robert sabatier
aprendo el mundo. él va afilando mi hojaAprendo el mundo. Él va afilando mi hoja. / Soy la guadaña del vagar culpable, / acero contra acero y llama contra llama. / Siempre la sucesión y el nacimiento, / s
el esqueleto y la rosaLe puse entre los dientes unas rosas, / le puse un candelabro de plata sobre el cráneo. / Me creía romántico, mas no, / yo era un hombre y lloraba sobre un cuerpo
estoy herido por un ser y séEstoy herido por un ser y sé / que su herida es hermana de la mía. / Sólo puedo esperar y subsistir / sin cuidarlo pues yo soy su veneno. / No podremos ya nunca lib
la eternidad va a ser un poco largaA menudo entro y salgo de mí mismo / y alguna vez me solicito audiencia. / Topo conmigo en largos corredores / y pongo cara de que no me asombro / o bien me ignoro.
la invasiónEstoy lleno de gritos como un tigre de garras. / Estoy lleno de ti -mis labios son tus labios / y en mis ojos cerrados lloras tú con mis lágrimas. / ¿Quién me lib
la tierra del veranoCaballo, buen caballo que te acercas / tú no verás jamás lo que yo veo / A acariciar el pelo de la infancia / vine con una llama en cada dedo. / Digo palabras, luz
las voces profundasOigo crecer mis uñas. / Pienso en unos amigos / fuertes como bisontes / luchando contra el tiempo. / Voy traduciendo el poema / de una lengua ignorada. / En lo alto de
oírLa llamada a la vida aparta los rumores / del tiempo sin ribera. Oye quien calla. / Habla en él tal espacio de existencia / que el árbol muerto empieza a verdecer