País Poema - Autores

susana march

a un hombre
Salvar este gran abismo del sexo / y luego, todo será sencillo. / Yo podré decirte que soy feliz / o desdichada, / que amo todavía / irrealizables cosas. / Tú me dirás
amor
Me dolerás todavía muchas veces. / Iré apartando sueños / y tú estarás al fondo de todos mis paisajes. / Tú con tu misterio / y tu extraña victoria. / Amor, ¿quién te
amor ii
¡Porque yo sé que tengo tanto amor en los brazos! / Así me pesan, hondos, graves como la vida, / un hijo o un amante, o un ramo de jazmines, / o un retazo de vien
apenas ayer mismo
¿Me reconocéis? / Hace poco, apenas ayer mismo, / yo era una muchacha / con una grave voz de adolescente, / un cándido amor por la vida, / una crédula fe. / ¿Me reconoc
cada vez que levante los ojos
Cada vez que levante los ojos / beberé toda el agua del cielo. / Su agua azul, temblorosa de pájaros, / se me irá derramando por dentro. / Y allá donde las sombras
compañeros
Y yo te acompaño. Voy contigo. Hablamos. / No nos separa nada: ni distancia, ni sexos. / Vamos del brazo juntos, caminando / como dos compañeros. / A veces te detie
de ti y de mí
Si tú eres la montaña, / yo soy la flor, el aire, la llanura, / la fuente limpia y pura, / el río que te baña, / la hondonada, / la cubre y el paisaje; / el zafiro del
desdén
Después de todo, tú no me haces falta. / Al fin, ¿quién eres tú? Nervios y sangre, / carne que ha de podrirse en el sepulcro; / un puñado de polvo solamente. / Si h
deseo
Ayúdame. / Estoy / ciega. / Mi sed / me ciega. / Cúbreme. / Estoy desnuda. / Abre / las puertas / de mi reino. / Esclavo mío, / asume / tu importancia, / dame / tu ley. / Exijo / tu fuerza
diciembre
Si un día rompo a cantar, / todo cantará conmigo. / Esta mudez de los campos / se rasgará con mi grito. / Las nubes vagan sin prisa / desnudándome el camino. / ¡Qué des
el hijo
¿Quién eras antes, dime? / ¿Un ángel? ¿Un príncipe de cuento? / ¿Tal vez un dios? ¿O un pájaro? / ¿O un álamo esbelto? / ¿Quién eras? ¿Un claro arroyo / cruzando un v
el viento
Todo ha vuelto a quedarse quieto / todo en su sitio y en reposo. / Va navegando por los días / la barca triste del otoño. / Fue allá, por la primavera… / Era un mundo
enamorada
Hiéreme. No me importa. / Duéleme en todo lo mío; / en mi sangre y mi alma, / en mi corazón y en mis pensamientos. / Dame un hondo dolor / si no puedes darme un perdu
eternidad
Yo sé que estaba entonces cuando nada existía… / Estaba allí, en las sombras de un valle solitario / donde aún no fluía la música del agua. / Mi desnudez se alzab
hace mucho tiempo
Hace mucho tiempo: ayer. / -¡Qué palabra, ayer, más lejana!- / Ayer había pájaros por todos los rincones del cielo, / era primavera en las calles, / y también era p
he cambiado todas mis rosas por un lugar cerca del fuego
He cambiado todas mis rosas por un lugar cerca del fuego, / por el sosiego de mi alma la negra seda de mi pelo, / he vendido mis esperanzas por un puñado de rec
he soñado contigo
He soñado contigo / sin saber que soñaba… / En la gran chimenea / crepitaban las llamas, / la tarde se moría / detrás de la ventana. / Te he visto en mis ensueños / como
indolencia
¡No me digáis que sigo siendo / una pobre mujer / equivocada! / Lo sé. / y sé más cosas todavía. / Sé que he soñado tanto / que convertí en inútiles / las más puras verda
la campesina
Venías de la fuente, / en la cadera el cántaro apoyado / sembrando su líquido tesoro / sobre el mísero polvo de los campos. / Venías de la fuente, / sucia de labor y
la meta
He cambiado todas mis rosas / por un lugar cerca del fuego. / Por el sosiego de mi alma, / la negra seda de mi pelo. / He vendido mis esperanzas / por un puñado de re
la pasión desvelada
Dame tu voz antigua en cuyo acento escucho / el rumor de los bosques primitivos, / el canto misterioso de los seres selváticos, / el grito de agonía / de la primera
la tristeza
No es el dolor de los amores incumplidos / ni los ideales deshechos. / No es tan siquiera la melancolía / de envejecer. / Es algo más tremendo y más grande, / algo qu
oscuro amor... tu muerte es ya mi muerte
Oscuro amor… Tu muerte es ya mi muerte. / Más allá de este mar, ¿qué extraña orilla / cobijará mi náufraga tristeza? / Me evadiré del viento / que transita en mi sa
pasión
¡Este oleaje denso de la sangre, / marca oscura y terrible! / No amor. Ansia de besar la tierra, / los árboles, el aire. / Acaríciame… / Soy una música callada, / miste
primavera
¡Ay, qué desconcierto / estar aquí, sin amor! / Tiembla la primavera / en cada miembro mío; / el aire engarza pájaros, / las nubes se desposan / como un príncipe rubio
sed
¿Por qué esta voz antigua desvelada y ardiente / que me sube a los labios cuando quiero cantarte? / ¿Por qué he de buscar el viejo acento griego / para decirte qu
si mi amor es tan cauto que, a buscarte
Si mi amor es tan cauto que, a buscarte, prefiere / aguardar en la sombra tu primera llamada, / si mi tímido anhelo sabe apenas decirte / con torpe lengua el vers
tierra
No importa. No eres tú quien me daña… / Soy un puñado de tierra que pisa tu pie ligero, / algo que te sustenta y que apenas conoces, / algo que acaso nunca compre

Cuando esté muerta y mi ignorada tumba / pisoteada sea por mil generaciones / y apenas de mi nombre quede un borroso trazo / sobre la fría losa que me cubra. / Cuan
umbral
Cándidamente azul. Aún no he nacido. / Ciñe el aire mis muslos. Soy de aire. / El mar me sabe. Sal, vela y espuma. / dibujan mi contorno en el paisaje. / Me traspas