PAIS POEMA

Libros de yevgueni yevtushenko

Autores

yevgueni yevtushenko

adiós, bandera roja, nuestra
Adiós, Bandera Roja nuestra. / Descendiste del techo del Kremlin / no tan orgullosa / ni tan diestramente / como hace muchos años te izaste / sobre el destrozado Reichstag, / humeante como la última bocanada
antes del alba
Me gusta cuando las pálidas estrellas arden sin luz / pero tú podrías apagarlas con sólo la respiración de un niño / y el planeta en puntillas comenzará a entrar en la madrugada, / en el amanecer que no
arrúllame
Cada idioma tiene una irresistible belleza. / Cada idioma tiene algo ofensivo, / obsceno. / Pero acariciar y bendecir es nuestra única tarea que hacemos / con cierta vergüenza. / Yo admiro la timidez / d
aún todas sus lágrimas
El sauce no ha llorado aún todas sus lágrimas. / A su sombra, en la orilla me quedé pensativo: / ¿cómo hacer feliz a mi amada? / ¿Es que acaso no pueda hacer más? / No le bastan los hijos, la abundancia, /
babi yar*
I / No existe monumento en Babi Yar; / sólo la agria ladera. Y tengo miedo. / Hoy me siento un judío en el desierto / que de Egipto escapó. Me crucifican / y mis manos conservan los estigmas. / Me parece ser
cae la nieve pura
Cae la nieve pura como / si resbalara por hilos. / Quisiera vivir, vivir / pero sé que no es posible. / Algunas almas se pierden / sin huella en la lejanía, / suben, suben hacia el cielo / como hace la nieve pu
casi un beso
Pero no era realmente un beso / aunque casi fue un beso / hace mucho tiempo en mi juventud / en aquel lugar que fue nuestro mar / en una noche donde aún la arena estaba azulada / y seguía caliente después d
ciudadanos, oídme
Estoy a bordo del barco Friedrich Engels, / pero en mi mente hay tal herejía / de pensamientos que rompen las puertas. / No comprendo, ¿qué oigo?, / llena de confusión y de dolor, la invocación: / «Ciudadan
cuaderno de notas
La memoria de esta vida, / tranvías, sol, gorriones, / frivolidades sin control / parecidas al fluido del mercurio del termómetro, / porque los patos gritan en alguna parte / allá arriba sus últimos gritos,
duérmete, amada mía
Gotas salobres / brillan sobre los hierros de la verja. / La puerta del jardín quedó cerrada. / Y el mar, / en torbellinos encrespados / que golpean los muelles, / ha estrechado en su seno el sol salado. / ¡Dué
el ajedrez de méxico
El sol amodorrado. / El polvo amodorrado se derrumba por el camino. / El tañido amodorrado del espejismo. / El gemido amodorrado de un buey. / Flotan bamboleándose con modorra / un sombrero y otro sombrero;
el último intento
El último intento de ser feliz / ciñéndome a todas tus curvas, todas tus sinuosidades, / a la blancura trémula y balbuceante / y a las bayas con el opio del saúco. / El último intento de ser feliz / como si
en el país llamado más o menos
Vivo en el país llamado Más o Menos, / donde, / muy extrañamente, / no hay ningún partido oficial llamado “Masomenosista”… / donde ellos / leen a nuestros escritores clásicos… más o menos. / Donde a veces, / ha
en moscú, en la blanca y amurallada ciudad…
En Moscú, en la blanca y amurallada ciudad, / un ladrón calle abajo arranca con un pan de centeno. / No tiene miedo de ser linchado. / No hay tiempo para panes… / ¡Es que ya traen a Stenka Razin! / El Zar e
estoy a bordo del barco friedrich engels…
Estoy a bordo del barco Friedrich Engels, / pero en mi mente hay tal herejía / de pensamientos que rompen las puertas. / No comprendo, ¿qué oigo?, / llena de confusión y de dolor, la invocación: / “Ciudadan
hace mucho tiempo en moscú, en una vieja casa de madera…
Hace mucho tiempo en Moscú, en una vieja casa de madera, / tú, siempre en silencio, / entrabas de prisa, corriendo feliz / pero luego salías de allí huyendo bastante triste. / Sucedía bajo la lluvia, bajo
igual que un descolorado molde plateado…
Igual que un descolorado molde plateado / un ganso está en un bote / con sangre cayendo aún de su tibia nariz / y su cuello meciéndose en el borde de un balde. / Había dos de ellos volando sobre el río Vi
intentando maldecir
Acercándome una vez a la búsqueda de lo eterno / una noche en que mi alma era oscura y confusa / susurré el único rezo que sabía: / “Oh Dios, ten compasión de mí, arrúllame por favor”. / Y Dios nos perdon
ironía
El siglo veinte se ha burlado de nosotros. / Hemos sido estrujados y engañados como los impuestos. / El respiro de la vida ha erosionado nuestras ideas / tan rápido como ir deshojando hojas de una marga
la espera
Mi amor vendrá / y abrirá de repente sus brazos / para estrecharme en ellos, / comprenderá mis miedos, observará mis cambios. / Desde la negra lluvia, desde la densa oscuridad, / sin siquiera cerrar la puer
