ted hughes
alasI / El señor Sartre medita sobre asuntos de actualidad / Encogido, en la enorme ala rota de su sombra, / recrea el mundo en el interior de su cráneo, como el espe
canciónDama, cuando la punta lunar te bendecía / te hiciste fuego suave grácil como una nube; / difíciles estrellas te nadaron el rostro; / erecta estabas y era tu sombr
cómo empezó a jugar el aguaAgua quería vivir / fue al sol y volvió llorando / Agua quería vivir / fue a los árboles la quemaron volvió llorando / La pudrieron volvió llorando / Agua quería vivi
cuervo egoCuervo esperó a que Ulises se volviera / gusano, y Cuervo lo comió. / Luchando con las dos víboras de Hércules / asfixió sin querer a Deyanira. / El oro que rindier
el salmo de los jejenesCuando los jejenes danzan en la tarde / luchando en el aire, garabateando, / y deshilachando su léxico loco, / agitando su muda cábala / bajo la sombra de las hojas
estacionesI / De pronto su pobre cuerpo / se quedó sin la defensa / de su mente adormilada. / Antes de que el funeral se diluyera, / el féretro, como una lancha, se rompió a fu
examen a la puerta del útero¿De quién son estas patas huesudas? / De la Muerte. / ¿De quién este rostro quemado e hirsuto? / De la Muerte. / ¿De quién estos pulmones que aún funcionan? / De la M
los compañeros de juegos de cuervoCuervo, solitario, creó a los dioses para sus juegos: / pero el dios de la montaña se liberó de él / y cuervo cayó de la pared pétrea de los montes / con lo que s
montañasSoy una mosca si éstas no son piedras, / si no son piedras éstas soy un dedo. / Dedo, hombro, ojo. / El aire las rodea como atento. / Allí estaban ayer y el mundo a
pibrochEl mar aúlla con su voz vacía / tratando por igual vivos y muertos, / cansado de la bóveda celeste / después de innumerables noches faltas / de sueño, de objetivo,
rosa del albaEstá fundiéndose una vieja luna helada. / Agonía bajo agonía, el silencio del polvo, / y un cuervo que conversa con los cielos de piedra. / Desolado es el grito r
secretariaSi alguien la toca llora, da un chillido, / se esconde, oculta la terrible herida: / como un gorrión se pasa el día entero, / entre hombres, mirando de reojo, / al
setiembreVemos la oscuridad cernerse lenta: / no la miden relojes. / Cuando besos y abrazos se repiten / desaparece el tiempo. / Es verano. Las hojas cuelgan quietas: / a mi e
un gestoHe aquí este gesto escondido. / Buscaba un hogar. Tanteó rostros / distraídos, por ejemplo, el rostro / de una mujer que se sacaba un niño de entre las piernas / pe