xavier villaurrutia
amor condusse noi ad una morteAmar es una angustia, una pregunta, / una suspensa y luminosa duda; / es un querer saber todo lo tuyo / y a la vez un temor de al fin saberlo. / Amar es reconstruir, cuando te alejas, / tus pasos, tus silen
cuadroFuera del tiempo, sentada, / la mano en la sien, / ¿qué miras, mujer, / desde tu ventana? / ¿Qué callas, mujer, pintada / entre dos nubes de mármol? / Será igual toda la vida / tu carne dura y frutada. / Sólo la
cuando la tarde cierra sus ventanasCuando la tarde cierra sus ventanas remotas, / sus puertas invisibles, / para que el polvo, el humo, la ceniza, / impalpables, oscuros, / lentos como el trabajo de la muerte / en el cuerpo del niño, / vayan c
décima muerte¡Qué prueba de la existencia / habrá mayor que la suerte / de estar viviendo sin verte / y muriendo en tu presencia! / Esta lúcida conciencia / de amar a lo nunca visto / y de esperar lo imprevisto; / este caer
décimas de nuestro amorI / A mí mismo me prohibo / revelar nuestro secreto / decir tu nombre completo / o escribirlo cuando escribo. / Prisionero de ti, vivo / buscándote en la sombría / caverna de mi agonía. / Y cuando a solas te invo
deseoAmarte con un fuego duro y frío. / Amarte sin palabras, sin pausas ni silencios. / Amarte sólo cada vez que quieras, / y sólo con la muda presencia de mis actos. / Amarte a flor de boca y mientras la ment
inventar la verdadPongo el oído atento al pecho, / como, en la orilla, el caracol al mar. / Oigo mi corazón latir sangrando / y siempre y nunca igual. / Sé por quién late así, pero no puedo / decir por qué será. / Si empezara
marTe acariciaba, mar, en mi desvelo. / Te soñaba en mi sueño, ¡inesperado! / Te esperaba en la sombra recatado / y te oía en el silencio de mi duelo. / Eras, para mi cuerpo, cielo y suelo; / símbolo de mi sue
más que lentoYa se alivia el alma mía / trémula y amarilla; / ya recibe la unción apasionada / de tu mano… Y la fría / rigidez de mi frente / dulcemente entibiada / ya se siente… / Yo no sé si mi mal indefinido / se decolora
nocturno (todo lo que la noche)Todo lo que la noche / dibuja con su mano / de sombra: / el placer que revela, / el vicio que desnuda. / Todo lo que la sombra / hace oír con el duro / golpe de su silencio: / las voces imprevistas / que a interval
nocturno de amorEl que nada se oye en esta alberca de sombra / no sé cómo mis brazos no se hieren / en tu respiración sigo la angustia del crimen / y caes en la red que tiende el sueño. / Guardas el nombre de tu cómplice
nocturno de la alcobaLa muerte toma siempre la forma de la alcoba / que nos contiene. / Es cóncava y oscura y tibia y silenciosa, / se pliega en las cortinas en que anida la sombra, / es dura en el espejo y tensa y congelada,
nocturno de la estatuaSoñar, soñar la noche, la calle, la escalera / y el grito de la estatua desdoblando la esquina. / Correr hacia la estatua y encontrar sólo el grito, / querer tocar el grito y sólo hallar el eco, / querer
nocturno de los ángelesSe diría que las calles fluyen dulcemente en la noche. / Las luces no son tan vivas que logren desvelar el secreto, / el secreto que los hombres que van y vienen conocen, / porque todos están en el secr
nocturno en que habla la muerteSi la muerte hubiera venido aquí, conmigo, a New Haven, / escondida en un hueco de mi ropa en la maleta, / en el bolsillo de uno de mis trajes, / entre las páginas de un libro / como la señal que ya no me
nocturno en que nada se oyeEn medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen / sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte / en esta soledad sin paredes / al tiempo que huyeron los ángulos / en la tumba del le
nocturno marNi tu silencio duro cristal de dura roca, / ni el frío de la mano que me tiendes, / ni tus palabras secas, sin tiempo ni color, / ni mi nombre, ni siquiera mi nombre / que dictas como cifra desnuda de sen
nocturno miedoTodo en la noche vive una duda secreta: / el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar. / Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos / nada podemos contra la secreta ansiedad. / Y no basta cerrar los ojos
nocturno muertoPrimero un aire tibio y lento que me ciña / como la venda al brazo enfermo de un enfermo / y que me invada luego como el silencio frío / al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto. / Después un ruido so
nocturno rosaYo también hablo de la rosa. / Pero mi rosa no es la rosa fría / ni la de piel de niño, / ni la rosa que gira / tan lentamente que su movimiento / es una misteriosa forma de la quietud. / No es la rosa sedien
nocturno sueñoAbría las salas / profundas el sueño / y voces delgadas / corrientes de aire / entraban / Del barco del cielo / del papel pautado / caía la escala / por donde mi cuerpo / bajaba / El cielo en el suelo / como en un espe
nuestro amorSi nuestro amor no fuera, / al tiempo que un secreto, / un tormento, una duda, / una interrogación; / si no fuera una larga / espera interminable, / un vacío en el pecho / donde el corazón llama / como un puño ce
poesíaEres la compañía con quien hablo / de pronto, a solas. / te forman las palabras / que salen del silencio / y del tanque de sueño en que me ahogo / libre hasta despertar. / Tu mano metálica / endurece la prisa d
soneto a la granadaEs mi amor como el oscuro / panal de sombra encarnada / que la hermética granada / labra en su cóncavo muro. / Silenciosamente apuro / mi sed, mi sed no saciada, / y la guardo congelada / para un alivio futuro.
soneto de la esperanzaAmar es prolongar el breve instante / de angustia, de ansiedad y de tormento / en que, mientras espero, te presiento / en la sombra suspenso y delirante. / ¡Yo quisiera anular de tu cambiante / y fugitivo s
suite del insomnioECO / La noche juega con los ruidos / copiándolos en sus espejos / de sonidos. / SILBATOS / Lejanos, largos / —¿de qué trenes sonámbulos?—, / se persiguen como serpientes, / ondulando. / TRANVÍAS / Casas que corren l
volverVolver a una patria lejana, / volver a una patria olvidada, / oscuramente deformada / por el destierro en esta tierra. / ¡Salir del aire que me encierra! / y anclar otra vez en la nada. / La noche es mi madre