vlaro lópez
ahí viene la muerteAhí viene la muerte, pensamiento ligero, deseo insatisfecho de fuegos de oro. Coloquial, absurda, como un frágil disparo de nieve del cielo clavado en la se
anteojos de carneTus anteojos de carne me enamoran, como enamora la luna a la enorme Tierra, esferas perfectas que dan un paseo por los informes recovecos de mi mente. Basta
bella suplicante de rostro lunar...Bella suplicante de rostro lunar que brillas tras la hoguera del eterno cisma, ven a empaparte del primitivo ser que concede a los muertos hálito de vida. U
calcomanía de la muerteCuantos no habrán sonreído justo antes de morir, como queriendo dejar un fabuloso recuerdo. Más si poco antes de su muerte, capaces fueron de hacerlo, su vi
corazón mutiladoSonrisa regordeta venida del más acá, ¿por qué me castigas?, ¿no es suficiente mi cruz? Orondo y sano corazón que das y quitas con la facilidad de un santo
el beso y su ideaHabía una vez una chica en Santander que se besaba con su novio, y cada beso era ideal. Él la besaba y ella se retiraba a pensar en el beso recibido.
el espectroUn espectro color miel se me apareció en septiembre y pasadas tres semanas yo lo convertí en mujer. Ya no es espectro, me dije, ya puedo amarla, pensé. Más
el olvidoYa hemos nacido, y ahora, toca olvidar que estamos viviendo.
el poeta y su reinaEl poeta y su reina juegan a la dicha de un amor de hielo, tentando a la suerte en tenue equilibrio de poder y celos. El viento se lleva palabras sonoras, d
el tiempo se detuvoEl tiempo lo detuvo la vieja y el martillo; mientras la esfera lujuriosa, iluminada, campaba a sus anchas entre los campos de trigo. Lo siento, nací virgen.
elecciónCuando se levanta el Sol y mueren las cigarras, la luz inunda las esferas de roca y hielo, la vida ha muerto en favor de la necesidad y los ángeles se tumba
ella y élElla, con sus curvas seductoras, con su bello rostro, y sus verdes ojos semi-tristes. Él, con su fecundo mostacho, sus estrechos hombros, y sus lentes de mi
embarazoEs posible que haya nacido una flor. Es posible que haya nacido una flor. Es posible que haya nacido una flor en tu amado vientre. No anticipes el dolor del
en torno a la segunda ley de newtonEn torno a la segunda ley de Newton todo es paz, en torno a la segunda ley de Newton la materia obedece, modernos hombres aguerridos dan forma a la segunda
fantasíasVida, despertar, magia y luz, sostén en el aliento de lo posible. Muerte, adiós, verdad y caos, espada invencible clavada en el vientre. ¿Qué elegir?, ¡oh m
floresFlores vistosas se han posado sobre mi frágil pecho. Flores de agua resbalan alegres sobre mi tímido corazón. Vistosas flores de agua, como enredaderas, tre
grito y montañaDel grito al camino, madre y montaña, voz seca de arrebato por violencia triturada, labios rosados teñidos de mortales exabruptos, una voz guardada condensa
infinitoAnhelo de infinito y sabor cósmico de una razón encerrada entre frágiles paredes, visión fantasmal del todo azul y verde, de errados y sutiles mundos inacab
la dulce poesíaCuando Dios descubrió al hombre, vida y muerte le dio, y entre ellas le ofreció la dulce poesía. La dulce poesía que del amor emergía, desde el Hades hasta
la esperanza y el marLa esperanza puede ser infinita como el mar; dulcifica el carácter, como aquel, con sus olas lamiendo la ruda tierra. La esperanza es el espejo del amor cua
la espigaLa hermosa espiga floreció de nuevo anoche, esta vez la regaré con mis mejores lágrimas, rozaré con cuidado su tierno tallo, y me bañaré, como la luz del so
la hojaAquella hoja se soltó y cayó del árbol, como cayó la manzana de Newton. La hoja cayó deslizándose mecida por el viento, como por las circunstancias, se bala
la idea errónea"Vivir en la idea", decía Goethe; vivo la idea errónea, digo yo.
