zinaida gippius
arañasEstoy en este mundo en una celda, / baja y estrecha, y en cada una / de las esquinas hay cuatro / laboriosas arañas. / Son hábiles, gordas y sucias, / tejen, tejen y tejen… / No cesa su trabajo monótono / y hor
el amor es unoSolo una vez la ola hierve hasta la espuma / y se deshace. / El corazón no puede vivir de la traición, / las traiciones no existen: el amor es uno. / Nos indignamos o jugamos, / o mentimos — pero hay silenc
el horribleEs horrible no vivir, pero solo dormir… / Para ver que todo se está multiplicando, / Para tener en el pasado tan salvajemente muchos pecados, / Que es una lástima mirar hacia el cielo. / ¿Cuándo puedo ora
ellaEn su perversa y desvergonzada maldad / Ella es, como las cenizas, gris o gris como el polvo. / Y estoy perdiendo de su cercanía, / De los bonos que sólidamente nos conectaron. / Ella es una tosca, es una
en el ruido verde de las hojas primaverales…En el ruido verde de las hojas primaverales / o en el susurro verde de la ola, / espero siempre las flores extranjeras / de la primavera que aún no nace. / El Enemigo, cercano en la hora desesperada, / susu
en la noche las ramas se ennegrecenEn la noche las ramas se ennegrecen / y se escucha el susurro de la corriente. / Me hamaca solo una red de aire, / tan lejos de la tierra como del cielo. / Abajo, el sufrimiento y arriba lo que entretiene
entreEn la noche las ramas se ennegrecen / y se escucha el susurro de la corriente. / Me hamaca solo una red de aire, / tan lejos de la tierra como del cielo. / Abajo, el sufrimiento y arriba lo que entretiene
la desconocida¿Qué hacer con la muerte? No lo sé. / Y ustedes, ¿saben? / Solo ocultan que lo ignoran. / Pero yo no escondo mi ignorancia. / Vivas como vivas, la vida no te lo responderá, / ¿acaso se vence la muerte con l
la realidad y el sueñoLa realidad y el sueño / se mezclan y se confunden, / cada vez más bajo / desciende el cielo funesto. / Camino y me caigo, / acepto mi destino, / con extraña alegría / y pensamientos sobre ti. / Amo lo inalcanzab