País Poema - Autores

rafael arévalo martínez

aurretrato
Un árbol luengo, deshojado y seco, / pero que enhiesto, sigue todavía; / una culebra en línea vertical; / un poste de telégrafo en la vía, / eso soy por mi bien o p
balada de los últimos amores
Ya tengo medio siglo y sin embargo / los ojos se me van tras las muchachas. / He seguido a mis hiijas en la calle / si no me dan la cara. / ¿Qué hacemos, corazón, p
cuando llegué a la parte en que el camino…
Cuando llegué a la parte en que el camino / se dividía en dos, la sombra vino / a doblar el horror de mi agonía. / ¡Hora de los destinos! Cuando llegas / es inútil
de sus manos cruzadas sobre el pecho…
De sus manos cruzadas sobre el pecho / separó con ternura la más fría, / y la dio a calentar entre la mía. / Y entonces nuestro amor insatisfecho, / aquel inmenso a
decadentismo
Mi musa oscura / de ojos ya velados, ya videntes; / mi musa de fracaso y de belleza, / se ha aferrado a los versos decadentes / por lo bien que disfrazan su locura /
el beodo
Vivo una vida miserable, completamente artificial. / Manda en mis actos no el cerebro sino la médula espinal. / Mi cuerpo se ha hecho transparente como una copa
el caricaturista mom crayón (josé c. morales) caricatura
Tiene una vista aviesa; una vista embozada / en un párpado grueso. Parece su mirada / una mano con guante que ha blandido una espada. / Cámara fotográfica es su o
el derecho de amar
De sus manos cruzadas sobre el pecho / separó con ternura la más fría, / y la dio a calentar entre la mía. / Y entonces nustro amor insatisfecho, / aquel inmenso am
el poeta
De todas esas almas de cristales / recogí los dolores inmortales. / Nada más doloroso que yo existe. / Yo soy amante, beodo, loco y triste.
el señor que lo veía
Porque en dura travesía / era un flaco peregrino, / el Señor que lo veía, / hizo llano mi camino. / Porque agonizaba el día / y era cobarde el viajero, / el Señor que l
el triste
Mi alma de cristal es transparente; / pero es como el cristal de la ventana / que recibe las luces del Poniente. / Deja pasar la rubia / procesión de la luz de la m
ella es una muchacha muy gorda y muy fea…
Ella es una muchacha muy gorda y muy fea; / Pero con un gran contento interior. / Su vida es buena, como la de las vacas de su aldea, / Y de mí posee mi mejor amo
la vida cuelga
La vida cuelga en todas partes: / cuelga en los brazos de una madre / y en las rmas de un árbol / y aun de las manos de una estatua de mármol / hecha nidos de golon
la vida cuelga en todas partes…
La vida cuelga en todas partes: / cuelga en los brazos de una madre / y en las ramas de un árbol / y aun de las manos de una estatua de mármol / hecha nidos de golo
los hombres-lobos
Primero dije “hermanos” y les tendí las manos; / después en mis corderos hicieron mal sus robos; / y entonces en mi alma murió la voz de hermanos / y me acerqué a
ropa limpia
Le besé la mano y olía a jabón: / yo llevé la mía contra el corazón. / Le besé la mano breve y delicada / y la boca mía quedó perfumada. / muchachita limpia, quien
sombra es enfermedad. las almas sanas…
Sombra es enfermedad. Las almas sanas / son luminosas como las ventanas. / La dicha es la bondad. Las almas buenas / son sin dolor como las azucenas. / Todas las al
tengo miedo, miedo a no sé qué, el miedo de una visión confusa…
Tengo miedo, miedo a no sé qué, el miedo de una visión confusa. / Un miedo que desconocen los buenos. / Señor, mi miedo mismo de mi crimen me acusa: / si no fuera
tiene una vista aviesa; una vista embozada…
Tiene una vista aviesa; una vista embozada / en un párpado grueso. Parece su mirada / una mano con guante que ha blandido una espada. / Cámara fotográfica es su o
una vez la miré, sin otra ropa…
Una vez la miré, sin otra ropa / que la tela de vidrio de una fuente. / Mi amor para alcanzarla fue impotente / y mi alma de cristal, que era una copa, / se llenó d
ya tengo medio siglo y sin embargo…
Ya tengo medio siglo y sin embargo / los ojos se me van tras las muchachas. / He seguido a mis hijas en la calle / si no me dan la cara. / ¿Qué hacemos, corazón, po