zoé valdés
breve beso de la esperaSu nombre ya no me es más familiar / El camino ya no es aquel / El de la ausencia / La muerte perdió su sutilidad / de virgen serena / Me arrancó de un piñazo / el vendaje de los ojos / Mis pestañas abiertas / al
castidad, castidadCastidad, castidad, qué de crímenes / se cometen en tu nombre. / -Jaime Gil de biedma. / Yo nunca fuí casta / regodearnos con el sexo es una hipocresía riquísima / no lo niego / pero yo nunca pude ser hipócri
creceCrece el sueño / te has convertido en árbol / de las ramas gotea miel. / Crece el silencio / el poema es la noche / que te brinda un portal. / Crece la lluvia / apenas me mojo / dentro de tu cuerpo. / Crece la luz /
cuerdas para el linceLince de fin de siglo azotador de mis cachivaches / Mentirosa y mecánica voy esparciendo estrellas / para el destello inseparable de las palomas / para empañar descalzos la huella de su barrido / suspiro
el pecadorEscribí en papel de cartucho tu nombre y tus apellidos / lo enrollé y lo amarré con pelos de mi pubis / luego lo molí y lo mezclé con mieles y sudores / no olvidé el buche de café que dejaste en la taza
historia de hoySin gran habilidad sin pensarlo pusimos el mantel en la arena / Accidental yo exclamé de triunfo y tu punta me iluminó por dentro / Como toda muñeca de porcelana puedo rajarme mañana / terminárseme la c
los espacios imaginariosNos nombra / y asistimos al escondite, / al inexistente elemento. / Nos piensa indiferente, / jugamos con su insinuación, / exorcizados. / Nos escucha, / nos pide el cuerpo, / nos devuelve nuestra sombra en mármo
nunca antes de la fiestaA Horacio Oliveira / Te dije nos veremos y no ocurrió, / tú tenías tu piel enferma de vida. / Hay copas manchadas y ceniceros sucios / que también son el amor el recuerdo. / Pero estoy sin gatos en esta ciu
poemas de la habanaElla no regresará jamás. / Un día, tu reconocerás su mundo inhabitable, / verás cuadros oscuros pintados por un amigo sin nombre, / el mismo que te dará libros y fotos. / Luego aprenderás a leer / o a apren
respuestas para vivirHasta aquí he leído a Juana Borrero y me siento / antigua. / Y mis piernas tienen miedo de correr.hacia tus ojos / cuando el retrato de mi presencia llora señales / nefastas. / Llegan las vacaciones donde n
todo para una sombrafragmento / Estamos equivocados, / nunca fuimos iguales, / tú eres terco y yo dócil. / Hay que penetrar, / hay que adentrarse demasiado / en lo que insinúas, / pero esta es una manera de perderte. / El secreto es
vagón para fumadoresfragmento / Una carta escrita en papel rosado / y deslizada por debajo de la puerta / puede desbaratar un destino / de eso de ser diosa ni me acuerdo / a ratos besaba el perfume de la otra / en los labios de