vicente rosales y rosales
blasfemiaMi vida ha sido un largo pecado; tú lo hiciste; / Yo que lo vivo siento / Horror… ¡Tú debes estar más triste! / Tú más triste, Señor, porque lo has creado; / Quien peca tiene el arrepentimiento, / ¡Y el arr
el día hincha sus llamasEl día hincha sus llamas, / Buscan acribillados la sombra algunos asnos; / Y por entre las ramas / Levantan las cabezas y botan los duraznos. / Niños desherados de hambre y de sed maltrechos / Se acercan al
el río (en las márgenes plácidas y quietas)En las márgenes plácidas y quietas / Del río en cuyos bordes me recreo, / El agua entre las piedras del paseo / Va formando remansos y facetas. / Rompiéndose en puñados de saetas / Del horizonte alcanza el
invierno (i)Brumoso el ideal, la carne inerte… / Para otros dieron lana las vicuñas… / En este invierno -macho de la muerte- / ¡cuántos nos hemos de comer las uñas! / Tres meses de hospital a leche cruda / o terminar m
invierno (ii)Invierno, viejo amigo, se apaga ya tu pipa; / el humo de la niebla me invade la nariz. / Un lácteo sol, con tierna maternidad, disipa / la hiposa tos del humo que da la bruma gris. / Paterno sol de leche,
la canción sin palmasUn ritmo dócil, una emoción sedeña / En qué vaciar el oro de una canción humana, / Que tenga esa fragancia de la novia risueña / Que deja los corpiños olientes a manzana. / Unos vocablos tristes que hagan
los caracolesPoetas: caracoles del viento. / En los del mar se oye el fragor marino. / En vosotros se oye el pensamiento. / Un unísono canto levantino / son las fuerzas del bien cuando el acento / del buen amor dirige s
luciérnagasRelámpagos de un cielo de saturno, / Luciérnagas que pasan por la casa / Y logran alumbrar con luz escasa / El aire familiar y taciturno. / Relámpagos juglares de un nocturno / Y diminuto mundo que, en el a
queja en futuro imperfectoSi no creaste otras cosas en tu sabiduría / Un futuro imperfecto más te atormentaría / Si yo no hubiera sido, / Mi vida no sería / Bajo los astros soplo de la tuya, Señor, / ¡Cuánta fe faltaría! / Pero tú bie