raimundo echevarría larrazábal
el poema de las horasLa hora del presentimiento / Una fragancia a carne gloriosa se disuelve / sobre la luminosa fiebre de mis tejidos, / como un embrujamiento celeste que me envuelve / como la metempsicosis de un séptimo sen
la esperadaNo serás como todos, llegarás blancamente / con las manos sangrantes de divina piedad; / llegarás una noche, que haga luz, suavemente. / Con los brazos abiertos a ayudarme a soñar… / Tocarás con los ojos
las leyendas del marCapitán, / padre mío, / capitán de navío, / ¿dónde están / las ciudades azules / y los puertos sombríos, / y las lindas mujeres / que murieron de hastío, / esperando tu vuelta? / Capitán, / padre mío, / ¿dónde están lo