simon césar
a una joven en el parqueY sí, la muerte es esto: / tú, criatura, ahora, / apoyada en el árbol, / conversando, jugando. / con el otro. / Es ahora. / Te veo. / Es un segundo. / Te irás. Te alejarás.
algo secretoHay en tu vida algo secreto; / es una noche en una casa, / los balcones abiertos al jardín. / En las habitaciones ya no hay nadie, / y, fuera, sólo luz lunar. / Pero
anochecer de estepaPupila muerta, voy / -el surco del camino- / hacia los años. / Y qué fulgor -ya allá, ya todo ardido- / del charco, espejo enorme. / Y qué fulgor, y qué hueco del mun
cuando amasPermanece en silencio cuando amas. / Escucha al fondo / la vastedad de la respiración, / la gota de agua y el rumor del viento. / Y ven lejos. / Ven, al amor, de lejo
elegíaQué vago es el reloj / que suena. Qué extraño / este silencio, nube informe. / Cómo se hunde la hoja / al fondo del estanque. / Cómo florecen siempre los almendros / an
elegía del tren eléctricoAquella estación. La veo. / Oigo el silbo del tren. / Me voy. Está lloviendo. Estoy sentado, / tarde grande de mayo, dolorosas / punzadas. / Lluvias. / Tú, amor mío. / ¿Q
invernalQué tentación, ser viento, ser girones, / ser basura que arrojan sobre escombros. / Dejar que todo lo que quiera / eche raíces en tu polvo.
la glorietaA menudo te has detenido / en una esquina. / Has mirado las nubes, / si hacía o no aire, / los ramilletes de los arces. / Has pensado… / Luego, te has dicho… / Pero no. T
la rambla¿Qué música ha de haber / para ti, quietud porosa / de rambla, canto puro / de un ave, con que vibran / los cielos, / brisa que lame el vello / de los brazos, / silencio
las palabras de orfeo-¿No estás ahí, no estás? / Y avanza a oscuras, / y se detiene y palpa, / y reclama a lo hueco. / -Pero ¿ acaso no estás ahí, / y este vacío no es tu cuerpo, / y el eco
lo que nos disteAvena diste, nubes. / Diste el silencio de la tierra, / la densa pulsación de un vino / que lamía la carne. Diste el ocre / ribazo que alimenta / esas brozas. / Sabíamo
los pasosMás noche que en las calles cabe en uno / cuando pasa. ¿A qué andamos? / Allá creo que existe una muralla. / Cae la desolación a tierra. Es suelo. / Qué charco. Qué
los ruidosCuando uno se ha sumergido largos días / en las cosas, pasando los ojos por las aristas / de los muebles, por las superficies; / cuando uno ha estado largo rato d
pedregalBusca tu duro lecho, oh cuerpo / de plata. / En una mano rosas y en la otra / las frutas agrias.
regreso en el trenSuave / la noche. / Blanca / la espuma, a flor / de labios. Tu cabeza / tronchada, cómo pende / del hombro. / Noche. Las estaciones / del trenecillo suburbano. / Acacias, bug
suburbioEl alma es una pared / de invierno. / Los vagos pensamientos, sombras / de ropa, que zarandea el viento. / Un consumirse frío, el sol / adentro.
vientosSé que meditas. Pero ven, / saca la testa del rebozo / de oscuras lanas y arpilleras. / Mira esa leve sombra, oye el portazo / -sobre el desnudo- de los vientos.
¿para qué tocar esa piedra¿Para qué tocar esa piedra, / una presencia sin mentira? / Andar es indudable. / Sentir no es una mueca. / Y ver, y saber ver (cuando no es nada / lo que se ve y cuan