ricardo güiraldes
paseoDe Río a Copacabana. / Se dispara sobre impecable asfalto, / se agujerea una montaña y se redispara, / en herradura, costeando océano / y venteándose de marisco. / El mar alinea paralelas blancas con calmos
proaHace mar fuerte…fuerte… / Los egocultores decimos así a lo / que nos vence y no es el caso. / El mar arrea cordilleras renovadas, / que columpian al vapor / en cuya proa frenetizo de borrasca. / Busco una met
tengo miedo de mirar mi dolorTengo miedo de mirar mi dolor. / No vaya a ser que me quede demasiado grande. / Prefiero calzar mi debe como una valentía de espuelas / e hincando mi pereza, que quisiera morir / cobardemente, andar con f
veranoBuenos Aires. Calle Santa Fe en el 900. Diciembre. / La casa abierta, respirando de noche, / todo apagado dentro. / Cielo, implacablemente estrellado, cuyo azul / de zafiro australiano se aleja, / por obra
viajarAsimilar horizontes. ¿Qué importa si el mundo / es plano o redondo? / Imaginarse como disgregado en la atmósfera, / que lo abraza todo. / Crear visiones de lugares venideros y saber / que siempre serán leja