PAIS POEMA

Libros de ramón maría del valle-inclán

Autores

ramón maría del valle-inclán

álamos fríos en un claro cielo…
Álamos fríos en un claro cielo / azul, con timideces de cristal. / Sobre el río, la bruma como un velo, / y las dos torres de la catedral. / Los hombres, secos y reconcentrados; / las mujeres, deshechas de
aromaban las yerbas todas…
Aromaban las yerbas todas, / Con aroma de santidad, / Y el sendero se estremecía / Bajo el orbillo matinal, / Cuando a su retiro del monte / Se tornaba, San Gundián. / Tañía en la gloria del alba / Una campana
asterisco
¡Qué linda es la dueña! ¡Qué hermoso gracejo! / ¡Cómo se divierte, sola, ante el espejo! / La mosca que vuela, busca en el reflejo / del cristal, la mano puesta en circunflejo. / Atentos los verdes ojos d
ave
¡Oh, lejanas memorias de la tierra lejana, / olorosas a yerbas frescas por la mañana! / ¡Tierra de maizales húmedos y sonoros / donde cantan del viento los invisibles coros, / cuando deshoja el sol la ros
corazón, melifica en ti el ácimo…
Corazón, melifica en ti el ácimo / fruto del mundo, y de dolor llagado, / aprende a ser humilde en el racimo / que es de los pies en el lagar pisado. / Por tu gracia de lágrimas el limo / de mi forma será v
cuando iba por la selva nocturna, sin destino…
Cuando iba por la selva nocturna, sin destino, / escuché una esperanza cantar sobre el camino, / en la alborada de oro. Yo pasaba. Su canto / daba sobre una lírica fresca rama de acanto. / Saliendo de mi
docta en los secretos de la abracadabra…
Docta en los secretos de la abracadabra, / dispersó en el aire, tus letras, mi mano, / y al caer, formose aquella palabra, / cifra de tu enigma y luz de tu arcano. / ¿Por qué ley se juntan en nueva escrit
el íncubo
Cabalgo en el viento, / con el viento voy, / y a tu pensamiento / mi forma le doy. / Soy aquel amante / que la voz no nombra. / Mi sombra, va errante / en pos de tu sombra. / De tu clara frente / me oculto en el mu
el pasajero
¡Tengo rota la vida! En el combate / de tantos años ya mi aliento cede, / y al orgulloso pensamiento abate / la idea de la muerte, que lo obsede. / Quisiera entrar en mí, vivir conmigo, / poder hacer la cru
en un libro guardada está
En el espejo mágico aparece / toda mi vida, y bajo su misterio / aquel amor lejano se florece / como un arcángel en un cautiverio. / Llega por un camino nunca andado, / ya no son sus verdades tenebrosas, / de
era nocturno el potro. era el jinete…
Era nocturno el potro. Era el jinete / de cobre -un indio que nació en Tlaxcala-, / y su torso desnudo, coselete / dorado y firme, al de la avispa iguala. / El sol en el ocaso, como un lauro / a la sien del
era una reina de raza maya…
Era una reina de raza maya, / era en un bosque de calisaya, / y era la aurora. Daba el bulbul, / sobre mi estrella su melodía, / y en los laureles que enciende el día / daba mi alma su grito azul. / Crepuscul
esta emoción divina es de la infancia…
Esta emoción divina es de la infancia, / cuando felices el camino andamos / y todo se disuelve en la fragancia / de un domingo de Ramos. / El campo verde de una tinta tierna, / los montes mitos de amatista
flor de la tarde
Por la senda roja, entre los maizales, / Guían sus ovejas los niños zagales, / Volteando las ondas con guerrero ardor, / Y al flanco caminan, como paladines / Del manso rebaño, los fuertes mastines, / Albos
garrote vil
¡Tan! ¡Tan! ¡Tan! Canta el martillo, / el garrote alzando están, / canta en el campo un cuclillo, / y las estrellas se van / al compás del estribillo / con que repica el martillo: / ¡Tan! ¡Tan! ¡Tan! / El patíb
húmeda de la aurora, despierta la campana…
