País Poema - Autores

rafael alberti

(museo del prado)
Aquí, como los toros, tal vez a morir vienes / a la bella querencia de los cuadros antiguos, / en el descenso lento de la tarde, / cuando el museo va a quedarse s
1917
I / Mil novecientos diecisiete. / Mi adolescencia: la locura / por una caja de pintura, / un lienzo en blanco, un caballete. / Felicidad de mi equipaje / en la mañana i
a dámaso alonso, en su jubilación
No pasan los años, no, / aunque sí la vida pasa. / Hoy en Roma, allá en mi casa / de Madrid te siento yo. / Eran tus Poemas puros / - Carranza es una levita…- / y en un
a don luis de gongora y lagartijo
Tu capotillo don Luis, / tu capotillo de oro, / ¡mira que me coge el toro! / Mi amante con su querido / me está poniendo los cuernos, / ya suelte taco o ternos / soy un
a federico garcía lorca
Sal tú, bebiendo campos y ciudades, / en largo ciervo de agua convertido, / hacia el mar de las albas claridades, / del martín-pescador mecido nido; / que yo saldré
a galopar
Las tierras, las tierras, las tierras de España, / las grandes, las solas, desiertas llanuras. / Galopa, caballo cuatralbo, / jinete del pueblo, / al sol y a la lun
a la línea
A ti, contorno de la gracia humana, / recta, curva, bailable geometría, / delirante en la luz, caligrafía / que diluye la niebla más liviana. / A ti, sumisa cuanto
a las brigadas internacionales
Venís desde muy lejos… Mas esta lejanía, / ¿qué es para vuestra sangre que canta sin fronteras? / La necesaria muerte os nombra cada día, / no importa en qué ciud
a luis cernuda
Si el aire se dijera un día: / –Estoy cansado, / rendido de mi nombre… Ya no quiero / ni mi inicial para firmar el bucle / del clavel, el rizado de la rosa, / el plie
a miss x
¡Ah, Miss X, Miss X: 20 años! / Blusas en las ventanas, / los peluqueros / lloran sin tu melena / –fuego rubio cortado–. / ¡Ah, Miss X, Miss X sin sombrero, / alba sin
a niebla, mi perro
«Niebla», tú no comprendes: lo cantan tus orejas, / el tabaco inocente, tonto, de tu mirada, / los largos resplandores que por el monte dejas, / al saltar, rayo t
a pablo neruda
Un papel desvelado en su blancura. / La hoja blanca de un álamo intachable. / El revés de un jazmín insobornable. / Una azucena virgen de escritura. / El albo viso
a pablo neruda, con chile en el corazón
No dormiréis, malditos de la espada, / cuervos nocturnos de sangrientas uñas, / tristes cobardes de las sombras tristes, / violadores de muertos. / No dormiréis. / Su
a rosa de alberti
Rosa de Alberti allá en el rodapié / del mirador del cielo se entreabría, / pulsadora del aire y prima mía, / al cuello un lazo blanco de moaré. / El barandal del a
a un capitán de navío
Sobre tu nave -un plinto verde de algas marinas, / de moluscos, de conchas, de esmeralda estelar -, / capitán de los vientos y de las golondrinas, / fuiste condec
a veces altair gime largo, tendida
A veces Altair gime largo, tendida, / hincada por el viento oscuro que la envuelve, / agitada en su sima / dulce de espumas lentas que la llevan / casi a morir sin
al color
A ti, sonoro, puro, quieto, blando, / incalculable al mar de la paleta, / por quien la neta luz, la sombra neta / en su trasmutación pasan soñando. / A ti, por quie
al presidente de chile salvador allende
No los creais, cubría / su rostro la misma máscara. / La lealtad en la boca, / pero en la mano una bala. / Al fin, los mismos en Chile / que en España. / Ya se acabó. M
alguien
Alguien barre / y canta / y barre / (zuecos en la madrugada). / Alguien / dispara las puertas. / ¡Qué miedo, / madre! / (¡Ay, los que en andas del viento, / en un velero a es
algunos se complacen en decirme
Algunos se complacen en decirme: / Estás viejo, te duermes, / de pronto, en cualquier parte. / Llevas raras camisas, / cabellos y chaquetas estentóreos. / Pero yo les
allanamiento
Están de nuevo ahí, acechándote, haciéndote / imposible la noche, / el largo sueño en paz, tan deseado. / Son los mismos de siempre. Los conoces / desde que te diji
amaranta
Rubios, pulidos senos de Amaranta, / por una lengua de lebrel limados. / Pórticos de limones, desviados / por el canal que asciende a tu garganta. / Rojo, un puente
anémona encantada
Anémona encantada / enamorada. / Orquídea despeinada / enamorada. / Flor abierta o cerrada / enamorada. / No me las enseñes más, / que me matarás.
