roberto sosa
de niño a hombreEs fácil dejar a un niño / a merced de los pájaros. / Mirarle sin asombro / los ojos de luces indefensas. / Dejarle dando voces entre una multitud. / No entender el i
el aire que nos quedaSobre las salas y ventanas sombreadas de abandono. / Sobre la huida de la primavera, ayer mismo ahogada / en un vaso de agua. / Sobre la viejísima melancolía (tej
esta luz que suscriboEsto que suscribo / nace / de mis viajes a las inmovilidades del pasado. De la seducción / que me causa la ondulación del fuego / igual / que a los primeros hombres q
las sales enigmáticasLos Generales compran, interpretan y reparten / la palabra y el silencio. / Son rígidos y firmes / como las negras alturas pavorosas. Sus mansiones / ocupan / dos ter
los pobresLos pobres son muchos / y por eso / es imposible olvidarlos. / Seguramente / ven / en los amaneceres / múltiples edificios / donde ellos / quisieran habitar con sus hijos. /
malditos bailarines sin cabezaAquellos de nosotros / que siendo hijos y nietos / de honestísimos hombres de campo, / cien veces / negaron sus orígenes / antes y después / del canto de los gallos. / Aq