País Poema - Autores

a. sanh

brutos y locos

Tenemos derecho, de, a ciertas horas
sentir deleite simulando ser otras personas
siempre y cuando;
el pensamiento perdure menos de un minuto
y el espíritu surque un mundo desconocido.
Tenemos derecho a viajar, vagar, errar
aprender otro idioma, dominar la danza,
para aquel sin esperanza son decentes proyectos;
controlar nuestros fantasmas,
las sombras de todos lados, espectros negados
daño no causan; ni el resto de almas
se pasma al verlos.
La suerte cuando cae esboza un soneto
de espaldas o de rodillas o de insensatez,
de madurez y de ofrendas en las que creímos
que pastilla y media contra la timidez
no es fármaco completo, ni digna medicina de olvido
ni droga bien servida que sirva de boceto
si ya despunta el lienzo una buena copa de vino.
El malestar divino es epidemia corriente, común,
álbum de segunda mano, o un puzle de fotos
roto el enigma de transparencias y encajes
anhelando el coraje de locos; del todo.
Delirios ausentes,
si brutos persistentes salen antes del lodo
antes que decentes, antes que hermosos
y valientes; antes que todos pacientes,
antes que toscos y bellos, antes pensemos,
antes que eso, seamos brutos y locos.