PAIS POEMA

Libros de rafael montesinos

Autores

rafael montesinos

a una adolescente
Porque en tu sangre había / diecisiete caballos galopando, / en el dulce pecado de la carne / tú y yo nos encontramos, / que el amor vuelve un día de repente, / igual que vuelve el árbol / del estéril inviern
canción a marisa esperando la maternidad
Dios te salve, amor mío / lleno de gracia… / (Mi sangre por tu sangre / sangabrielaba.) / -¿Dónde está la cintura / que te anillaba? / -Se me cayó el anillo / dentro del alma. / -¿Y dónde, la amargura / que te apen
canción de mis veintiseis años
¡AY!, lo poco que me queda / al final lo perderé. / Y después de todo, ¿qué? / ¡Con lo poco que me queda! / Dímelo tú, vida mía, / todo esto ¿para qué? / Mi tristeza, mi alegría, / mi incredulidad, mi fe, / mi po
el poeta canta el cambio de color de ojos de su amada y repite las palabras de adán
Rodeada de ensueños -¡levedad / de sus años, su voz y su sonrisa!-, / reclinada en su luz, digo en su brisa, / niña soñada y ángel de verdad, / con grácil -no aprendida suavidad / el color de sus ojos me im
elegía ante un retrato de mi infancia
¿Por qué tan serio, dime, con mi mano en tu frente, / marinero sin mares que surcar? Como ahora, / el corazón tenía un sueño adolescente / y un hombre -da lo mismo.-. naufragando a deshora. / Tus seis año
fábula del limonero
Debajo del limonero, / la niña a mí me decía: / -Te quiero. / Y yo me puse a pensar / que era mejor la corteza. / Tiré las migas de pan. / Debajo del limonero / la niña me dio su beso / primero. / Y juntos vimos ca
fragmento de «balada del amor primero»
Desde la calle de Rioja al Puente / de Triana, mi amor en ti renuevo. / Con el dolor de lo imposible llevo / tu nombre al corazón desde la frente. / ¡La plaza de las citas, de repente! / -vieja es la histor
las demás... ¿cómo fueron?
Las demás… ¿cómo fueron? Tú jugabas / en algún sitio, niña todavía. / Bajo la madrileña luz del día, / entre juegos y penas me esperabas. / Las demás… ¿dónde fueron? Tú cantabas: / «Yo tenía un castillo…»,
letrilla
Miénteme tu amor, ahora / que creo en ti. Sobre el lecho, / entre mis brazos estrecho / tu sangre trasnochadora. / ¡Pronto, que llega la aurora! / Miénteme, amor, miénteme, / que ya me arrepentiré. / Ay, qué pe
quién
¿Quién me dio este país y este momento / transitorio de un siglo a la deriva? / ¿Quién me puso en la frente pensativa / esta alegría y este sufrimiento? / ¿Quién dejó entre mis labios este acento / de dolor
sálvame
Pobladora de todos mis sentidos, / tan castamente tú la pobladora, / sálvame, amor, ahora y en la hora / de la muerte, la tierra y los olvidos. / Ay, niña, sálvame a ratos perdidos / la eternidad que al alm
yo estoy solo en la tarde. miro lejos
Yo estoy solo en la tarde. Miro lejos, / desesperadamente lejos. Quedan / por el aire las últimas palabras / de los enamorados que se alejan. / Las nubes saben dónde van, mi sombra / nunca sabrá dónde el am