robert herrick
a la músicaEncántame, adorméceme, derríteme con tus deliciosas armonías; / Deja que, arrebatado, me aleje en tranquilos sueños. / Alivia mi mente enferma, adorna mi lecho,
a su amanteDices que no te amo / porque ya no juego con tus rizos, / ni me paso el tiempo besándote; / también me reprochas que no invento / un juego para las niñas de tus ojo
deleite en el desordenUn dulce desorden en el vestido / enciende un capricho en las prendas: / un pañuelo sobre los hombros soltado / en delicada distracción; / un lazo inquieto, que aqu
los ritos funerarios de la rosaLa rosa estaba enferma, y sonriendo murió; / y, siendo santificada, / junto al lecho suspiraba / la dulce hermandad floral. / Unas bajaban la cabeza mientras otras