Húmeda de la aurora, despierta la campana / En el azul cristal de la paz aldeana, / Y por las viejas sendas van a las sementeras / Los viejos labradores, camino de las eras. / En tanto que su vuelo alza l
karma
Quiero una casa edificar / como el sentido de mi vida. / Quiero en piedra mi alma dejar / erigida. / Quiero labrar mi eremitorio / en medio de un huerto latino, / latín horaciano y grimorio / bizantino. / Quiero
la rosa del reloj
Es la hora de los enigmas, / cuando la tarde del verano, / de las nubes mandó un milano / sobre las palomas benignas. / ¡Es la hora de los enigmas! / Es la hora de la paloma: / sigue los vuelos la mirada / de u
la trae un cuervo
¡Tengo rota la vida! en el combate / de tantos años ya mi aliento cede, / y al orgulloso pensamiento abate / la idea de la muerte, que la obsede. / Quisiera entrar en mí, vivir conmigo, / poder hacer la cru
los pobres de dios
Por los caminos florecidos / va la caravana de los desvalidos, / ciegos, leprosos y tullidos. / No tienen albergue en la noche fría, / no tienen yantar a la luz del día, / por eso son hijos de Santa María. /
milagro de la mañana
Tañía una campana / En el azul cristal / De la santa mañana. / Oración campesina / Que temblaba en la azul / Santidad matutina. / Y en el viejo camino / Cantaba un ruiseñor, / Y era de luz su trino. / La campana de
nada será que no haya sido antes…
Nada será que no haya sido antes. / Nada será para no ser mañana. / Eternidad son todos los instantes, / que mide el grano que el reloj desgrana. / Eternidad la gracia de la rosa, / y la alondra primera que
por los caminos florecidos
Por los caminos florecidos… / va la caravana de los desvalidos, / ciegos, leprosos y tullidos. / No tienen albergue en la noche fría, / no tienen yantar a la luz del día, / por eso son hijos de Santa María.
rosa de belial
Soy aquel amante / que nunca se muestra, / muda en cada instante / mi sombra siniestra. / Con el viento llego, / y paso con él, / soy rojo lostrego / del Ángel Luzbel. / Mi sombra nocturna / hace en ti guarida, / mi
rosa de bronce
La casa profané con mi lascivia, / la sangre derramé. Fui el hijo pródigo. / Encendida pantera de la Libia / se alzó mi corazón. Mi orgullo, código. / El mundo atravesé como un Atlante / cargado con las odr
rosa de furias
Como el cisne de la laguna / iba mi barca de marfil, / en el plenilunio de abril / sobre la estela de la luna. / Bogando en ondas de fortuna / hiló mi ensueño juvenil, / el hilo de plata sutil / de un cuento de
rosa de llamas
Ráfagas de ocaso, dunas escampadas. / La luz y la sombra gladiando en el monte: / tragedia de rojas espadas / y alados mancebos, sobre el horizonte. / La culebra de un sendero tenebroso, / la sombra lejana
rosa de melancolía
Era yo otro tiempo un pastor de estrellas, / y la vida, como luminoso canto. / Un símbolo eran las cosas más bellas / para mí: la rosa, la niña, el acanto. / Y era la armoniosa voz del mundo, / una onda azu
rosa de mi abril
Fui por el mar de las sirenas / como antaño Rudel de Blaya, / y ellas me echaron las cadenas / sonoras de la ciencia gaya. / ¡Divina tristeza, fragante / de amor y dolor! ¡Dulce espina! / ¡Soneto que hace el
rosa de oriente
Tiene al andar la gracia del felino, / es toda llena de profundos ecos, / enlabia con moriscos embelecos / su boca obscura cuentos de Aladino. / Los ojos negros, cálidos, astutos, / triste de ciencia antigu
rosa de sanatorio
Bajo la sensación del cloroformo / me hacen temblar con alarido interno, / la luz de acuario de un jardín moderno. / y el amarillo olor del yodoformo. / Cubista, futurista y estridente, / por el caos febril
rosa de saulo
Fue mi grito de amor brama guerrera, / fue de Heracles mi furia redentora. / ¡Sobre los hombros pieles de pantera! / ¡Sobre la frente rosas de la aurora! / Amé el gladio y el salto cuando era / en el comien
