rafael arévalo martínez
aurretratoUn árbol luengo, deshojado y seco, / pero que enhiesto, sigue todavía; / una culebra en línea vertical; / un poste de telégrafo en la vía, / eso soy por mi bien o por mi mal. / Soy un hombre de chicle que l
balada de los últimos amoresYa tengo medio siglo y sin embargo / los ojos se me van tras las muchachas. / He seguido a mis hiijas en la calle / si no me dan la cara. / ¿Qué hacemos, corazón, porque envejezcas? / ¿Cuándo envejeces, alm
cuando llegué a la parte en que el camino…Cuando llegué a la parte en que el camino / se dividía en dos, la sombra vino / a doblar el horror de mi agonía. / ¡Hora de los destinos! Cuando llegas / es inútil luchar. Y yo sentía / que me solicitaban f
de sus manos cruzadas sobre el pecho…De sus manos cruzadas sobre el pecho / separó con ternura la más fría, / y la dio a calentar entre la mía. / Y entonces nuestro amor insatisfecho, / aquel inmenso amor, tuvo un derecho. / ¡Nada puede negars
decadentismoMi musa oscura / de ojos ya velados, ya videntes; / mi musa de fracaso y de belleza, / se ha aferrado a los versos decadentes / por lo bien que disfrazan su locura / y por lo bien que expresan su tristeza. /
el beodoVivo una vida miserable, completamente artificial. / Manda en mis actos no el cerebro sino la médula espinal. / Mi cuerpo se ha hecho transparente como una copa de cristal / y transparenta un alma loca,
el derecho de amarDe sus manos cruzadas sobre el pecho / separó con ternura la más fría, / y la dio a calentar entre la mía. / Y entonces nustro amor insatisfecho, / aquel inmenso amor, tuvo un derecho. / ¡Nada puede negarse
el poetaDe todas esas almas de cristales / recogí los dolores inmortales. / Nada más doloroso que yo existe. / Yo soy amante, beodo, loco y triste.
el señor que lo veíaPorque en dura travesía / era un flaco peregrino, / el Señor que lo veía, / hizo llano mi camino. / Porque agonizaba el día / y era cobarde el viajero, / el Señor que lo veía, / hizo corto mi sendero. / Porque la
el tristeMi alma de cristal es transparente; / pero es como el cristal de la ventana / que recibe las luces del Poniente. / Deja pasar la rubia / procesión de la luz de la mañana / y oye tocar la lluvia eternamente.
ella es una muchacha muy gorda y muy fea…Ella es una muchacha muy gorda y muy fea; / Pero con un gran contento interior. / Su vida es buena, como la de las vacas de su aldea, / Y de mí posee mi mejor amor. / Es llena de vida como la mañana; / Sus
la vida cuelgaLa vida cuelga en todas partes: / cuelga en los brazos de una madre / y en las rmas de un árbol / y aun de las manos de una estatua de mármol / hecha nidos de golondrinas. / La vida cuelga por doquier. / Y la
la vida cuelga en todas partes…La vida cuelga en todas partes: / cuelga en los brazos de una madre / y en las ramas de un árbol / y aun de las manos de una estatua de mármol / hecha nidos de golondrinas. / La vida cuelga por doquier. / Y l
los hombres-lobosPrimero dije “hermanos” y les tendí las manos; / después en mis corderos hicieron mal sus robos; / y entonces en mi alma murió la voz de hermanos / y me acerqué a mirarlos; ¡y todos eran lobos! / ¿Qué suc
ropa limpiaLe besé la mano y olía a jabón: / yo llevé la mía contra el corazón. / Le besé la mano breve y delicada / y la boca mía quedó perfumada. / muchachita limpia, quien a ti se atreva, / que como tus manos huela
sombra es enfermedad. las almas sanas…Sombra es enfermedad. Las almas sanas / son luminosas como las ventanas. / La dicha es la bondad. Las almas buenas / son sin dolor como las azucenas. / Todas las almas blancas son serenas. / En mí existiero
tiene una vista aviesa; una vista embozada…Tiene una vista aviesa; una vista embozada / en un párpado grueso. Parece su mirada / una mano con guante que ha blandido una espada. / Cámara fotográfica es su oscura retina. / Es bajo. Es su cabello neg
una vez la miré, sin otra ropa…Una vez la miré, sin otra ropa / que la tela de vidrio de una fuente. / Mi amor para alcanzarla fue impotente / y mi alma de cristal, que era una copa, / se llenó de tristeza eternamente.
ya tengo medio siglo y sin embargo…Ya tengo medio siglo y sin embargo / los ojos se me van tras las muchachas. / He seguido a mis hijas en la calle / si no me dan la cara. / ¿Qué hacemos, corazón, porque envejezcas? / ¿Cuándo envejeces, alma