PAIS POEMA

Libros de santa teresa de ávila

Autores

santa teresa de ávila

a la circuncisión
Vertiendo está sangre, / ¡Dominguillo, eh! / Yo no sé por qué. / ¿Por qué, te pregunto, / hacen dél justicia, / pues es inocente / y no tiene malicia? / Tuvo gran codicia, / yo no sé por qué, / de mucho amarmé, / ¡Do
a la gala gala de la religión
Pues que nuestro Esposo / nos quiere en prisión, / a la
a la profesión de isabel de los ángeles
Sea mi gozo en el llanto, / sobresalto mi reposo, / mi sosiego doloroso, / y mi bonanza el quebranto. / Entre borrascas mi amor, / y mi regalo en la herida, / esté en la muerte mi vida, / y en desprecios mi fav
a la vestición de la hermana jerónima de la encarnación
/ -¿Quién os trajo acá doncella, / del valle de la tristura? / -Dios y mi buena ventura. /
a san andrés
Si el padecer con amor / puede dar tan gran deleite, / ¡qué gozo nos dará el verte! / ¿Qué será cuando veamos / a la inmensa y suma luz, / pues de ver Andrés la cruz / se pudo tanto alegrar? / ¡Oh, que no puede
a san hilarión
Hoy ha vencido un guerrero / al mundo y sus valedores. / -Vuelta, vuelta, p
a santa catalina mártir
¡Oh gran amadora / del Eterno Dios; / estrella luciente, / amparadnos vos! / Desde tierna edad / tomastes Esposo; / fue tanto el amor, / que no os dio reposo. / Quien es temeroso, / no se llegue a vos, / si estima la
a una profesa
¡Oh!, dichosa tal zagala / que hoy se ha dado a un tal Zagal / que reina y ha de reinar. / Venturosa fue su suerte / pues mereció tal Esposo: / ya yo, Gil, estoy medroso, / no la osaré más mirar, / pues ha toma
abrazadas a la cruz
Caminemos para el cielo, / monjas del Carmelo. / Abracem
al nacimiento de jesús
Hoy nos viene a redimir / un Zagal, nuestro pariente, / Gil, que es Dios omnipotente. / Por eso nos ha sacado / de prisión a Satanás; / mas es pariente de Bras, / y de Menga, y de Llorente. / ¡Oh, que es Dios o
al velo de la hermana isabel de los ángeles
Hermana, porque veléis, / os han dado hoy este velo, / y no os va
alma, buscarte has de mí
Alma, buscarte has en Mí, / y a Mí buscarme has en ti. / De tal suerte pudo amor, / alma, en mí te retratar, / que ningún sabio pintor / supiera con tal primor / tal imagen estampar. / Fuiste por amor criada / he
aquellas palabras
Ya toda me entregué y di / y de tal suerte he trocado, / que es mi amado para mí, / y yo soy para mi amado. / Cuando el dulce cazador / me tiró y dejó rendida, / en los brazos del amor / mi alma quedó caída. / Y
ayes del destierro
¡Cuán triste es, Dios mío, / la vida sin ti! / Ansiosa de verte, / deseo morir. / Carrera muy larga / es la de este suelo, / morada penosa, / muy duro destierro. / ¡Oh sueño adorado! / sácame de aquí! / Ansiosa de ve
caminemos para el cielo
La pobreza es el camino / el mismo por donde vino / nuestro Emperador al suelo, / hijos del Carmelo. / Caminemos, caminemos, / Caminemos para el cielo / Hijos del Carmelo / Caminemos caminemos / para el cielo / No
coloquio amoroso
Si el amor que me tenéis, / Dios mío, es como el que os tengo, / Decidme: ¿en qué me detengo? / O Vos, ¿en qué os detenéis? / -Alma, ¿qué quieres de mí? / -Dios mío, no más que verte. / -Y ¿qué temes más de t
cruz, descanso sabroso
Cruz, descanso sabroso de mi vida / vos seáis la bienvenida. / Oh bandera, en cuyo amparo / el más flaco será fuerte, / oh vida de nuestra muerte, / qué bien la has resucitado; / al león has amansado, / Pues po
dichoso el corazón enamorado
Dichoso el corazón enamorado / que en sólo Dios ha puesto el pensamiento, / por Él renuncia todo lo criado, / y en Él halla su gloria y su contento. / Aún de sí mismo vive descuidado, / porque en su Dios es
dilectus meus mihi
Ya toda me entregué y di / y de tal suerte he trocado, / que es mi Amado para mí, / y yo soy para mi Amado. / Cuando el dulce Cazador / me tiró y dejó rendida, / en los brazos del amor, / mi alma quedó caída. / Y
