PAIS POEMA

Libros de severo sarduy

Autores

severo sarduy

aunque ungiste el umbral y ensalivaste
Aunque ungiste el umbral y ensalivaste / no pudo penetrar, lamida y suave, / ni siquiera calar tan vasta nave, / por su volumen como por su lastre. / Burlada mi cautela y en contraste / -linimentos, pudores
corta, changó con tu espada
Corta, Changó con tu espada / el alcohol, y haz que ese río / crecido, no bien vacío, / vuelva a su cauce y, saciada / tanta sed, halle morada / el nadador a la orilla / de tu fuente y en tu arcilla. / Que la s
cuerpo con cuerpo: las pieles
Cuerpo con cuerpo: las pieles / se aproximan y se alejan / entre espejos que reflejan / su deseo. No develes / la imagen -esos laureles / fenecen-; no te aconsejo / confiar en ese reflejo, / porque ese doble pe
el émbolo brillante y engrasado
El émbolo brillante y engrasado / embiste jubiloso la ranura / y derrama su blanca quemadura / más abrasante cuanto más pausado. / Un testigo fugaz y disfrazado / ensaliva y escruta la abertura / que el volum
el gamo
El gamo, contra el naranja / del bosque, pasa mojado, / veloz. El aire cuajado / añade al bosque una franja / de aros dispersos. En esos / Cartílagos de paisaje / se divide, o en el oleaje, / o en el jardín de
el mar con destructora música invocando la helada quietud
El mar con destructora música invocando la helada quietud, la ciudad que la luz / redescubre jubilosa. El ave gritando toscamente hacia un círculo que el agua desdibuja. / Todo su amplia vigilia lo go
el paso no, del dios, sino la huella
El paso no, del Dios, sino la huella / escrita entre las líneas de la piedra / verdinegra y porosa. Aún la hiedra / retiene las pisadas, aún destella / de su cuerpo el contorno sobre rojos / sanguíneos o vi
el rumor de las máquinas crecía
El rumor de las máquinas crecía / en la sala contigua: ya mi espera / de un adjetivo -o de tu cuerpo- no era / más que un intento de acortar el día. / La noche que llegaba y precedía / el viento del desiert
entrando en ti, cabeza con cabeza
Entrando en ti, cabeza con cabeza, / pelo con pelo, boca contra boca: / el aire que respiras -la fijeza / del recuerdo-, respiro y en la poca / luz de la tarde -rayo que no cesa / entre los huesos abrasados
flauta. son. la madrugada
Flauta. Son. La madrugada / se descompone en su prisma / de grises donde se abisma / el gris de tu voz rajada. / Blanco. La línea borrada / de una guitarra. Lo sabes: / corresponden con los graves / las diferen
harley red
El sueño no: / la pérdida. / El blanco roedor, / que ciega. / Pierdo pie. Todo es compuerta. / Mira: / el muro sangra.
isabel la católica
El coro de sopranos pintarrajeados / entona tu loa: / «Te comiste un Zohar / te comiste un Corán.» / Y de tu mano de azogue / bendijiste las cabezas cortadas con tu mano de azufre / y plantaste jazmines en el
l'enfant a l'oie
La menta y las alhajas funerarias, el gallo blanco y / los últimos children pets. Combate cernido: / la música del río respirante, arrastrando hierros; / de las grúas mohosas el estrépito y el verde de
la cuarta noche
Oye, qué acordeones falsos. / La lucidez, el muro blanco, / (la voz gangosa del disco) / rayado, un leopardo arisco / preso entre los hilos rojos. / (las agujas de sus ojos / me miran). La hoja en blanco, / la
la letra con sangre entra
La letra con sangre entra / como el amor. Mas no dura / en el cuerpo la escritura, / ni con esa herida encuentra / paz el amante. Se adentra / en el cuerpo deseoso / y más aumenta su gozo / con su mal. Alegoría
la transparente luz del mediodía
La transparente luz del mediodía / filtraba por los bordes paralelos / de la ventana, y el contorno de los / frutos -o el de tu piel- resplandecía. / El sopor de la siesta: lejanía / de la isla. En el cambi
las húmedas terrazas dominaban
Las húmedas terrazas dominaban / el templo, la planicie entre dos mares, / superpuestas, azules, triangulares. / Simétricas estatuas deslizaban / sus fragmentos de mármol por la nieve / -fueron torsos de Ap
ni la voz precedida por el eco
Ni la voz precedida por el eco / ni el reflejo voraz de los desnudos / cuerpos en el azogue de los mudos / cristales, sino el trazo escueto, seco: / las frutas en la mesa y el paisaje / colonial. Cuando el
no acudas a linimento
No acudas a linimento, / alcanfor, miel o saliva, / que atenúen el momento / de más ardor. No se esquiva / con ardid, ni se deriva / esa quema: se convierte / en su contrario. Divierte / el placer así obtenido /
no por azar, por gusto del dislate
No por azar, por gusto del dislate / ni por obedecer a una figura, / habló de una cegante noche oscura. / Que toda exaltación o disparate / aparente, se indague, y no se ciña / -el lenguaje no basta- a un s
