PAIS POEMA

Libros de toni garcía arias

Autores

toni garcía arias

ausencia (qué poco dura)
Qué poco dura / la huella de una página / o el sabor de un verso, / o el saber de tan débil arquitectura; / poesía; / mezcla de tejidos y piel y memoria, / alquimia de fluidos y sangre y fotos y nada / sobre la
barcos
Barcos como olas, como alas. / Barcos que buscan barcos / como labios, como besos. / Barcos que regresan / como infancias, como ayeres / como pinceles de nuevo color / sobre el pasado. / Barcos que zarpan y que
barcos de tiempo
Pasan los días como barcos de tiempo. Dejan en su tránsito lento / la estela mortal de horas que se alejan. / Lo que habita bajo la piel del mar / cabe en un hombre: / tesoros, / naufragios. / En mi interior
besos (te pierdo. a cada segundo)
Te pierdo. / A cada segundo / el olvido me borra un poco más de ti, / como un ejército de cenizas que invadiese / el mapa de tu rostro, / nublándome con su estéril manto / cada una de las palabras / que un día
ciegos
Nos volvemos ciegos / el día que no nace para nosotros / y en la oscuridad de ese incierto amanecer / la sed y el agua serán / la misma cosa. / Habrán de saberse por un igual / la pasión y la agonía, / la huell
cuerpo
Y aunque parezco un hombre como tantos otros / y el aire que respiro / parece ser suficiente para llenar mis pulmones / y cobrar vida, / en realidad, vida, / no soy más que un paisaje de ropas / al que le fal
de regreso
Como barcos anclados en un mar cerezo / duermen sobre mi mesilla / versos de Cavafis, Borges, Pavese. / En las costas de Fisterra, al anochecer, / las madres de los marineros encienden infinitas velas / par
distancia
Podría ser esta ciudad, / todos los edificios muestran / el mismo rostro de abandono / bajo la lluvia. / Podría ser Buenos Aires o París o Roma. / Podría ser Madrid / o Valencia bajo un aguacero. / O podrían se
el gran sol
Zarparon un día hacia el gran sol. En el muelle / las mujeres encendieron una enorme luminaria / con cajas de pescado y cartones / para despedir a los marineros / con un poco de luz que llevarse a los ojo
el mar menor
El ferry zarpó rumbo a la Perdiguera. / Un grupo de niños jugaba en cubierta / a lanzarse un flotador sin mucho acierto. / Terminaba el verano. Éramos, sin saberlo, / el último grupo de turistas. / El mar m
el sudor de otro
Con la incertidumbre contenida / en las manos / guardo en mi maleta / camisas de invierno, un par de vaqueros desgastados, / ropa interior, un cepillo, algo de mi miedo / a las distancias. / Una ciudad sin me
en sus alas
Dibujan en el aire un lenguaje que desconozco. / Gaviotas de plumaje gris y blanco / sobrevuelan nuestros cuerpos sin sabernos. / Invaden el cielo de palabras nacidas en una latitud lejana, / como memoria
espejo
Frágil como un pequeño espejo, / el tiempo resbala por nuestras manos / con la inocencia de lo que no perdura / y estalla contra el suelo / y se hace memoria. / Una pareja sale del hospital / y se abraza. No
fantasmas
Hoy he dejado abierta la nostalgia / a los fantasmas, / mis seres más queridos, / por si en mitad de la noche / deciden regresar / a enturbiar mis recuerdos, / o a desvelarme el sueño / con preguntas que ya no
ferrol
Palpita el astillero frente al puente de las Pías. / Llueve. / Ferrol bosteza su última tormenta / y pone al aire húmedo de la ría / su vestimenta gris, su negra sombra. / Cuando era joven, mi padre trabaja
fotografías
Nos reunimos para ver fotografías de ayer, / instantes que la ciencia / perdonó el olvido o el destierro. / Nos reímos del peinado que lucíamos entonces, de la excesiva / formalidad de nuestros gestos. / El
galicia
Anhelo el paisaje de mi infancia, / el aire ahogado en humedad, / el salitre, / los días de lluvia en que nunca amanece, / el óxido del astillero, / la morriña anclada en los puertos / como olas esperando mar
geografía
No necesito bellas sirenas / deslumbrantes y desnudas / que conduzcan con sus cantos de espuma / mi débil embarcación / hacia las rocas: / yo solo me basto / para fracasar en el intento. / Navego con un trozo d
habanera
Vestía traje de lino pajizo, panamá ladeado. / Recuerdo que en su mano derecha / lucía un bastón con empuñadura de plata. / Cada verano, los vecinos aguardábamos su llegada / como aguardan las velas / el vi