ángel de las bodegas
Fue cuando la flor del vino se moría en penumbra / y dijeron que el mar la salvaría del sueño. / Aquel día bajé a tientas a tu alma encalada y húmeda, / y comprob
ángel de luz, ardiendo…
Ángel de luz, ardiendo, / ¡oh, ven!, y con tu espada / incendia los abismos donde yace / mi subterráneo ángel de las nieblas. / ¡Oh espadazo en las sombras! / Chispas
araceli
No si de arcángel triste ya nevados / los copos, sobre ti, de sus dos velas. / Si de serios jazmines, por estelas / de ojos dulces, celestes, resbalados. / No si de
asombro de la estrella ante el destello
Asombro de la estrella ante el destello / de su cardada lumbre en alborozo. / Sueña el melocotón en que su bozo / Al aire pueda amanecer cabello. / Atónito el limón
atentado
Robada por un pez de acero y lona, / tú, sin malló, dormida, / diste con una estrella que, escondida, / rondaba a Barcelona. / ¡Susto en la luz! Teléfonos fundidos.
bahía del ritmo y de la gracia
Cuántas veces, Oh Cádiz, te habré visto / unida al coro blanco de tus puertos, / casi en el aire, cimbrearte toda, / sobre el óvalo azul de tu bahía. / Bailan desnu
balada del andaluz perdido
Perdido está el andaluz / del otro lado del río. / - Río, tú que lo conoces: / ¿quién es y por qué se vino? / Vería los olivares / cerca tal vez de otro río. / - Río, t
balada del que nunca fue a granada
Qué lejos por mares, campos y montañas / ya otros soles miran mi cabeza cana. / Nunca vi Granada. / Mi cabeza cana, los años perdidos, / quiero hallar los viejos, b
balada para los poetas andaluces de hoy
¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora? / ¿Qué miran los poetas andaluces de ahora? / ¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora? / Cantan con voz de hombre, ¿
basílica de san pedro
Di, Jesucristo, ¿por qué / me besan tanto los pies? / Soy San Pedro, aquí sentado, / en bronce inmovilizado, / no puedo mirar de lado / ni pegar un puntapié, / pues ten
branquias quisiera tener
Branquias quisiera tener, / porque me quiero casar. / Mi novia vive en el mar / y nunca la puedo ver. / Madruguera, plantadora, / allá en los valles salinos.!Novia mí
buster keaton busca por el bosque a su novia, que es una verdadera vaca (poema representable)
1, 2, 3 y 4 / En estas cuatro huellas no caben mis zapatos. / Si en estas cuatro huellas no caben mis zapatos, / ¿de quién son estas cuatro huellas? / ¿De un tiburó
campo de batalla
Nace en las ingles un calor callado, / como un rumor de espuma silencioso. / Su dura mimbre el tulipán precioso / dobla sin agua, vivo y agotado. / Crece en la sang
canción 17
A la soledad me vine / por ver si encontraba el río / del olvido. / Y en la soledad no había / más que soledad sin río. / Cuando se ha visto la sangre, / en la soledad
canción 37
Creemos el hombre nuevo / cantando. / El hombre nuevo de España, / cantando. / El hombre nuevo del mundo, / cantando. / Canto esta noche de estrellas / en que estoy solo,
canción 8
Hoy las nubes me trajeron, / volando, el mapa de España. / ¡Qué pequeño sobre el río, / y qué grande sobre el pasto / la sombra que proyectaba! / Se le llenó de cabal
canción a altaír
Cuando abre sus piernas Altair / en la mitad del cielo, / fulge en su centro la más bella noche / concentrada de estrellas / que palpitan lloviéndose en mis labios,
canción de amor
Amor, deja que me vaya, / déjame morir, amor. / Tú eres el mar y la playa. / Amor. / Amor, déjame la vida, / no dejes que muera, amor. / Tú eres mi luz escondida. / Amor.
