walt whitman
a las naciones extranjerasYo sé que buscan ustedes la explicación de este enigma / del Nuevo Mundo, / Y que definen a Norteamérica, su atlética Democracia; / Pues bien; yo les envío mis poemas para que ellos vean lo / que quieren
a los estadosConsentida sin discusión la obediencia, se ha caído en el / servilismo absoluto: / Una vez sometida, totalmente, no hay nación alguna, ningún / Estado o ciudad de la tierra que encuentre en lo sucesivo /
al comenzar mis estudiosAl comenzar mis estudios, el primer paso me agradó mucho, / El mero hecho consciente, las formas, el poder moverme, / El menor insecto o animal, los sentidos, la vista, el amor, / El primer paso me domi
canto a mí mismoA través de mí brotan voces prohibidas, / voces de sexos y lujuria, / voces veladas y yo aparto el velo / voces indecentes, clarificadas, / transfiguradas por mí. / Cubro mis labios con la mano, / Me conservo
como adánComo Adán, por la mañana, temprano, / Pasea fuera de la morada templada por el sueño, / Lo contemplo cuando, al pasar y escuchar mi voz, se aproxima, / Tocándome, tocando con las palmas de sus manos mi
contemplad este curtido rostroContemplad este curtido rostro, estos ojos grises, / Estas barbas, este blanco vellón intenso sobre mi pecho, / Mis oscuras manos y estos modales silenciosos y sin atractivos que yo tengo; / Sin embargo
cuando hube leído el libroCuando hube leído el libro, la biografía famosa, / Me dije: “¿Es esto lo que el autor llama la vida de un hombre? / ¿Y escribiría alguno así mi vida cuando yo haya muerto? / Como si, en realidad, alguno
el himno que todavía cantoEl himno que canto todavía, / (Hecho todo él de contradicciones) yo lo dedico a la nacionalidad, / Yo abandono en él la rebeldía, / ¡oh latente derecho a la insurrección! / ¡Oh, reina, indispensable fuego
en este momentoEn este momento, sentado a solas, anhelante y pensativo, / Me parece que en otras tierras hay otros hombres también anhelantes y pensativos, / Me parece que puedo mirar más lejos aún y divisarlos en G
en las sendas no holladasEn las sendas no holladas. / En los sembrados al margen de las represas, / Huyendo de la vida vana, / De todas las normas hasta hoy proclamadas, de los placeres / beneficios, conformidades, / De todo cuanto
hacia el jardín del mundoHacia el jardín el mundo de nuevo asciende, / Potentes machos, hijas, hijos, presagiando / El amor, la vida de sus cuerpos, pensamiento y esencia. / Curioso contemplo allí mi resurrección luego del sueñ
imágenesTropecé con un vidente, / Que menospreciaba los matices y las cosas de este mundo, / Los dominios del arte y del saber, placeres, sentidos, / Para buscar sólo imágenes. / No influyas en tus canciones, me
me celebro y me canto a mí mismoMe celebro y me canto a mí mismo. / Y lo que yo asuma tú también habrás de asumir, / pues cada átomo mío es también tuyo. / Vago al azar e invito a vagar a mi alma. / Vago y me tumbo sobre la tierra, / para
mira el mar infinitoMira el mar infinito. / Sobre su pecho sale a navegar un navío / Que despliega sus velas, incluidas las de gavia. / Su pendón ondea en lo alto mientras aumenta / Su velocidad de manera majestuosa. / Debajo,
no me cierren sus puertasNo me cierren sus puertas, orgullosas bibliotecas, / Porque todo cuanto está ausente de sus colmados anaqueles / y es, por lo tanto, lo más necesario, lo traigo yo; / Hice de la guerra un libro. / Las pal
para ti, ¡oh democracia!Sí, yo quiero hacer indisoluble el continente, / Yo quiero forjar la raza más espléndida que haya brillado / bajo el sol, / Yo quiero crear divinas tierras magnéticas, / Con el amor de los camaradas, / Con
poetas futuros¡Poetas del futuro! ¡Oradores, cantantes, músicos futuros! / No es el presente el que me justifica ni el que asegura que yo esté un día con ustedes, / Son ustedes, la raza nueva y autóctona, atlética,
quien contiene a la diversidad…Quien contiene a la diversidad y es la naturaleza / Quien es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra / Y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio / Quien no ha dirigi
sé que se me ha acusadoSé que se me ha acusado de intentar destruir las instituciones, / Pero realmente, yo no estoy a favor ni en contra de las instituciones, / (En efecto, ¿qué tengo de común con ellas?, ¿qué puede intere
tú, lectorTú, lector, tú te estremeces de vida y orgullo lo mismo que yo; / En consecuencia, para ti son los cantos que siguen.
yo canto para mí mismoYo canto para mí, una simple y aislada persona, / Sin embargo pronuncio la palabra democracia, la palabra Masa. / Canto al organismo humano de pies a cabeza, / No son la fisonomía sola ni solo el cerebr
yo soy aquelYo soy aquel a quien atormenta el amoroso anhelo; / Acaso, ¿no gravita la tierra? Acaso, toda la materia, / ¿no estorturada y atraída por la materia toda? / Así el cuerpo mío es atraído por todos cuanto
yo, tranquilo, serenamente plantadoYo, tranquilo, serenamente plantado ante la naturaleza, / Amo de todo o señor de todo, sereno en medio de las cosas irracionales. / Imbuido como ellas, pasivo, receptivo, y silencioso, también como el
¡oh capitán, mi capitán!¡Oh capitán, mi capitán! / Terminó nuestro espantoso viaje, / El navío ha salvado todos los escollos, / Hemos ganado el codiciado premio, / Ya llegamos a puerto, ya oigo las campanas, / Ya el pueblo acude g
¡oh yo, vida!¡Oh yo, vida! Todas estas cuestiones me asaltan, / Del desfile interminable de los desleales, / De ciudades llenas de necios, / De mí mismo, que me reprocho siempre, pues, / ¿Quién es más necio que yo, ni