historia
Él le cuenta falsas historias, / viajes que nunca sucedieron, / y le susurra al oído / cuánto la quiere, / mientras ella juega con sus anillos / tímida y nerviosa. / Ella mira apasionadamente / su boca carnosa,
infancia
De mi infancia, sin embargo, / no albergo memoria alguna, / de tal modo que jamás / fui niño. / La vida tiene, al fin, / este modo perverso / de vengarse de nosotros. / Para reponer el hueco / de ese órgano sin v
juventud
Esta blanca noche de verano / se desvanece lentamente hacia la nada; / se desvanece y ya / no volverá a ser nunca. / Apenas el recuerdo podrá / derribar una puerta, / esculpir un espejo de sombras / sobre el qu
la casa de mi infancia
Los recuerdos de mi infancia / caminan sobre las baldosas frías de esta casa / que parece enferma, / arrugada como un anciano invadido de invierno / que aguarda con último quejido / la cálida luz de los ver
la casa vacía
Uno habita una casa y está solo. Se han ido / lentamente los sonidos / como aves de otras latitudes que alzan el vuelo / y sin previo aviso / se llevan el sabor a verano, el desorden / de la risa, los verbo
libros (nada merece tanto un poema)
Nada merece tanto un poema / como todo lo que desprendes a mi lado / y aunque -posiblemente- necesites algo más sólido / que las palabras / en esta cuenta atrás de nuestra piel compartida, / quiero que sepa
líneas
A la orilla de la carretera / hay amapolas / y campesinos recogiendo fresas / en una huerta cercana. / Hay gravilla y margaritas, / cristales rotos. / Hay líneas continuas y discontinuas / -a la orilla de la ca
lluvia
Ha comenzado a llover, / calladamente, / como si diciembre amenazase con perdurar por siempre / entre nosotros. / Las calles se han salpicado de nombres propios, / de recuerdos que discurren, como el agua, /
los espejos (los ojos, almacén de imágenes)
Los ojos, almacén de imágenes, / van perdiendo lentamente / la nítida luz de los instantes. / También la piel recuerda, / como una hoja en blanco que se llena de voces, de roces, / de cálidas figuras. / Tambi
mañana
Vendrán una mañana los abrazos que amagué, / los labios, / las manos que entre mis manos / fueron espuma, / las palabras de vino / matriz del polvo. / Vendrán una mañana con su vacío, / dejarán sobre mis sábana
manos
Tomaste mi mano entre la tuya / de un modo casual / e inocente, / y, lentamente, / nos fuimos alejando del grupo, / unidos de ese modo invisible / en que dos / son uno. / Ocultos entre los almendros / buscamos la c
mar (porque el mar)
Porque el mar, / con su constante precisión de olas imparables, / viene y va, / se aleja o regresa, / resuelve su singular lejanía / con unas palabras de espuma / que bajo el sol / se desvanecen. / Ese mar que al
matriz de las olas
Esas marcas de salitre que dejan las olas / sobre la arena / son como nosotros; / restos de espuma que el mar, / impreciso, / no supo pronunciar en futuro. Y el sol las desvanece.
mirada
Te miré a los ojos / y tú / respondiste a mi mirada / como si ya me supieses / de otro tiempo. / Durante aquel instante / nos amamos, / nos cubrimos el uno al otro / de besos, / escribimos nuestros nombres / sobre la
nombre
Yo aquí, tan lejos, / ocupado en llenar de piel / esta cama sin calor / desde hace días, / odiando sin cesar a esta bombilla / que, a veces, / amenaza con privarme de luz, / como si pudiese con ello / cegarme tu
oscuridad
A veces la gripe o la garganta venían a salvarme de un día de escuela y de un maestro con joroba que tuve. Mi madre me preparaba entonces una taza de leche caliente con miel y unas gotitas, bajaba
palabras i
Estoy solo. Palabras, apenas, me acompañan, / Su sonido crepita en mi interior / como ascuas de memoria que cuentan la falsedad / de los verbos que alguien grabó sobre mi frente. / Han ido muriendo los in
palabras ii
Hay palabras que ya no decimos, / que se quedan varadas entre el deseo / y los labios, / que se arrastran por nuestro cansancio / y son espuma. / Van cayendo los días sobre nosotros / como una tormenta de cos
pantín
Te gustaba sentarte sobre una roca. Apoyabas el pecho / sobre las rodillas y te cubrías / del azul ilimitado del océano. Luego, / te dejabas navegar como bote a la deriva. / En silencio observábamos / el tr