canto, río, con tus aguas
Canto, río, con tus aguas: / De piedra, los que no lloran. / De piedra, los que no lloran. / De piedra, los que no lloran. / Yo nunca seré de piedra. / Lloraré cuando
carta abierta
(Falta el primer pliego) / … Hay peces que se bañan en la arena / y ciclistas que corren por las olas. / Yo pienso en mí. Colegio sobre el mar. / Infancia ya en bal
castigos
Es cuando golfos y bahías de sangre, / coagulados de astros difuntos y vengativos, / inundan los sueños. / Cuando golfos y bahías de sangre / atropellan la navegaci
colegio (s.j.)
1 / Éramos los externos, / los colegiales de familias burguesas ya en declive. / La caridad cristiana nos daba sin dinero su cultura, la piedad nos abría los libr
con él
Zarparé, al alba, del Puerto, / hacia Palos de Moguer, / sobre una barca sin remos. / De noche, solo, ¡a la mar! / y con el viento y contigo! / Con tu barba negra tú,
con los zapatos puestos tengo que morir (elegía cívica)
Será en ese momento cuando los caballos sin ojos se desgarren / las tibias contra los hierros en punta de una valla / de sillas indignadas junto a los adoquines
condena
Si los condenas a muerte / si los matas, / ellos serán los seis clavos / de tu caja, / los seis clavos de tu vida, / los últimos, si los matas. / Ellos serán los seis c
consonancias y disonancias de españa
Estampo esta palabra para empezar: España / dulce y terrible: España. / España, dulce caña, / alta y verde espadaña, / braña, / entraña, / cabaña, / mar, llanura, montaña
corrida de toros
De sombra, sol y muerte, volandera / grana zumbando, el ruedo gira herido / por un clarín de sangre azul torera. / Abanicos de aplausos, en bandadas, / descienden,
cuba dentro de un piano
Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero / y el humo de los barcos aun era humo de habanero. / Mulata vuelta bajera. / Cádiz se adormecía entre fa
cúbreme, amor, el cielo de la boca
Cúbreme, amor, el cielo de la boca / con esa arrebatada espuma extrema, / que es jazmín del que sabe y del que quema, / brotado en punta de coral de roca. / Alóquem
de aranda de duero a peñaranda de duero
¡Castellanos de Castilla, / nunca habéis visto la mar! / ¡Alerta, que en estos ojos / del sur y en este cantar / yo os traigo toda la mar! / ¡Miradme, que pasa el mar
de ayer para hoy
Después de este desorden impuesto, de esta prisa, / de esta urgente gramática necesaria en que vivo, / vuelva a mí toda virgen la palabra precisa, / virgen el ver
de burgos a villarcayo
Castilla tiene castillos, / pero no tiene una mar. / Pero sí una estepa grande, / mi amor, donde guerrear. / Mi pueblo tiene castillos, / pero además una mar, / Una mar
defensa de madrid
Madrid, corazón de España, / late con pulsos de fiebre. / Si ayer la sangre hervía, / hoy con mas calor le hierve. / Ya nunca podrá dormirse, / porque si Madrid se du
denuestos y alabanzas rimadas en mi propio honor
Es un poeta. / Es un buen poeta. / Es un gran poeta. / Es un grandísimo poeta. / Sin igual. / Genial. / Se puede decir que ya inmortal. / Aunque a mí me parece desigual. /
desahucio
Ángeles malos o buenos, / que no sé, / te arrojaron en mi alma. / Sola, / sin muebles y sin alcobas, / deshabitada. / De rondón, el viento hiere / las paredes, / las más fi
diálogo entre venus y príapo
Príapo: / …Despierta, sí, cerrada / caverna de coral. Voy por tus breñas, / cabeceante, ciego, perseguido. / Ábrete a mi llamada, / al mismo sueño que en tu gruta sue
el aburrimiento
