PAIS POEMA

Libros de salvador garcía ramírez

Autores

salvador garcía ramírez

a casa do farol
Levanta la tarde su espesura de silencio, / sube el mar a las últimas cornisas / con alas de graznido. / Pliega la luz su rabo inevitable, / una a una, por todas las fachadas. / Más allá de la esquina del s
amarelo
Amarillas las fachadas, / amarillas las barandas, / las terrazas y las pérgolas, / las janelas amarillas. / Amarillos los toldos, / el blando acantilado, / el sol en el Algarve, / el banco en que te escribo. / Am
clorofile
Latfi pregona chicles por los trenes / desde Sousse a Mahdia. / Arrastra su bastón / de primera a segunda: / en la mano una caja / de fresa y clorofila. / ¡Clorofile, clorofile! / (el cuello sudoroso, / sucio el
fevereiro
Yo fui feliz un mediodía / robado a la tarifa del invierno. / Crucé los sellos del deber y tuve / en postigos del Sur / el ocio imponderable de otro mar / abriéndome las venas. / La belleza alisaba las costur
gurfa
El zoco tiene toldos / y cenefas azules / sobre sacos abiertos / que huelen a azafrán y a hierbabuena. / El zoco es multitud. / En sus paredes se hacinan / la seda con la lana, / la palma con la piel, / la fruta
hotel les dunes
A los pies de la luna y el planeta, / cuando el viento pulula en el oasis / de reguero en fogata. / Al borde del desierto. / A la hora en que irradian las alcobas / su flama enfebrecida. / Al sur del autobús,
humedade
Puede que a ti, sin importancia, / desvele cuanto oculta / este gris uniforme en el que el cielo / ha desleído la memoria / de los arcos, los muelles que aún resisten. / Los aljibes rebosan sus mañanas / incu
jardim das amoreiras
A José Lemos / e Cristina Branco / Nada sabemos de su química, / de cómo se combinan / intimidade con penumbra, / la infancia en las moreras, / la altura con el agua; / de cómo sobreviene, protegido, el espacio
jau, 54
Estimado Hóspede: / Temos ao seu dispor / mesas antigas, / cuadros brumosos de pasado idílico, / alfombras / de anudado sopor / tras los visillos, calmas imprevistas / y para cada ofuscación una vidriera, / o alg
latitude
Suspensa, en el aire de los parques / con sombra de ciudad, / como los tuyos, / en la proximidad del Largo, / nas escadas, en las estrías húmedas / donde pululan libros viejos, / a la hora contigua con el sol
mais ou menos
«Gaivotas na praia / tempestade no mar» / Navegaban las cintas / al viento del penúltimo recuerdo, / enredándose en el tronco de las oliveiras, / después de abrir el cielo / su escenario y su puente, su nosta
mosaico
Pudiera parecer, y aquí confluyen, / coetáneos de la misma convulsión / la cantiga y la Praça da República, / la mar y el puerto, / desacoplados como están / en su estridencia íntima. / Antes de que at
nocturno en faro
En un descuido el tiempo / trazó de la ruina este triángulo, / violó la noche ciega y, vertical / como si nada, / dejó que sobre el agua / las olas fueran sólo superficie. / El resto fue ya visto: / los buzones
nudos
En el telar de la trastienda, / de todos los colores, / en todos los idiomas, / de todas las medidas, / Ahmed ofrece alfombras: / las extiende, las cubre, las explica, / con el último precio las enrolla. / Alti
palacio fronteira
Superpones la calma, / una calma geométrica. / Desnivelas remansos / de terraza en estanque, / de boj en escalera. / Acordonas las formas de los dioses / y das principio / al libro en los estantes, / al estuco y
sedentarios
Reúne al sol, / por caminos de polvo, / las recuas sin estrépito. / En caóticas filas se amontonan / como una multitud de patas sucias. / La sombra del oasis los rezuma. / Aplastados y viejos, de rodillas, / en
servicio
Sola por el plano de su planta, / del amanecer a la fatiga, / Habiba arregla camas / y repone las toallas / sin faltarle la sonrisa.
viana do castelo
Siempre amanece por las calles del invierno. / Arremete la lluvia tras los árboles / con rigores de lápida y frescura. / Siempre amanece por los miradores del viento, / en la lengua del Lima lamiéndonos l
voltar
Insistió. / La garganta en las verjas, las pendientes, / los flancos rosas del derrumbe, / el martillo del agua del envés, / la madera sellada en el balcón / de una larga clausura. / Quién sabe, / su soledad es