rudyard kipling
canción de arpas para las mujeres danesas(El duende de la colina Pook) / ¿En qué queda una mujer si la abandonas, / y el fuego del hogar, la tierra de la familia, / para seguir al viejo y gris Hacedor de Viudas? / No tiene casa en la que alojar
canto paganoYo que he estado donde he estado- / Yo que he ido donde he ido- / Yo que he visto lo que he visto- / cómo podría nunca competir / otra vez con la terrible vieja Inglaterra, / casas a ambos lados de la calle
el vampiro1897 / Un idiota había que rezaba / (igual que tú y yo) / a un trapo y a un hueso y a un mechón de pelo / (le llamábamos la mujer despreocupada) / pero el idiota te llamaba su dama perfecta- / (igual que tú y
epitafios de la guerra1914-18 / 1. «Igualdad en el sacrificio» / A. «Yo era un Tengo». B. «Yo era un «no-tengo».» / (Juntos) «¿Qué habéis dado que no haya dado yo?» / * * * / 2. Un sirviente / Estábamos juntos desde que la Guerra
gehazí1915 / ¿De dónde venís, Gehazí, / figura venerable, / de escarlata y armiño / y cadena de oro de Inglaterra? / «De seguir a Naamán / y decirle que está bien todo, / por ello mi celo me ha nombrado / Juez en Israe
helen en soledadHubo oscuridad bajo el Cielo / Durante una hora. / La oscuridad que conocemos / Nos fue otorgada como una gracia. / El sol y el mediodía y las estrellas se ocultaron, / Dios abandonó su Trono, / Cuando ella v
las mujeresDe donde la he encontrado mi diversión he tomado; / granuja he sido y en mis tiempos he arrasado, / he tenido mi botín de dulces corazones, / y cuatro entre ellos de primera clase. / Una era una viuda cas
rosas azulesRosas rojas y rosas blancas / he desplumado por el placer de mi amor. / Ella no aceptó aquel ramo del dolor, / exhortándome a buscar sus rosas azules. / La mitad del mundo he atravesado / buscando el lugar
siSi puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor / pierde la suya y por ello te culpan, / si puedes confiar en ti cuando de ti todos dudan, / pero admites también sus dudas; / si puedes esperar sin
una balada de entierroSi justo aquí debo morir, / Solemnemente os debo pedir / Que tomes lo que resta de mí / Hacia las colinas por el bien del viejo bien. / Amortájame en el mismo fondo, / En el mismo hielo usado para apagar, / A
una canción en la tormenta1914-18 / Asegúrate bien de que a tu lado peleen / los océanos eternos, aunque esta noche / el viento en contra y las mareas / nos hagan su juguete. / A fuerza de tiempo, no de guerra, / en medio del peligro