virgilio piñera
el hechizadoA Lezama, en su muerte / Por un plazo que no pude señalar / me llevas la ventaja de tu muerte: / lo mismo que en la vida, fue tu suerte / llegar primero. Yo, en segundo lugar. / Estaba escrito. ¿Dónde? En e
islaAunque estoy a punto de renacer, / no lo proclamaré a los cuatro vientos / ni me sentiré un elegido: / sólo me tocó en suerte, / y lo acepto porque no está en mi mano / negarme, y sería por otra parte una d
la isla en peso ( fragmentos)La maldita circunstancia del agua por todas partes / me obliga a sentarme en la mesa del café. / Si no pensara que el agua me rodea como un cáncer / hubiera podido dormir a pierna suelta. / Mientras los m
los desastresI / Nadie medita la murena. / Un tema de la romanidad: / yo no sugiero los esclavos, / no digo la voracidad. / Entre la cabeza y la cola, / en ese espacio sin salida / la murena se desola. / No es un problema de
naturalmente en 1930Como un pájaro ciego / que vuela en la luminosidad de la imagen / mecido por la noche del poeta, / una cualquiera entre tantas insondables, / vi a Casal / arañar un cuerpo liso, bruñido. / Arañándolo con tal
testamentoComo he sido iconoclasta / me niego a que me hagan estatua: / si en la vida he sido carne, / en la muerte no quiero ser mármol. / Como yo soy de un lugar / de demonios y de ángeles, / en ángel y demonio muert