País Poema - Autores

raquel huerta-nava

aguila real
Como el viento nace del fuego / su vuelo atraviesa el firmamento / saeta en llamas / dominio perfecto de los cielos. / En ocasiones su trayecto / atraviesa el sendero
aliento de la luz
Tras el dolor, el cambio, / ese signo celeste de la gloria / traza el sendero más firme el más difícil. / la ruta de los astros para siempre, / camino de sangre y s
antífona de la verdad
Desde la fuente de la palabra / el agua viva / fluye sin cesar / las puertas se han abierto / rotos están los sellos / el universo entero se desata / ante ti: la escala
arena blanca
Hermosas arenas blancas: la ceniza / cubre tu cuerpo, te trasciende y antecede. / Toma tus armas y plegarias / la guerra no ha terminado todavía / es verano y la ll
canto nostálgico al río hudson
para B. Snodgrass / Las tonalidades de tu voz / serena en la mañana de febrero / son un blues sobre una barca / en la polvosa rivera / del bajo Manhattan. / Cálices que
carta de vuelo
Peregrino de las horas tenues / bajo la piel del tiempo / no olvides recordar lo que has perdido: / la dirección del agua / el asombro mortal de los hechizos / En las
castillo en cataluña
Majestuoso el tiempo cuando duerme / preserva el ambarino amor / caudal de los asombros / del origen al reencuentro. / Subo la escalera del invierno, / el tiempo se d
código del alba
Al descifrar el laberinto / habrá que reparar el canto de las aves / resguardado en los postigos del umbral / para encender el fuego de la aurora.
conjuros para el primer viento
Te invoco ahora después de tanto tiempo / de todas las derrotas de la carne / en los grises pasillos de hospital / donde los blancos sueños de la muerte / desfilan
de la noche (1)
El humo fatuo en el espejo / velo de la sombra / cubre los ojos del que duerme / los habitantes del sueño / nos llevan con ellos / para mostrarnos / el eterno follaje d
de la noche (4)
Hay seres que nos visitan / en el sueño, la vigilia o el insomnio / escriben por nuestra pluma / juegan con el deseo / y esperan un descuido / para tocar la quintaese
el vuelo luminoso
La colmena se define por sus sueños / de semillas dispersas en las aguas / plumas al viento / caparazón aéreo / el zumbido del enjambre / inquietos y vivos resplandor
exilio marino
Los navegantes enlazan / plegarias cristales / (sirenas: / jauría de alas) / el esquife penetra los oleajes / con firme timón / atraviesa los gritos y las sombras / mar d
lembranza
Hoy he visto pasar a una mujer / con su carga de siglos en la frente / y la niebla del olvido en la mirada. / Un atril de inconclusas partituras / guarda voces de c
lluvia de luz
El fuego armonioso de los astros / sigue las huellas / palabras del agua desprendida / escritas en el vuelo / custodio de la miel y sus placeres.
naturaleza muerta vegetal
Perfilo aromas de cantárida / en el código de la extrañeza: / letras muertas / al filo de una sábana. / Tu cuerpo calcinado de deseo / martirio de la carne / tatuaje de
parte de guerra
Encendida la piel es recuerdo encadenado / a la rosa de los vientos del destino / armado con espadas de verdades. / Los golpes de la lluvia en el acero / entretejen
resplandor alado
Sobre la nube, a veces / percibimos el destello luminoso / de alguna dorada esfera / conducida por los vientos superiores. / Sobre la frente acaso / sentimos la suave
rosa de los vientos
para Jorge Ruiz Dueñas / El navegante escucha la voz / del cielo nocturno. / Con el sólo instrumento de su vista / y un mapa trazado hace siglos / se guía por la Estr
rue de saint michel
Sombra entrepernada con la carne / tu cuerpo que en el mío se estremece / qué infiernos de la fiebre / qué soledades nos habitan / en la cúspide absoluta de la llam
señales en el espejo
La voz del corazón ya no me sirve / el aire se estremece al contacto de las nubes / como un rumor de viento marino / marejada de las horas lentas / que tocara los m
vuelo de tus besos
para la ciudad de León, Guanajuato / Suave doncella, madre de celeste manto / recibo los pétalos de tu amor inmenso / para vencer a la pantera negra / a la bestia e