la hamaca con sabor a sal
Como el tiempo es la inteligente arena, / el tabaco cruje en la bolsita… / Y como la madera podrida de un viejo barco ballenero, / así también ocurre con la gente y con las redes para pescar. / Y feliz co
la llave del comandante*
NUESTROS caballos caminan / hacia La Higuera. / El abismo, a la derecha; / a la izquierda, el abismo. / Pensar en ti, comandante, / no es una carga ligera. / Dentro de mí hay silencio / muy parecido al sismo. / P
la tercera nieve
Por la ventana veíamos / negruzcos limoneros hacia el fondo del patio / y suspirábamos: «¡Han pasado los días / y hoy tampoco ha nevado!» / Pero al atardecer / empezó a caer la nieve, / iba perdiendo altura, /
las rejas se fueron  abajo por la tormenta…
Las rejas se fueron abajo por la tormenta / y nosotros, niños ladrones entre las tristes sombras, / éramos entibiados por nuestras camisas / repletas de manzanas robadas. / La manzanas querían arrancarse:
me gustaría
Me gustaría / nacer en todos los países, / tener un pasaporte / para todos / que provoque el pánico de las cancillerías; / ser cada pez / en cada océano / y cada perro / en las calles del mundo. / No quiero arrodil
me han herido con frecuencia y con mucho dolor…
Me han herido con frecuencia y con mucho dolor, / regreso a casa arrastrándome y abatido, / lastimado por lenguas venenosas, / es que se puede dañar hasta con el pétalo de una flor. / Y yo mismo me he her
no existe monumento en babi yar…
No existe monumento en Babi Yar; / sólo la agria ladera. Y tengo miedo. / Hoy me siento un judío en el desierto / que de Egipto escapó. Me crucifican / y mis manos conservan los estigmas. / Me parece ser Dr
por la ventana veíamos…
Por la ventana veíamos / negruzcos limoneros hacia el fondo del patio / y suspirábamos: “¡Han pasado los días / y hoy tampoco ha nevado!” / Pero al atardecer / empezó a caer la nieve, / iba perdiendo altura, /
por mi fe en el estado yo trataba de comportarme cortésmente…
(Monólogo del primer tipógrafo ruso Iván Fedorov, 1510-1583) / Por mi fe en el Estado yo trataba de comportarme cortésmente, / haciendo respetuosas reverencias a la autoridad. / Pienso que no he ahorcad
rusia ha perdido…
Rusia ha perdido / a Rusia / dentro de la propia Rusia. / Rusia se busca a sí misma / como buscar en la nieve un dedo cortado / como buscar una aguja en un pajar / o como una ciega mujer vieja / alzando enloque
soledad
Qué desdicha es estar solo en un cine / sin una esposa, una amante o un amigo / ¡donde las películas son tan cortas / y la espera es muy larga! / Qué desgracia siente uno / en esa privada guerra de nervios /
soy un rápido tren…
Soy un rápido tren / que hace años va y viene / Entre la ciudad Sí / y la ciudad No. / Mis nervios están tensos / como cables / entre la ciudad No / y la ciudad Sí. / Todo está muerto y asustado en la ciudad No. /
soy un zorro azul que vive en una granja  gris…
Soy un zorro azul que vive en una granja gris. / Condenado a la muerte por mi color, / detrás de estas rejas de alambres a prueba de mordiscos / no me siento nada de contento con mi color azul. / Oh Dios,
te amo cuando tienes celos de mí…
Te amo cuando tienes celos de mí, / por nuestros pecados terrenales / nos llega la venganza del relámpago, / al comienzo va quemando los árboles, / luego el pasto y después el techo de la casa y la nubes.
te amo más que a la naturaleza
Te amo más que a la naturaleza, / porque tú eres la naturaleza misma. / Te amo más que a la libertad, / porque sin ti la libertad es una cárcel. / Te amo con imprudencia / como un abismo y no como un pequeñ
tres figuras
A lo largo de la plataforma cubierta de hielo / resbaladiza como barco de pasajeros, / camina mi amada con nuestros hijos. / Ellos corren a lado de ella / y me ruegan con sus ojos: / “Padre, llévanos contig
¡la mitad no quiero de nada!
La mitad no quiero de nada! / ¡Que sea mío el cielo todo! / ¡La tierra toda, mía! / Mares y ríos, el torrente de la montaña, / ¡míos! No los comparto. / No me seducirás, vida, con una parte. / ¡Será todo o na
¿cómo pude sobrevivir durante el tiempo de stalin?…
¿Cómo pude sobrevivir durante el tiempo de Stalin? / Es que una vez muy contento salí disparado / de una ventana del noveno piso / donde con mucho orgullo caminé sobre el tejado / guiado por no sé quién / y
¿has sido hermosa?
¿Has sido hermosa? / Ni siquiera lo sé. / Tenías miedo de mi / abrazabas con timidez, / con humildad / pero tú fuiste hermosa / desconsoladamente inatractiva / tratando de sonreír en tu dolor. / Fuiste hermosa / po