PAIS POEMA

Libros de rodolfo häsler

Autores

rodolfo häsler

berna
Desde arriba contemplo a la bestia dentada / y recuerdo que en la infancia jugaba con una réplica / en peluche, mucho menos imponente, / presente en la formación sentimental de todo niño alpino. / El foso
bogotá
Maresmer ver / desmeral dar / dar / ver / verd / verd smerald / Visio smaragdina. Juan Eduardo Cirlot / Un manto de materia verde cubre la montaña. / Verde, verde y verde. La alternancia con el rojo / y la rosa que
café arábiga
Pido al sol que en tu cuerpo se ufana y destaca / henchido de vigor rojo en las nalgas, mil lados / de la gema más buscada, repentina, ya incendiada. / Tu desvelo me llena y el deseo, tan denostado y / de
ciudad juárez
Caminando por la ancha avenida, en dirección norte, / el paso lento y cimbreado, las manos en los bolsillos / del estrecho pantalón vaquero, azul como las largas piernas. / La cadera prieta por el cintu
disfrutaba de la arcana fuerza
Disfrutaba de la arcana fuerza de juventud / no sin cierto sentimiento de cautiverio o distancia. / Entonces fumaba Gauloises hasta altas horas de la noche / y desayunaba en un viejo establecimiento de
dueño de los aspectos
Dueño de los aspectos ardientes e irracionales de la vida, / es capaz de alterar el comportamiento de los animales / en el jardín de Arcadia. / Parece ignorar, hasta el momento, / el suceso maravilloso qu
el embarco a la isla de citerea
La partida / El dos es una casa donde las estrellas titilan encima / de todas las cabezas, el aire blanco, refractario, perfora / los convenidos puntos cardinales. Dices siete palabras / mágicas y un ince
el inquilino
(a Paul Bowles) / Sonaba en la calle una grabación de la cofradía gnaua / en un charco turbulento / y el inquilino se despertó confuso, / con profunda sensación de desamparo. / Paseó la vista por la habitac
la habana
(en la casa de Lezama Lima) / Qué impresionante silencio en la angosta saleta, / en el exacto lugar donde la voz atronadora / reclamaba cada tarde su café, en fina taza china, / colado y servido con amor
la joven yace envuelta
La joven yace envuelta en una fina mortaja de hilo / mientras Orfeo desciende a su encuentro, consumido por el fuego. / La pasión resbala como basalto envenenado o agitado / estuche de rubíes hasta la c
la vida en el hotel greco
Como una actinia oscura, rojo púrpura, / ni hablo mi lengua ni habito en mi país, / soy, eso sí, el heredero de una inteligente familia fenicia. / Heme aquí el fenicio del célebre poema de Eliot / para se
lima
Descubrir el peligro convierte a la ciudad en un lugar / rutinario. El horror da la pista de lo que hay que hacer / en semejante circunstancia, pues se trata siempre de buscar / la salida más rápida en
montevideo
El color turbio y verdoso de las aguas solidifica / en el aro de jade frío que aprieto entre los dedos.
orfismo
De las tinieblas de la casa inferior, / una figura llena de majestad ascenderá por un momento, / en cuerpo de diosa, acaso una heroína. / No es seguro cuál sea su destino, / presa de amor, bajo el peso de
señor de la despedida
Señor de la despedida, su última intervención será / la más perfecta. Rápidamente se aleja de la luz más cruda / como escorpión atento a todo acontecimiento del subsuelo. / Todavía bajo la impresión de
souk-el-hamra
Si hubiese creado el mundo abigarrado / y alguien me pidiese cuentas por ello, / lo llevaría a oler la fruta aplastada en el suelo. / Desde el inicio tenía la certeza de que las hormigas / recorrían conti
stettin
La inmensa planicie brumosa, húmeda, helada en su superficie, / tierra y cielo solidificados por meses y meses, no entra el azadón, / los enormes almácigos dispersos al borde de los canales / indican la
suite de tángerei (poeta en tánger)
Todo aquel que estudia poesía / anuda en primer lugar la esquina de su turbante, / solitario y azul en torno a la cabeza. / Lo que dice quiere ser diáfano, en palabras cíclicas / que nunca aclaran el enig
sus palabras revelaron
Sus palabras revelaron a los escogidos los secretos de la creación, / por lo tanto, su posición es importante. Ni sus pies ni sus manos / sirven para sostener la tierra.
tetuán
Dan ganas de llorar mientras la luz, tan limpia, / se emora en caer sobre los cubos azules de la medina, / la luz es leche en el instante mortecino del crepúsculo / en su insistencia por una huida lenta