la máquina infernalMe persigue la máquina infernal, pero... ¿cree ella aún en fantasmas? Me persigue la máquina infernal, con sus símbolos de futuro y su implacable ironía, pe
la materiaLas fuerzas emergen, redondas, de uno a otro punto, la incertidumbre se desvela tras sueños de creación. Las longitudes ebrias se cierran en el pacto de la
la muerte se balanceaba...La muerte se balanceaba sobre la tela de una araña; como veían que no se caía fueron a llamar a la muerte. La muerte se balanceaba sobre la tela de una arañ
la musa negraMe adentré en un bosque de árboles petrificados, donde la musa negra esperaba sonriendo impaciente, búhos sin conciencia bramaban sonidos de piedra que inmo
la vida es...La vida es la locura de la materia. La vida es el delirio de la materia. La vida es la danza de la nada y es el Universo entero. La vida es olvido; pues, si
lo que vendráEn tenue cadencia llega abril, rosado, maltrecho, desnudo, su mente exultante, baja la cabeza, y es el sol radiante quien vela el sepulcro del enamorado. Es
loaUn buen rey loa a su propio busto, riéndose de su circunstancial compañía, sería y fría como una roca de Marte. De una manera sutil el rey ningunea a sus le
los días pasanMartes tarde, o miércoles, días que pasan, que ellos mismos se olvidan, sin que nadie sepa que algo fueron. Seguro que algo pasó; sí, de seguro nimio, pero
narcisoVuela Narciso sobre las sombras de la tierra, el cielo y el infierno. ¡Oh, Narciso!, pequeño amigo, ¿dónde quedó el sutil despertar, cada mañana, de la fuen
ofelia resucitadaHermosa Ofelia, resucitaste, pues tras la muerte brotó el amor y un canto sereno, lentamente, alcanzó tus rosados labios. Tus párpados susurran suaves melod
palabrasMis semejantes me dan forma, pues difícilmente abro la boca, los sonidos del silencio dan pie a todo tipo de brillantes conjeturas. Todos se convierten en a
pescadoEn la tasca del mercado se vende pescado, aderezo de negrura a la vida en silencio, los pájaros revolotean sobre la mercancía, por si a algún pez muerto se
psicología la rameraDe entre todas las rameras... de Dios, hay una muy singular, pues no crece en los sepulcros ni en las tumbas con su magia. Nació, como todas ellas, en las m
romance del diabloQué tiente al diablo el son de las tintas empapadas, juego de sangre y sudor que hacia la tierra resbala. Llegue el son hasta mis ojos con cadencia de hora
si ella me vieseSi ella me viese como un muchacho, no como un lunático. Si ella me viese... Pero ella no sabe que hasta la luna me ha abandonado. Si ella me viese como un l
simplezasUn largo amor, tanto como la vida, invade mi tiempo entero y mi espacio llena de fatuas esperanzas. Mi vida está paralizada por el amor eterno; el objeto no
teoría de los númerosLos números son estampas. grabadas en el tiempo, con que algunos grandes hombres forjaron el presente. Pero yo, en mi humilde inteligencia, sólo los utiliza
trino de rocaTrino de roca que me hizo conocer el mundo, esfera de sueños rodando hacia el abismo, brutal ternura de palabras lanzadas al viento que recojo inocente desd
tristezaSilenciosa tristeza embarga mi pecho, como la música de guitarra de Bach, penetra mi alma caída y mi débil corazón, con melodías que de siempre conozco. Par
viejoUn viejo errante cabalga, sucio y maloliente, sobre las épicas dunas del deseo, filosofando y maldiciendo la vida. La soledad, su compañera, le muestra cami
yo me enamoroYo me enamoro de mujeres imaginarias, de bellos rostros de piel exquisita, por los que la belleza desciende hasta sus cuerpos. Mujeres sin alma cuentan por
¡ay! de los que...¡Ay de los que no deseáis el amor en cada momento, a cada instante! ¡Ay de vuestras mentes que no se enturbian del cáliz sagrado de un deseo perpetuo! ¡Ay d
¡oh! instante!Oh! instante, en el que el lazo del sueño precede a la danza de la sangre. !Oh! instante, espérame al borde de la muerte y sabrás lo que hicieron conmigo.
¿por qué?Caminando por la calle me encontré con un ¿por qué? Sin querer ni darme cuenta, lo pisé. El ¿por qué? se me quejó y se levantó del suelo, me arreó una bofet