tomás de iriarte
el apretónCantaron mil ingenios inventores / empresas de valientes capitanes / o amoríos de damas y galanes; / otros, conversaciones de pastores, / o ya el cultivo de árboles y flores; / unos, útiles fábulas morales;
el burro flautistaEsta fabulilla, / salga bien o mal, / me ha ocurrido ahora / por casualidad. / Cerca de unos prados / que hay en mi lugar, / pasaba un borrico / por casualidad. / Una flauta en ellos / halló, que un zagal / se dejó o
el galán y la damaCierto galán a quien París aclama, / petimetre del gusto más extraño, / que cuarenta vestidos muda al año / y el oro y plata sin temor derrama, / celebrando los días de su dama, / unas hebillas estrenó de e
el gato, el lagarto y el grilloEllo es que hay animales muy científicos / en curarse con varios específicos / y en conservar su construcción orgánica, / como hábiles que son en la botánica, / pues conocen las hierbas diuréticas, / catárt
el oso, la mona y el cerdoUn oso, con que la vida / se ganaba un piamontés, / la no muy bien aprendida / danza ensayaba en dos pies. / Queriendo hacer de persona, / dijo a una mona: «¿Qué tal?» / Era perita la mona, / y respondióle: «Mu
el ricote eruditoLXVI / Hubo un rico en Madrid (y aun dicen que era / más necio que rico), / cuya casa magnífica adornaban / muebles exquisitos. / «¡Lástima que en vivienda tan preciosa» / le dijo un amigo, / «falte una librerí
el sombrereroA los pies de un devoto franciscano / se postró un penitente.-Diga, hermano: / ¿qué oficio tiene?-Padre, sombrerero. / -¿ y qué estado?-Soltero. / -¿ Y cuál es su pecado dominante? / -Visitar una moza. -¿Co
el té y la salviaEl té, viniendo del imperio chino, / se encontró con la salvia en el camino. / Ella le dijo: «Adónde vas, compadre?» / «A Europa voy, comadre, / donde sé que me compran a buen precio.» / «Yo», respondió la
extensión y fama del oficio de putaNo te quejes, ¡oh, Nise!, de tu estado / aunque te llamen puta a boca llena, / que puta ha sido mucha gente buena / y millones de putas han reinado. / Dido fue puta de un audaz soldado / y Cleopatra a ser p
la abeja y el cuclilloSaliendo del colmenar, / dijo al Cuclillo la Abeja: / «Calla, porque no me deja / tu ingrata voz trabajar. / No hay ave tan fastidiosa / en el cantar como tú: / cucú, cucú y más cucú, / y sempre una misma cosa»
la primaveraYa alegra la campiña / la fresca primavera; / el bosque y la pradera / renuevan su verdor. / Con silbo de las ramas / los árboles vecinos / acompañan los trinos / del dulce ruiseñor. / Este es el tiempo, Silvio, /
los dos conejosPor entre unas matas, / seguido de perros, / no diré corría, / volaba un conejo. / De su madriguera / salió un compañero / y le dijo: «Tente / amigo, ¿qué es esto?». / «¿Qué ha de ser?», responde; / «sin aliento ll
señor don juan, quedito, que me enfadoSeñor don Juan, quedito, que me enfado: / besar la mano es mucho atrevimiento; / abrazarme… don Juan, no lo consiento. / Cosquillas… ay Juanito… ¿Y el pecado? / Qué malos son los hombres… mas, cuidado, / qu