ramiro fonte
cabaret modernistaLa ciudad proyectaba esta tragedia / al inicio del otoño con el paisaje / de los cafés soñolientos / recién llegada la noche / en las almas despobladas. Eran todos / los mismos personajes de novela / en otra
el enemigoCuando estés un poco malogrado / O te importune ese personaje / Que la derrota, muy sutil urdiera, / Puede hacer asomar en tu rostro, / No arrojes tu sueño como un anillo al río, / Sobre aquello que amas no
la rosaEsa flor que posabas / En el vértice agudo de tus días / Que eran también los míos -si me lo concedes- / y era un peligro audaz, un tanto dulce, / Dejarla allí, invocarla / A través de la canción de los sol
plaza del mundoTantas veces canté tu profundo / Vacío de teatro, / Que hace del hombre gárgola indefensa / En la turbia plenitud de las auroras / Pero no dije dónde. / Fui estancado río y llegué junto a ti; / Fui feliz en l
promesaQuizá fuesen mejores / Nuestros corazones cuando eran frágiles / Y algún golpe de mar, o la noche de julio / Pudieran abrirles las calladas heridas / Que ahora, y para siempre, llamaremos nostalgias. / Quiz
rito menorIncendiar los orígenes como se queman labios / Y rechazar la máscara que el día nos prepara, / He ahí la forma secreta de pasar por otoño / Sin perder la ebriedad de los culpados jardines. / Que nunca aqu
segundo largo adiós para un joven marinoSirtes, Sirtes, / Buscadme propicias / Peñas donde naufragar. Yo sigo vuestro engaño, / El mismo de las olas que en este azul de la noche temprana / Pronto parece víspera / De una partida al sur. Pero dejad
tierraDiles que te quería, / Lo sabía el cerezo que da flor en abril / Y el torsión que llega a nuestras playas / Con su leyenda efímera de rumbos. / Pero núnca comprendí ese rencor / Que oprime el corazón de tus
viajeroEn este lugar extraño / Penó doce lunas. Tres riachuelos partieron. / Uno se fue hacia el otoño, / El otro besó los arenales del verano y las quillas vencidas, / El tercero dos ciudades / Y un jardín / -El qu
¿también escoges abril?Todo oropel de Abril es triste causa / Y luz que en las estancias deshace las telas del invierno / -Eso lo hace algo suave-, / Tiene flores terribles, / Duran lo que dura el deseo / Y la palidez de las alta