robert browning
childe roland a la torre oscura llegóI. / Mi primer pensamiento fue que él mentía con cada palabra, / Aquel anciano decrépito, con ojos maliciosos / observando con astucia el efecto de su mentira / en los míos, y la boca que apenas disimulab
despedida matutinaAl rodear el cabo de pronto vino el mar, / Y el sol examinó la silueta del monte: / Allí estaba un camino de oro para él, / Y el deseo de un mundo de hombres para mí.
el amante de porfiriaLa lluvia se desató temprano esta noche, / el áspero viento pronto despertó, / airado desgarraba las copas de los olmos, / y agitaba el lago con todo su furor: / con el corazón a punto de romperse, escuch
el flautista de hamelinI / El poblado de Hamelin está en Brunswick / Cerca de la famosa ciudad de Hanover / El río Weser, ancho y profundo / Moja sus paredes en el lado sur; / Un hermoso cuadro nunca visto; / Pero, cuando empezó mi
encuentro nocturnoEl mar gris y la extensa tierra negra; / y la dorada media luna flotando bajo, / y las tímidas y asustadas olas que saltan / dormidas en ardientes círculos; / Mientras gano la costa en la ansiosa proa, / qu
la última palabra de una mujerBasta de pelear, amor, / Esfuérzate o llora: / Todo sea como antes, amor, / ¡Sólo dormir! / ¿Qué tan salvaje como las palabras son? / Tú y yo, / en debate, como los pájaros, / ¡Halcón en rama! / ¡Mira a la criatu
mi duquesa muertaFerrara. / Sobre aquella pared, ved el retrato / de mi Duquesa muerta; se diría / que vive; prodigioso lo afirmo. / Aquí aparece como un día Pandolfo / la pintó con sus manos. Para verla, / ¿no queréis sentar
partida al amanecerAlrededor del cabo repentinamente llegó el mar, / Y el sol miró sobre las cimas de las montañas: / Recto era el camino de oro para él, / Y la necesidad de un mundo de hombres para mí.
prospice¿Temer a la muerte? Sentir la niebla en mi garganta, / La neblina en mi rostro cuando llegan las nieves, / Y las ráfagas que anuncian que estoy acercándome; / El poder de la noche, la fuerza de la torme