(poema escénico) / Me aburro. / Me aburro. / Me aburro. / ¡Cómo en Roma me aburro! / Más que nunca me aburro. / Estoy muy aburrido. / ¡Qué aburrido estoy! / Quiero decir de
el alba denominadora
A embestidas suaves y rosas, la madrugada te iba poniendo nombres: / Sueño equivocado, Ángel sin salida, Mentira de lluvia en bosque. / Al lindero de mi alma, q
el ángel ángel
Y el mar fue y le dio un nombre / y un apellido el viento / y las nubes un cuerpo / y un alma el fuego. / La tierra, nada. / Ese reino movible, / colgado de las águilas
el ángel avaro
Gentes de las esquinas / de pueblos y naciones que no están en el mapa / comentaban. / ??Ese hombre está muerto / y no lo sabe. / Quiere asaltar la banca, / robar nubes
el ángel bueno
Un año, ya dormido, / alguien que no esperaba / se paró en mi ventana. / ¡Levántate! Y mis ojos / vieron plumas y espadas. / Atrás montes y mares, / nubes, picos y alas
el ángel bueno 2
Dentro del pecho se abren / corredores anchos, largos, / que sorben todas las mares. / Vidrieras, / que alumbran todas las calles. / Miradores, / que acercan todas las
el ángel bueno 3
Vino el que yo quería / el que yo llamaba. / No aquel que barre cielos sin defensas. / luceros sin cabañas, / lunas sin patria, / nieves. / Nieves de esas caídas de una
el ángel ceniciento
Precipitadas las luces / por los derrumbos del cielo, / en la barca de las nieblas / bajaste tú, Ceniciento. / Para romper cadenas / y enfrentar a la tierra contra el
el ángel de arena
Seriamente, en tus ojos era la mar dos niños que me espiaban, / temerosos de lazos y palabras duras. / Dos niños de la noche, terribles, expulsados del cielo, / c
el ángel de los números
Vírgenes con escuadras / y compases, velando / las celestes pizarras. / Y el ángel de los números, / pensativo, volando, / del 1 al 2, del 2 / al 3, del 3 al 4. / Tizas f
el ángel del carbón
Feo, de hollín y fango. / ¡No verte! / Antes, de nieve, áureo, / en trineo por mi alma. / Cuajados pinos. Pendientes. / Y ahora por las cocheras, / de carbón, sucio. / ¡T
el ángel del misterio
Un sueño sin faroles y una humedad de olvidos, / pisados por un nombre y una sombra. / No sé si por un nombre o muchos nombres, / si por una sombra o muchas sombr
el ángel desconocido
¡Nostalgia de los arcángeles! / Yo era… / Miradme. / Vestido como en el mundo, / ya no se me ven las alas. / Nadie sabe como fui. / No me conocen. / Por las calles, ¿quié
el ángel falso
Para que yo anduviera entre los nudos de las raíces / y las viviendas óseas de los gusanos. / Para que yo escuchara los crujidos descompuestos del mundo / y mordi
el ángel superviviente
Acordáos. / La nieve traía gotas de lacre, de plomo derretido / y disimulos de niña que ha dado muerte a un cisne. / Una mano enguantada, la dispersión de la luz
el ángel tonto
Ese ángel, / ése que niega el limbo de su fotografía / y hace pájaro muerto / su mano. / Ese ángel que terne que le pidan las alas, / que le besen el pico, / seriamente
el bosco
El diablo hocicudo, / ojipelambrudo, / cornicapricudo, / pernicolimbrudo / y rabudo, / zorrea, / pajarea, / mosquicojonea, / humea, / ventea, / peditrompetea / por un embudo. / Ama
el cuerpo deshabitado
Yo te arrojé de mi cuerpo, / yo, con un carbón ardiendo. / -Vete. / Madrugada. / La luz, muerta en las esquinas / y en las casas. / Los hombres y las mujeres / ya no esta
el farolero y su novia
?Bien puedes amarme aquí, / que la luna yo encendí, / tú, por ti, sí, tú, por ti. / ?Sí, por mí. / ?Bien puedes besarme aquí, / faro, farol farolera, / la más álgida qu
el mar. la mar.