en cristo mi confianza
Sea mi gozo el llanto, / sobresalto mi reposo, / mi sosiego doloroso / y mi bonanza el quebranto. / Entre borrascas mi amor / y mi regalo en la herida, / esté en la muerte mi vida / y en desprecios mi favor. / En
en la cruz está la vida
En la cruz está la vida… / y el consuelo / y ella sola es el camino / para el cielo. / En la cruz está el Señor / de cielo y tierra / y el gozar de mucha paz / aunque haya guerra. / Todos los males destierra / en e
en la festividad de los santos reyes
Pues la estrella / es ya llegada, / vaya con los Reyes / la mi manada. / Vamos todas juntas / a ver el Mesías, / pues vemos cumplidas / ya las profecías. / Pues en nuestros días, / es ya llegada, / vaya con los Reyes
en una profesión
¡Oh qué bien tan sin segundo! / ¡oh casamiento sagrado! / Que el R
hacia la patria
Caminemos para el cielo, / monjas del Carmelo. / Vamos m
hermosura de dios
¡Oh, Hermosura que excedéis / a todas las hermosuras! / Sin herir dolor hacéis, / Y sin dolor deshacéis / El amor de las criaturas. / ¡Oh, ñudo que así juntáis / Dos cosas tan desiguales! / No sé por qué os des
nada te turbe
/ Nada te turbe; / nada te espante; / todo se pasa; / Dios no se muda, / la paciencia / todo lo alcanza. / Quien a Dios tiene, / nada le falta. / Solo Dios basta. /
oración
Nada te turbe; / nada te espante; / Todo se pasa; / Dios no se muda; / la pacïencia / todo lo alcanza. / Quien a Dios tiene, / nada le falta. / Sólo Dios basta. / Gloria a Dios Padre, / gloria a Dios Hijo, / igual
otra a la circuncisión
Este Niño viene llorando: / Mírale, Gil, que te está llamando. / Vino del
para navidad
Pues el amor / nos ha dado Dios, / ya no hay que temer, / muramos los dos. / Danos el Padre / a su único Hijo: / hoy viene al mundo / en pobre cortijo. / ¡Oh gran regocijo, / que ya el hombre es Dios! / no hay que te
para una profesión
Todos los que militáis / debajo desta bandera, / ya no durmáis, n
pastores que veláis
¡Ah, pastores que veláis, / por guardar vuestro rebaño, / mirad que os nace un Cordero, / Hijo de Dios Soberano! / Viene pobre y despreciado, / comenzadle ya a guardar, / que el lobo os le ha de llevar, / sin q
pues nos dais vestido nuevo
Pues nos dais vestido nuevo / / Rey celestial, / /
sobre aquellas palabras “dilectus “meus mihi”
Ya toda me entregué y di, / y de tal suerte he trocado, / que es mi Amado para mí, / y yo soy para mi Amado. / Cuando el dulce Cazador / me tiró y dejó rendida, / en los brazos del amor / mi alma quedó caída, / y
véante mis ojos, dulce jesús bueno
Véante mis ojos, dulce Jesús bueno; / véante mis ojos, muérame yo luego. / Vea quién quisiere rosas y jazmines, / que si yo te viere, veré mil jardines, / flor de serafines; Jesús Nazareno, / véante mis ojo
vivo sin vivir en mí
(Versos nacidos del fuego del amor / de Dios que en sí tenía) / Vivo sin vivir en mí, / y de tal manera espero, / que muero porque no muero. / Vivo ya fuera de mí / después que muero de amor; / porque vivo en e
vuestra soy, para vos nací
Vuestra soy, para Vos nací, / ¿qué mandáis hacer de mí? / Soberana Majestad, / eterna sabiduría, / bondad buena al alma mía; / Dios alteza, un ser, bondad, / la gran vileza mirad / que hoy os canta amor así: / ¿q
ya toda me entregué y di…
Ya toda me entregué y di, / y de tal suerte he trocado, / que mi Amado es para mí / y yo soy para mi Amado. / Cuando el dulce Cazador / me tiró y dejó herida, / en los brazos del amor / mi alma quedó rendida; / y
ya viene el alba
Mi gallejo, mira quién llama. / -Ángeles son, que ya viene el alba. / Hame
¡oh hermosura que excedéis!
¡Oh hermosura que excedéis / a todas las hermosuras! / Sin herir dolor hacéis, / y sin dolor deshacéis, / el amor de las criaturas. / Oh ñudo que así juntáis / dos cosas tan desiguales, / no sé por qué os desat