País Poema - Autores

a. sanh

parábolas de las noches sin ti

Tú, que te marchaste para dejar de compartir risas y amaneceres diluidos en copas de cristal. Tú que ya no guías mis caminos, que dejaste marchar mi última sonrisa con una mueca de labios torcidos. ¿Dónde estarás?, me pregunto a cada rato, borracha de ti y nunca saciada.
Te he buscado tantas veces, entre vestidos y zapatos, en el reflejo de ventanas, al final de cada calle, entre toda esa gente que vive y anda sin saber que la que a su lado camina, se muere a cada suspiro desesperadamente ciega de ti.
¿Qué ven ahora tus ojos que no me miran? ¿Por dónde caminan tus pasos? ¿Seguirán tus dedos jugando con tu pelo? ¿Seguirán tus dientes mordisqueando los labios de otros pecadores?
Hoy he vuelto a soñarte.
Y ese sueño, al fin y al cabo, más real que todo lo dicho, se retuerce y estira para cambiar, para ser otra cosa, un paseo por las calles de Menorca, un helado de fresa, un baile en mitad del mar, una canción en un avión, una sonrisa sincera.
Pero entre todas nuestras cosas, tirada en el suelo de nuestra habitación, encogida y solitaria, descanso. Inútil. Como la voz de mi cabeza que me insta a olvidarte.