william ospina
el amor de los hijos del águilaEn la punta de la flecha ya está, invisible, el corazón del pájaro. / En la hoja del remo ya está, invisible, el agua. / En torno del hocico del venado ya tiemb
el espejoUna región del muro está hechizada. / Sólo el ojo lo sabe. / Un cristal incansable paso a paso repite / las rectas sombras que la tarde desplaza. / Terriblemente dó
el geólogoAquí hubo un mar hace un millón de años. / El hombre no lo sabe, más la piedra se acuerda. / Pártela: hay un cangrejo en sus entrañas, / Todo de piedra ya, forma
franz kafkaPadre, le digo, dame tres granos de cebada para despertar al / durmiente. / Pero mi padre no responde: / es un enorme jinete de bronce, alto sobre colinas y sinag
la luna del dragónHablábamos de los dones de la tiniebla. / De los amores muertos. / Cuando se perfiló sobre el Oeste / El oro espeso de la media luna. / ‘Mira: es la Luna del Dragón
nietzscheEstá muriendo un Dios en el centro de un ópalo del color del / crepúsculo. / Está muriendo una hoja de hierba en el pecho de Cristo. / Está muriendo una rosa en e
oración de albert einsteinAdvierto con profunda perplejidad / que el hermoso guijarro que abandono en el aire / se precipita recto hacia la tierra. / Tal vez para una hormiga que fuera en
teléfonoA medianoche, en Nueva York, / ella, emergiendo de los mares del sueño, / escucha esa palabra cargada de agua azul / como otro sueño: Adriático, / y sobre un ajedre