víctor sandoval
canciónHe sembrado mi nombre / en la tierra dorada / donde habitan tus besos / y canta la esperanza. / Mujer de dulces frutos, / caída y levantada / una y mil veces más / por mi
desconcertado es el tiempoDesconcertado es el tiempo / porque sus atardeceres / caen en esta laguna / donde las garzas vuelan. / Otras aves desgarrarán / el pecho de la aurora. / Una mujer se vi
duerma la virgen su pasión secretaDuerma la virgen su pasión secreta. / Sueñe con su preñez la joven desposada. / Tal para cual, en el espejo, / el cornudo se adorne de laureles. / Tres veces ha can
el hombre que despierta y ve su imagenEl hombre que despierta y ve su imagen / reflejada en el fondo del espejo, / retorna de otro mundo; / es un resucitado entre los muertos. / Resurge de la cama / destr
el veterano de guerraLa madrugada / en que los gallos se volvieron locos / y la Torre de Pisa / fue mutilada por cantar / cantares de Ezra Pound. / La noche / en que los gatos desollados vi
en las tardesEn las tardes, / cuando los hombres besan / a sus mujeres / por las calles / y se hacen el amor / como jóvenes bestias. / Cuando los que practican / este duro oficio de i
en los claustros, al norte de manhattanEn los claustros, al norte de Manhattan, / existe un unicornio en cautiverio. / Preso en los tapices franceses / del siglo XVI, / alanceado, / mordido por los perros,
hay usura y amorHay usura y amor / en la olla podrida de mis huesos. / Viene una canción / que a todos nos concierne. / Lóbrega alegría / de la promiscuidad; / el sueño en los párpados
la señal en el muroSoledad de Abajo / y la brumosa mesa del café. / Puerto de la Concepción / y el viaje que no has de realizar. / Viudas de Oriente / y la pasión n
las ínsulas distantesSólo y distante de las ínsulas, / bajo este sol / que el mediodía calcina / y los demonios de la luz deslumbran. / Yo he visto renacer / ramas y flores / en huertos / que
me duele el sigloMe duele el siglo / recién muerto, / con sus ojos nostálgicos / y su mirada letal de adormidera, / la semilla en el viento, / sus restos de holanda envilecida. / Esta f
mi tiempo, padreMi tiempo, padre: / Himnos de guerra y tableteo de metralletas. / Lo estoy viviendo apenas pero lo estoy viviendo. / Soy el aire del arquero y su brazo. / Te veo es
mírame, por dios, desde lo oscuroMírame, por dios, desde lo oscuro; / ahonde cada sombra / de estos árboles / tu recuerdo. / La luna, / las baldosas, los arcos de cantera; / esta misma baldosa, esta ca
muérdagos furiosos retintaron los árbolesMuérdagos furiosos retintaron los árboles. / Hubo una llamarada en cada objeto. / La misma inquieta llama compartida / por los amantes frente a sí / ante la suave y
nadie ha tirado estas hojasNadie ha tirado estas hojas, / las trae un viento maduro y macizo / de fustas y golpes categóricos. / Las hojas contradicen a la estación y al día. / Si abro la man
para empezar el díaVamos a trabajar / el pan de este poema. / Hay que traer un poco de alegría; / que cada quien tome su cesta. / La noche gira sobre la esperanza / y desgasta sus párpa
paso de sombrasMontes de orégano en la noche crecen / y se diluyen en la madrugada. / Un árbol es la torre de la iglesia. / Voltear la carga y aromar el aire. / En silencio los pá
vendrá su telaraña de palabrasVendrá su telaraña de palabras / a ensombrecer el pensamiento, / el lúdico festín de la memoria. / Vendrá entre lejanías / que agrietan las paredes. / Vendrá, zorra l