El mar. La mar. / El mar. ¡Solo la mar! / ¿Por qué me trajiste, padre, / a la ciudad? / ¿Por qué me desenterraste / del mar? / En sueños, la marejada / me tira del corazó
el niño de la palma
¡Qué revuelo! / ¡Aire, que al toro torillo / le pica el pájaro pillo / que no pone el pie en el suelo! / ¡Qué revuelo! / Ángeles con cascabeles / arman la marimorena, / p
el niño de la palma (chuflillas)
¡Qué revuelo! / ¡Aire, que al toro torillo / le pica el pájaro pillo / que no pone el pie en el suelo! / ¡Qué revuelo! / Ángeles con cascabeles / arman la marimorena, / p
el tonto de rafael
(Autorretrato burlesco) / Por las calles, ¿quién aquél? / ¡El tonto de Rafael! / Tonto llovido del cielo, / del limbo, sin un ochavo. / Mal pollito colipavo, / sin plum
el tonto de rafael (autorretrato burlesco)
Por las calles, ¿quién aquél? / - ¡El tonto de Rafael! / Tonto llovido del cielo, / del limbo, sin un ochavo. / Mal pollito colipavo, / sin plumas, digo, sin pelo. / ¡P
el toro del pueblo vuelve
Creyeron que aquel toro ya tenía / rotas las astas, el testuz vencido; / que hasta cuando bramaba, su bramido / ni en el viento se oía. / Creyeron que su oscuro / dol
el último duque de alba
Señor duque, señor duque, / último duque de Alba, / mejor, duque del Ocaso, / ya sin albor, sin mañana. / Si tu abuelo tomó Flandes, / tú jamás tomaste nada, / sólo las
elegía del niño marinero
Marinerito delgado, / Luis Gonzaga de la mar, / ¡qué fresco era tu pescado, / acabado de pescar! / Te fuiste, marinerito, / en una noche lunada, / ¡tan alegre, tan boni
en el día de su muerte a mano armada
Decidme de una vez si no fue alegre todo aquello / 5 x 5 entonces no eran todavía 25 / ni el alba había pensado en la negra existencia de los malos cuchillos. / Y
era alta y verde
Era alta y verde. Tenía / Largas ramas por cabellos, / Con hojas rubias, perennes. / Toda ella / Siempre andaba en primavera. / Me pregunto ahora, lejos, / Perdido entr
ese caballo ardiendo por las arboledas perdidas (elegía a fernando villalón 1881-1930)
Se ha comprobado el horror de unos zapatos rígidos contra / la última tabla de un cajón destinado a limitar por / espacio de poco tiempo la invasión de la tierr
ese general
- Aquí está el general. / ¿Qué quiere el general? / - Una espada desea el general. / - Ya no existen espadas, general. / ¿Qué quiere el general? / - Un caballo desea
esta tarde larguísima...
