víctor jiménez
abrilComo la brisa apareció en la tarde / de aquella tibia calle con naranjos. / A mi encuentro venía lentamente, / como si no quisiera llegar nunca / o buscara quién sabe qué misterio. / Por fin llegó a mi altu
como lumbreCon la luna has llegado hasta el umbral / sin que a tu voz ladraran mis mastines. / Segura y fácilmente / has abierto la puerta / de mis ojos, / como si siempre hubieran sido tuyos. / Luego, en silencio -mien
el atajoNo es que yo viva para la añoranza / ni que, a menudo, ande cabizbajo / pero, si alguna vez se viene abajo / mi corazón y pierdo la esperanza, / si retrocede la ilusión y avanza / sombrío el desaliento, no
el color del dineroHe puesto cuanto tengo a plazo fijo, / y renovable por el tiempo / que Dios quiera, en la nueva sucursal / bancaria de mi calle; / que, tal y como están las cosas hoy, / es mucho desaliento para llevarlo en
el cuadro(Gaspar Melchor de Jovellanos, / por Francisco de Goya) / Como un lento, oscuro, inmenso / mar que anega el corazón, / crece mi desolación / hoy, más cuanto más lo pienso. / Tan débil, tan indefenso / me hallo
flor de un díaSi siempre ha sido flor / de un día la esperanza / y hasta la piel que tocas / mañana será nada; / si todos somos nadie / y nadie supo nunca / que fuera más que sombra, / que fuera más que duda; / si ni siquiera
la arriadaMana recuerdos tibios / la tarde de noviembre / mientras sobre la cama / me acostumbro a la muerte. / Acodado y absorto, / un niño, desde el puente, / contempla, al sol, las barcas. / Con ojos transparentes / el
la dichaTal vez la dicha sea, entre otras cosas / cotidiana y hermosamente simples, / venir, como esta tarde, a recogerte, / a la salida del colegio, ¿sabes?, / y bajo el sol dorándose en tu pelo, / llevarte de la
la vidaDel alba a la agonía / la vida es duda. ¿Acaso / pena? No viene al caso / hablar de la alegría. / Solo o en compañía / lo mismo, paso a paso: / mañana, tarde, ocaso... / y nada cualquier día. / Del alba a la amar
puente aéreoComo raudas torcaces invisibles / uniendo con sus alas lejanías, / sobre la mar brumosa del olvido / mis pensamientos cada noche cruzan / el tiempo que separa, para siempre, / nuestras islas hundiéndose en
san bernardo 10Donde hoy una ventana, / hubo ayer una puerta / de par en par abierta / al sol de la mañana. / Donde hubo una campana / tocando a vida cierta, / hoy sólo se despierta / mi pena y se desgrana. / Ansiar tanto el en
tango para engañar a la tristezaA la ausencia, al olvido, a la nostalgia / mi corazón les pone letra y música / de tango algunas noches, tú lo sabes: / veinte años no es nada. Aunque, a las claras, / bien sabe a quién engaña pretendiend