renato leduc
alusión a los cabellos castañosAsí como fui yo, así como eras tú, / en la penumbra inocua de nuestra juventud / así quisiera ser, / mas ya no puede ser. / Como ya no seremos como fuimos entonces, / cuando límpida el alma trasmutaba en pe
aquí se transcribe la copla que mis oídos oyeronAcre sabor de las tardes / en que fuimos / bizarramente cobardes. / Primer amor… ¿la quisimos?… / Tiempo de ensueños opimos / y de alardes. / Tiempo de aplicar el llanto / como lubricante, así / como el aceite de
dedicatoriaCada día más, del mundo exorbitado, / en solitario claustro pulo el verso / que he de ofrecerte. / Eludo la estridente paradoja / y la luz inhumana de los cohetes / -digo- tropos que pueden ofenderte. / Que t
égloga ivMuchacha: Ya sonó el despertador. / Parece / que amanece. / Tu marido no tardará en llegar / y si me encuentra… / Ya -terrones de azúcar- las estrellas / disuélvense en la leche matinal; / ya renace la vida pue
el aulaEl maestro de griego nos decía: Las palabras / macularon su antigua pureza. Las palabras / fueron antes más bellas… Las palabras… / Y la voz del maestro se quedaba prendida / de una tela de araña. / Y un mu
estrofas en torno de un amor menguanteLuna impoluta que miré de niño / rodar entre el verdor de la arboleda; / verso primero escrito sin aliño / amor primero del que nada queda. / Sueños de gloria y esperanza incierta, / viajes absurdos de la f
ineludible poema del adiósSólo un occiduo sol que disemina / en tintas jaldes la silueta tuya, / extraviada en los riesgos de una esquina, / sin quien a mi fervor la restituya. / Blanco pañuelo / que tremolaste con enhiesto brazo, / s
inútil divagación sobre el retornoMás adoradas cuanto más nos hieren / van rodando las horas, / van rodando las horas porque quieren. / Yo vivo de lo poco que aún me queda de usted, / su perfume, su acento, / una lágrima suya que mitigó mi
la conversiónPensamos que ya era tiempo de ser románticos, / y entonces / confeccionamos un paisaje ad-hoc, / saturado del más puro idealismo, / y barnizamos la luna / de melancólico color. / Adquirimos también / una patria
la esquinaCuánto tiempo esperé contra la esquina / de mi perplejidad un grande amor; / cuánto tiempo esperé y cuando llegó / apenas pude caminar tras él. / La pantalla platónica -la esquina- / nos arroja la sombra to
los buzos diamantistasI / Una nítida noche, en que la pedrería / sideral deslumbrada, / los buzos diamantistas, en santa cofradía, / descendimos al mar… / Puede ser -nos dijimos- puede ser / que la luz de Saturno, diluyéndose, for
otra canción de otoñoTodos cantan a tiempo su canto postrimero. / Con la barba en la mano o de otro modo, / al llegar el invierno, / todos modulan su canción de otoño. / Cuando llora la carne, / cuando el aire es tan puro que n
romance del emigranteNublado sol de estas horas / en que no te puedo ver. / Sol azul como tus ojos, / el de ayer. / Postes… alambres… alambres / hasta el infinito y más. / Postes, alambres y pájaros / fatigados de volar. / Luz amaril