Esta tarde larguísima de otoño que me lleva / con tanto invierno helado perdido entre los huesos, / yo quisiera llorar sin que nadie me viese, / sin que ninguno o
federico
Federico. / Voy por la calle del Pinar / para verte en la Residencia. / Llamo a la puerta de tu cuarto. / Tu no estás. / Federico. / Tú te reías como nadie. / Decías tú t
funerales
¡Pescadores, pescadores, / lanzad el arpón al viento / y en banderas sin colores / izad vuestro sentimiento! / Lloren los ojos del puente / las aguas de treinta ríos;
galope
Las tierras, las tierras, las tierras de España, / las grandes, las solas, desiertas llanuras. / Galopa, caballo cuatralbo, / jinete del pueblo, / al sol y a la lun
gatos, gatos y gatos
Gatos, gatos y más gatos / me cercaron la alcoba en que dormía. / Pero gato que entraba no salía, / muerto en las trampas de mis diez zapatos. / Cometí al fin tanto
gil en campaña (elecciones de 1936)
Histérico anda Gil por las Españas, / vomitando Escoriales de despecho, / espermatorreando, ya deshecho, / goterones de hiel por las pestañas. / Negra casulla envue
goya
La dulzura, el estupro, / la risa, la violencia, / la sonrisa, la sangre, / el cadalso, la feria. / Hay un diablo demente persiguiendo / a cuchillo la luz y las tinie
guerra a la guerra por la guerra. vente
Guerra a la guerra por la guerra. Vente. / Vuelve la espalda. El mar. Abre la boca. / Contra una mina una sirena choca / Y un arcángel se hunde, indiferente. / Tiem
háblame del mar marinero
Dicen que hay toros azules / en la primavera del mar. / El sol es el caporal / y las mantillas las nubes, / que las mueve el temporal. / Dicen que hay toros azules / en
hace falta estar ciego
Hace falta estar ciego, / tener como metidas en los ojos raspaduras de vidrio, / cal viva, / arena hirviendo, / para no ver la luz que salta en nuestros actos, / que
hacia las tierras altas
Madrid / Por amiga, por amiga. / Sólo por amiga. / Por amante, por querida. / Sólo por querida. / Por esposa, no. / Sólo por amiga.
han descuajado un árbol
Han descuajado un árbol. Esta misma mañana, / el viento aún, el sol, todos los pájaros / lo acariciaban buenamente. Era / dichoso y joven, cándido y erguido, / con
harold lloyd, estudiante (poema representable)
¿Tiene usted el paraguas? / Avez-vous le parapluie? / No, señor, no tengo el paraguas. / Non, monsieur, je n'ai pas le parapluie. / Alicia, tengo el hipopótamo. / l'h
hay peces que se bañan en la arena…
…Hay peces que se bañan en la arena / y ciclistas que corren por las olas. / Yo pienso en mí. Colegio sobre el mar. / Infancia ya en balandro o bicicleta. / Globo l
huele a sangre mezclada con espliego
Huele a sangre mezclada con espliego, / Venida entre un olor de resplandores. / A sangre huelen las quemadas flores / Y a súbito ciprés de sangre el fuego. / Del ai
invitación al aire
Te invito, sombra, al aire. / Sombra de veinte siglos, / a la verdad del aire, / del aire, aire, aire. / Sombra que nunca sales / de tu cueva, y al mundo / no devolvist
joselito en su gloria
Llora, Giraldilla mora, / lágrimas en tu pañuelo. / mira cómo sube al cielo / la gracia toreadora. / Niño de amaranto y oro, / cómo llora tu cuadrilla / y cómo llora Se
juan panadero ensalza en la memoria de josé gómez gayoso y antonio seoane a los héroes caídos en la resistencia española
1 / La caja de mi guitarra / no es caja, que es calabozo, / penal donde pena España. / 2 / Las paredes de la cárcel / son de madera, madera / de donde no sale nadie. / 3 / La
la calera
Calera que das la cal, / píntame de blanco ya. / Pintado de blanco, yo / contigo me casaría. / Casado, te besaría / la mano que me encaló. / Calera que das la cal, / pínt
la condición
ESCENA I / - Monseñor, ya lo sabe. / - No es posible, señora. / - Ésa es mi condición. / - No es posible, señora. / - Adiós. Beso su anillo… / - No se vaya, señora. / - M
la imprevision
- Lo que le digo: el pueblo / aún no está preparado. / ¡Esa gente, esa gente! / ¡Ay, esa pobre gente! / Le falta educación. / Aún no está preparada / Mire allá: un alba
la maldecida
