rosa amelia alvarado roca
añoranzaNo me había / dado cuenta / cuánta falta me hacías / hasta que te volviste / a meter furtivamente en mi copla. / Me envolviste en / tus ojos de aguamansa / como envuelve el mar a / la arena dormida. / No me había / d
cosas absurdasEl sol me conoce bien / sale cada mañana, / pero se acuesta cuando yo quiero, / a veces duerme al mediodía, / a veces padece de insomnio, / entra por la ventana / con la familiaridad del dueño de casa, / se mir
de lo profano (ii)Quiero desclavar a Cristo de / su cruz. / No quiero verlo así, / con la cerviz inclinada, / el rostro inmutable / y una gota de agua sangre en / el cáliz. / Quiero quitarle los / clavos oxidados / que lo fijan, inú
el sermón de la montañaLos austeros templos / aquejados de severidad absoluta / vestidos de estuco, pan de oro y mármol / con sus ángeles enanos / impúdicos y asexos / cantando en extraño / concierto barroco / y las imágenes adustas /
la vida va y vieneLa vida es como un guinguilingongo / sube y baja / baja y sube / a veces se gana / a veces se pierde / en mi vida de todo he hecho / y a lo mejor he hecho muy poco / sube y baja / baja y sube / marea poderosa / poder