thomas carew
ingrata belleza amenazadaEntiende, Celia, ya que en tí encarna el orgullo, / Fui yo el hacedor de tu renombre; / Pues vivías desconocida hasta entonces / En la olvidada corona de las bell
mediocridad en el amor rechazadoDadme más amor o más desprecio; / Lo helado, o el más ardiente calor, / Traen igual calma a mi dolor; / Lo templado nada me brinda; / Cualquier extremo, de odio o a
no preguntesNo preguntes dónde crea Zeus a la efímera rosa, / cuando de junio sólo queda el recuerdo; / pues en tu honda belleza oriental / descansa toda su esencia. / No pregu
una dama cruelHemos leído sobre reyes y amables dioses / Que llenaron sus cálices en el arroyo; / Pero diariamente, sin decir gracias, vuelco / El flujo de mis lágrimas convert