No quiero, no, que te rías, / ni que te pintes de azul los ojos, / ni que te empolves de arroz la cara, / ni que te pongas la blusa verde, / ni que te pongas la fal
la niña que se va al mar
¡Qué blanca lleva la falda / la niña que se va al mar! / ¡Ay niña, no te la manche / la tinta del calamar! / ¡Qué blancas tus manos, niña, / que te vas sin suspirar! /
la niña rosa, sentada
La niña rosa, sentada. / Sobre su falda, / como una flor, / abierto, un atlas. / ¡Cómo la miraba yo / viajar, desde mi balcón! / Su dedo, blanco velero, / desde las islas
la novia
Toca la campana / de la catedral, / ¡Y yo sin zapatos / yéndome a casar! / ¿Dónde está mi velo, / mi vestido blanco, / mi flor de azahar? / ¿Donde mi sortija, / mi alfiler
la paloma
Se equivocó la paloma / se equivocaba. / Por ir al norte, fue al sur / creyó que el trigo era agua, / se equivocaba. / Creyó que el mar era el cielo / que la noche, la
la primavera ha venido
La primavera ha venido / dejando en el olivar / un libro en cada nido. / Vivir leyendo, leyendo / mientras la paz en el mundo / no se nos vaya muriendo. / Paz, paz, paz
la soledad ii
Vendrá. / Vendrá. / Lo ha escrito. / Ya pasó una semana. / Viene desde muy lejos… / De allá del norte… En tren… / Casi dos mil kilómetros… / Muy lejos… Malos trenes… / Y el
la soledad iii
¿Vendrá? / Puede que venga. / Lo dice en esta carta que aquí llevo. / Se está yendo el verano… Y llueve. Las patatas… / ¡cuántas ya se han podrido! / Los tomates se h
leñador, no tales el pino…
Leñador, / no tales el pino, / que un hogar / hay dormido / en su copa. / Señora abubilla, / señor gorrión, / hermana mía calandria, / sobrina del ruiseñor; / ave sin cola, / m
lloraba recio, golpeando, oscuro
Lloraba recio, golpeando, oscuro, / las humanas paredes sin salida. / Para marcarlo de una sacudida, / Lo esperaba la luz fuera del muro. / Grito en la entraña que
lo que dejé por ti
Dejé por ti mis bosques, mi perdida / arboleda, mis perros desvelados, / mis capitales años desterrados / hasta casi el invierno de la vida. / Dejé un temblor, dejé
los ángeles feos
Vosotros habéis sido, / vosotros que dormís en el vaho sin suerte de los pantanos / para que el alba más desgraciada os reanime en una gloria de estiércol, / voso
los ángeles mohosos
Hubo luz que trajo / por hueso una almendra amarga. / Voz que por sonido, / el fleco de la lluvia, / cortado por un hacha. / Alma que por cuerpo, / la funda de aire / de
los ángeles mudos
Inmóviles, clavadas, mudas mujeres de los zaguanes / y hombres sin voz, lentos, de las bodegas, / quieren, quisieran, querrían preguntarme. / -¿Cómo tú por aquí y
los ángeles muertos
Buscad, buscadlos: / en el insomnio de las cañerías olvidadas, / en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras. / No lejos de los charcos incapaces d
los ángeles sonámbulos
1 / Pensad en aquella hora: / cuando se rebelaron contra un rey en tinieblas / los ojos invisibles de las alcobas. / Lo sabéis, lo sabéis. ¡Dejadme! / Si a lo largo d
los ángeles vengativos
No, no te conocieron / las almas conocidas. / Sí la mía. / ¿Quién eres tú, dinos, que no te recordamos / ni de la tierra ni del cielo? / Tu sombra, dinos, ¿de qué esp
los dos ángeles
Ángel de luz, ardiendo, / ¡oh, ven!, y con tu espada / incendia los abismos / donde yace / mi subterráneo ángel de las nieblas. / ¡Oh espadazo en las sombras! / Chispas
los niños de extremadura
Los niños de Extremadura / van descalzos. / ¿Quién les robó los zapatos? / Les hiere el calor y el frío. / ¿Quién les rompió los vestidos? / La lluvia / les moja el sue
los ojos de picasso
Siempre es todo ojos. / No te quita los ojos. / Se come las palabras con los ojos. / Es el siete ojos. / Es el cien mil ojos en dos ojos. / El gran mirón / como un botó
luna mía de ayer, hoy de mi olvido
Luna mía de ayer, hoy de mi olvido, / Ven esta noche a mí, baja a la tierra, / Y en vez de ser hoy luna de la guerra, / Sélo tan sólo de mi amor dormido. / Dale en
madrid
Por amiga, por amiga. / Sólo por amiga. / Por amante, por querida. / Sólo por querida. / Por esposa, no. / Sólo por amiga.