pasado
Si Dios me diese la oportunidad / de regresar a mi pasado, / no guardaría tantas lágrimas / ni tantos besos. / Salpicaría todas las mañanas con un verso nuevo / que llevarme a los labios, / me dejaría navegar
poesía (después de varias copas)
Después de varias copas, / de humo de cigarrillos, risas, / alguien me preguntó / inesperadamente / ¿qué es para ti la poesía? / Contesté que, si bien, / no creía en definiciones, / la poesía se semejaba más a
por mis ojos
A veces me invade el pasado / como una enredadera que oxida mis paredes / y sangra lágrimas ocultas / que no puedes ver ni comprender ni apaciguar. / No es fácil navegar en la oscuridad, / adentrarse furtiv
promesas
Pienso que, al fin, / no sería tan difícil / despojarme de tu voz, / de tus manos entrelazadas en las mías / como buscando entre mis dedos / una promesa que nunca te hice. / No resultaría tan difícil olvidar /
puertas (esa ceniza gris que invade los objetos)
Esa ceniza gris / que invade los objetos, / esta mano varada en mitad de la mesa / aguardando tu mano, / esa latitud sin voz / que son las fotos, / esos espejos que ignoran / lo que fuimos, / esta pluma sin sangr
quiebra
Tu recuerdo es / un hilo del que cuelga mi vida. / Sólo cinco dedos me sujetan. / Qué dulce y dolorosa es, amor, / la caída.
recuerdo
A veces era domingo / y llovía. / A veces oscurecía de repente / y las casas encendían sus luces / al fondo de la noche. / En una de aquellas luces / yo te imaginaba; / imaginaba tu habitación / llena de peluches
secundarios
Aquel año visitamos todos los cines de la ciudad. / Fue una locura. / Los miércoles hacíamos cola para ver los estrenos. / Los viernes / ocupábamos vacío en las duras butacas del Internacional; películas
silencio (callabas. bajo la blanca noche de agosto)
Callabas. / Bajo la blanca noche de agosto / temblaban estériles y ausentes / las sombras de nuestras figuras, / como el rumor del viento / que nacía de los árboles / y moría en nuestros labios / sin decir nada
sobre la cubierta
Decías unas cosas que me asustaban. / En cubierta -el pelo ondeando al viento como una bandera- / camino de Turquía. / Hablabas distante de lo hermoso de lanzarse al mar, / sentir en la piel el contacto p
sueño
En esta alargada sombra / en que deriva la vida / aún queda un trozo de mar / azul e inmenso / en el que podemos soñar / que donde se extinguió el amor / aún quedan frescos los labios, / que donde secaron los l
te desnudas
Te desnudas frente al espejo -ciudad cansada- / y caen como polvo / las prendas que te visten y aquellas, invisibles, / que te protegen. / Te invade de repente el olor a callejón de medianoche, / a vidrios
todos los puertos i
Cada uno de nosotros encierra un barco / que sueña travesías y playas y un puerto cercano / donde pasar la noche. / Hay latitudes que recogen nuestra infancia / y curan nuestra piel de salitre / con devoció
todos los puertos ii
En todos los puertos habita / una prolongación de mí -ojos, / piel, / sístole, / diástole, / labios para un beso- / que nace o muere cada día. / Son ojos, / piel, / puerto, / travesía, / de los pequeños dioses indígena
travesía
Hablamos y reímos. / Por dentro de la piel / también lloramos. / El mar quedó / salpicado de palabras. / Era inútil ahogar tanto pasado / en la brevedad tan frágil / de aquel instante. / Pasaron las horas, / y, al
una cinta de video
Como una cinta de vídeo desgastada por el uso / el recuerdo que tengo de ti / ha perdido el sonido / y algunas líneas. / París te cubrió de tiempo, / como una nevada de años que borra tus facciones / y al pen
unión
Lo peor de estar sin ti / no es que tú no estés aquí, / a mi lado, / llenando mi espacio / con tus huellas; / lo peor de estar sin ti / es no saber / si en este preciso instante, / estás pensando en mí / como yo pi
vida
Un perro camina hacia mí, / lento y hambriento. / Camina receloso y cabizbajo, / clava sus ojos sobre mi miedo / y comienza a olerme de norte a sur, / de mi infancia / a mi presente. / Mueve su hocico frenética
voz
Siempre he sido débil, / inútil para descifrar el mundo, / para mantener creencias / que me tuviesen en pie, / firme frente al viento. / A veces dudo, / y suelo cometer la locura / de creerme / sólo si tú me nomb