indica el final de una cosa y el principio de otra, y me asusta la incertidumbre de no saber a qué me enfrento, aún así, vivo.
Quiero confluir con cada persona que se cruce en mi camino tal y como he hecho hasta ahora y entiendo que equivocarme es una parte vital del proceso. Sigamos.