roberto bolaño
el fantasma de edna liebermanTe visitan en la hora más oscura / todos tus amores perdidos. / El camino de tierra que conducía al manicomio / se despliega otra vez como los ojos / de Edna Lieberman, / como sólo podían sus ojos / elevarse
el mono exterior¿Te acuerdas del Triunfo de Alejandro Magno, de Gustave Moreau? / La belleza y el terror, el instante de cristal en que se corta / la respiración. Pero tú no te detuviste bajo esa cúpula / en penumbras,
el señor wiltshireTodo ha terminado, dice la voz del sueño, y ahora eres el reflejo / de aquel señor Wiltshire, comerciante de copra en los mares del sur, / el blanco que desposó a Urna, que tuvo muchos hijos, / el que m
godzilla en méxicoAtiende esto, hijo mío: las bombas caían / sobre la Ciudad de México / pero nadie se daba cuenta. / El aire llevó el veneno a través / de las calles y las ventanas abiertas. / Tú acababas de comer y veías e
intentaré olvidarJus lo front port vostra bella semblanza / Jordi de Sant Jordi / Intentaré olvidar Un cuerpo que apareció durante la nevada / Cuando todos estábamos solos En el parque, en el montículo detrás / de las can
la griegaVimos a una mujer morena construir el acantilado. / No más de un segundo, como alanceada por el sol. Como / Los párpados heridos del dios, el niño premeditado / De nuestra playa infinita. La griega, la
la suerteÉl venía de una semana de trabajo en el campo / en casa de un hijo de puta y era diciembre o enero, / no lo recuerdo, pero hacía frío y al llegar a Barcelona la nieve / comenzó a caer y él tomó el metro
lluviaLlueve y tú dices es como si las nubes / lloraran. Luego te cubres la boca y apresuras / el paso. ¿Como si esas nubes escuálidas lloraran? / Imposible. Pero entonces, ¿de dónde esa rabia, / esa desesperac
los detectivesSoñé con detectives perdidos en la ciudad oscura. / Oí sus gemidos, sus náuseas, la delicadeza / De sus fugas. / Soñé con dos pintores que aún no tenían / 40 años cuando Colón / Descubrió América. / (Uno clás
los detectives perdidosLos detectives perdidos en la ciudad oscura. / Oí sus gemidos. / Oí sus pasos en el Teatro de la Juventud. / Una voz que avanza como una flecha. / Sombra de cafés y parques / Frecuentados en la adolescencia
musaEra más hermosa que el sol / y yo aún no tenía 16 años. / 24 han pasado / y sigue a mi lado. / A veces la veo caminar / sobre las montañas: es el ángel guardián / de nuestras plegarias. / Es el sueño que regres
sucio, mal vestidoEn el camino de los perros mi alma encontró / a mi corazón. Destrozado, pero vivo, / sucio, mal vestido y lleno de amor. / En el camino de los perros, allí donde no quiere ir nadie. / Un camino que sólo r