rosa de zoroastro
En el espejo mágico aparece / toda mi vida, y como cirio místico / aquel amor lejano aun estremece / con su luz el pleroma cabalístico. / Reza, alma triste, en sus devotas huellas, / los ecos de los muertos
rosa del sanatorio
Bajo la sensación del cloroformo / me hacen temblar con alarido interno / la luz de acuario de un jardín moderno, / y el amarillo olor del yodoformo. / Cubista, futurista y estridente, / por el caos febril
rosa del sol
Por el sol se enciende mi verso retórico, / que hace geometría con el español, / y en la ardiente selva de un mundo alegórico, / mi flauta preludia: do-re-mi-fa-sol. / ¡Áurea matemática! ¡Numen categórico
rosa deshojada
Alto y triste el cielo, / viento tardecino, / campana, mochuelo / y luna en hocino… / ¿Por qué de la vida? / ¿qué fin truje a ella? / ¿qué senda perdida / labré con mi huella? / ¡adiós ilusiones! / ya logran mis añ
rosa en job
¡Todo hacia la muerte avanza / de concierto, / toda la vida es mudanza / hasta ser muerto! / ¡Quién vio por tierra rodado / el almenar / y tan alto levantado / el muladar! / ¡Mi existir se cambia y muda / todo ente
rosa hiperbólica
Va la carreta bamboleante / por el camino, sobre una foz, / el can al flanco va jadeante, / dentro de una sombra canta sin voz: / -Soñé laureles, no los espero, / y tengo el alma libre de hiel. / ¡No envidio
rosa matinal
Ante la parda tierra castellana, / se abre el verde milagro de una tierra / cristalina, en la paz de la mañana, / y el castañar comienza con la sierra. / El agrio vino, las melosas niñas, / la vaca familiar
rosa métrica
¡Número celeste! ¡geometría dorada! / ¡verso pitagórico! ¡clave de cristal! / ¡canto de divina boca en llamarada! / ¡verso del ardiente pentáculo astral! / Las pomas dcl seno diana cinegética / timbra con t
rosa vespertina
Anochece: En la aldea, / un gallo cacarea / mirando el amapol / del Sol. / Vacas y recentales / pacen en los herbales, / y canta una mociña / albina. / El refajo de grana / de la niña aldeana / enciende al cristalino
rosas astrales
¡Eternos imperios! ¡Dorados sagrarios! / ¡Claves del gran todo! ¡Rezo en sus laúdes! / ¡Voluntades quietas! ¡Solemnes virtudes! / ¡Entrañas del mundo! ¡Ardientes ovarios! / ¡Encendidos ritos de celestes l
sol de la tarde, hermoso patriarca del cielo…
Sol de la tarde, hermoso patriarca del cielo, / Que la cima del monte besas como un abuelo / Que va a morir: La tarde, bella samaritana, / Te unge de aromas para resucitar mañana; / Y a la sonrisa de la b
trenzando en el aire…
Trenzando en el aire / con púgil donaire / los ágiles pies, / mozas con panderos / van por los senderos / verdes, de Salnés. / ¡Azules espejos / del sol a lo lejos, / ribera del mar…! / ¡Vuelos de gaviotas! / 1Cantos
vitrales
¡Rosaleda de oro, / selva del sonoro / ruiseñor del coro! / ¡Rosas inocentes, / formas transparentes / conceptos lucientes! / ¡Sois en los vitrales / de las catedrales, / soles musicales! / ¡Teologal diseño, / rosas
¡cómo me hablaste en las rosas!…
¡Cómo me hablaste en las rosas / cuando rosas segó mi hoz, / voz de las cosas, / lejana voz! / ¡Cuántas victorias me contaste, / con cuántas divinas batallas / mi alma alumbraste, / voz que callas! / ¡Cómo encend
¡el gato que runfla! ¡la puerta que cruje!…
¡El gato que runfla! ¡La puerta que cruje! / ¡La gotera glo-glo-glo! / ¡Solos en la casa! A la puerta ruge / la bestia abortada cuando nací yo. / ¡La Noche de Octubre! Dicen que de Luna, / con un viento rec
¡rosa rosada, ruborosa rosa!…
¡Rosa rosada, ruborosa rosa, / dame tu ingenuidad! / ¡Rosa de sangre, lujuriosa rosa, / dame tu voluntad! / ¡Rosa blanca, dolorosa rosa, / dame tu idealidad! / ¡Rosa del Sol, maravillosa rosa, / dame tu luz! / ¡R