no porfíes. no rememores
No porfíes. No rememores / que no se olvida el olvido / ni su embriaguez: lo que ha sido, / es y será. Sinsabores, / dramas discretos y amores / sin nombre, van a la quema / final, como un torpe emblema / de et
omítemela más que lo omitido
Omítemela más que lo omitido / cuando alcanza y define su aporía, / enciende en el reverso de su día / un planeta en la noche del sentido. / A pulso no: que no disfruta herido, / por flecha berniniana o por
otros poemas (i)( de big bang)
Escritos en el suelo han quedado los signos / de la muerte. / Y en los mosaicos de piedra roja / el estampido de los rostros de oro. / La humedad ha cubierto los frescos. / En la escalera / las manchas de los
páginas en blanco (iii)étude pour crow dancer
Un cubo despegado. / Pegada la oreja a la pared. / Oye. / Algo va a romperse. Algo / crece. / Lo que en el muro / hierve.
páginas en blanco (v)zinc door
Abierta, no, / entrejunta. / Esa ranura mira. / Detrás de lo blanco, / blanco. / Ahora el silencio. / Las paredes se cuartean. / El cuarto desmoronado, / navega. Y ese brillo. / La puerta transparente.
páginas en blanco (vi)black and white
La raya negra y el battello, / el monte siamo tutti, / el barco blanco sobre el agua blanca / y la fijeza / de los pájaros sobre la Salute. / Pase, / il fait beau del otro lado / del otro lado, digo, / del río. / E
páginas en blanco -ii-shebabdoah wall
La pared cruje. / Grieta en lo blanco. / Allá va, desunido, / el cuarto. / Detrás del tragaluz / un rostro, otro, / mirándose, / mirándonos.
páginas en blanco-i-( (cuadros de franz kline)wax wing
No hay silencio / sino / cuando el Otro / habla / (Blanco no: / colores que se escapan / por los bordes). / Ahora / que el poema está escrito. / La página está vacía.
pido la canonización de virgilio piñera
Poco interés presentan estas cosas / para un Concilio, que otras más urgentes / -la talla de los ángeles, las fuentes / del Edén-, y sin duda, más valiosas / apremian sin cesar. Insisto empero / para que te
poema 3
Incrustarte cascabeles en las mejillas / con cal escribirte en la frente / con rayas espirales pintarte el sexo / las nalgas con discos fluorescentes / líneas de puntos blancas / agrimensor de tu cuerpo neg
poema uno
Escritos en el suelo han quedado los signos de la muerte. / Y en los mosaicos de piedra roja / el estampido de los rostros de oro. / La humedad ha cubierto los frescos. / En la escalera / las manchas de los
qué se hicieron los cantantes
¿Qué se hicieron los cantantes? / ¿Qué se hicieron los cantantes, / los reyes, los Matamoros / de dril nevado y los oros / de las barajas de antes? / ¿Quién las tardes del Cervantes / recuerda, y aquel grabad
que se quede el infinito sin estrellas
Que se quede el infinito sin estrellas, / Que la curva del tiempo se enderece. / Y pierda su fulgor, cuando se mece / Un planeta en su abismo y en las huellas / Del estallido primordial. Aquellas / noticias
renuncia a tu cuidado, bien lo sé
Renuncia a tu cuidado, bien lo sé: tras / ese dolor que tu embestida aqueja, / en alivio y placer muda la queja, / más sosegada cuanto más penetras. / Cerveza transmutada o sidra añeja, / del oro tibio la f
se esforzaba. su jadeo
Se esforzaba. Su jadeo / ante el jardín clausurado / era el de un ciervo asustado. / La furia -más que el deseo- / de penetrar, era el reo / que lo impedía… Que ejerza, / según la torre se tuerza, / jaque anexo
sexteto habanero (i)
¿Qué se hicieron los cantantes, / los reyes, los Matamoros / de dril nevado y los oros / de las barajas de antes? / ¿Quién las tardes del Cervantes / recuerda, y aquel grabado / del Diario, desdibujado, / y los
sexteto habanero (iv)
¿Los dioses / se fueron, se quedaron, / murieron con Beny Moré / ellos que con él alucinaban, / o habitan aún las orquestas habaneras, / las trompetas como dos lluvias de flechas, / los cascabeles roncos, / y l
tanto arder, tanto valor
Tanto arder, tanto valor / tanto ataque y retirada / ante ese umbral en que nada / alivia más el dolor / que su incremento. O mejor: / hay un punto en que el exceso / -y que mediten en eso / los mesurados- basc
tu cuerpo se recortaba
Tu cuerpo se recortaba / contra la persiana oscura / trazando una línea pura / -la del torso- que ondulaba / con tus gestos. La chilaba / -una línea paralela- / en el espejo, una vela / y la curva de una fruta /
ya lo ves, de aquella brasa
Ya lo ves, de aquella brasa / cuyo ardor te calcinó, / saciado, sólo quedó / dispersa ceniza escasa. / Muda inconstancia que abraza / el aparente sentido / del cuerpo obscuro y prohibido / -o del tuyo en el esp