madrigal al billete de tranvía
Adonde el viento, impávido, subleva / torres de luz contra la sangre mía, / tú, billete, flor nueva, / cortada en los balcones del tranvía. / Huyes, directa, rectam
malva-luna de yelo
Las floridas espaldas ya en la nieve, / y los cabellos de marfil al viento. / Agua muerta en la sien, el pensamiento / color halo de luna cuando llueve. / ¡Oh, qué
me aburro…
Poema escénico / Me aburro. / Me aburro. / Me aburro. / ¡Cómo en Roma me aburro! / Más que nunca me aburro. / Estoy muy aburrido. / ¡Qué aburrido estoy! / Quiero decir de t
metamorfosis del clavel
Al alba, se asombró el gallo. / El eco le devolvía / voz de muchacho. / Se halló signos varoniles, / el gallo. / Se asombró el gallo. / Ojos de amor y pelea, / saltó a un
mi corza
Mi corza, buen amigo, / mi corza blanca. / Los lobos la mataron / al pie del agua. / Los lobos, buen amigo, / que huyeron por el río. / Los lobos la mataron / dentro del
muelle del reloj
A través de una niebla caporal de tabaco / miro al río de Francia / moviendo escombros tristes, arrastrando ruinas / por el pesado verde ricino de sus aguas. / Mis
muerte y juicio
1 / (MUERTE) / A un niño, a un solo niño que iba para piedra nocturna, / para ángel indiferente de una escala sin cielo… / Mirad. Conteneos la sangre, los ojos. / A s
mujer en camisa
Te amo así, sentada, / con los senos cortados y clavados en el filo, / como una transparencia, / del espaldar de la butaca rosa, / con media cara en ángulo, / el cabe
nana de la cigüeña
Que no me digan a mí / que el canto de la cigüeña / no es bueno para dormir. / Si la cigüeñita canta / arriba en el campanario, / que no me digan a mí / que n
new york (wall street en la niebla. desde el «bremen»)
Alguien se despertaba pensando que la niebla / ponía un especial cuidado en ocultar el crimen. / De allí, / de allí salía: / un enloquecedor vaho de petróleo, / de al
no era flor
No era flor / la que aquella noche vi, / la que olí, / la que amé. / No era flor / la que aquella noche amé, / flor la que mordí. / Aquella noche tenía alas, / tenía alas / y
nocturno
Deja ese sueño. / Envuélvete / desnuda y blanca, en tu sábana. / Te esperan en el jardín / tras las tapias. / Tus padres mueren, dormidos. / Deja ese sueño. / Anda. / Tras
nocturno (cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre)
Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre / se escucha que transita solamente la rabia, / que en los tuétanos tiembla despabilado el odio / y en las médulas
ofrecimiento dulce a las aguas amargas
Aquí ya la tenéis, ¡oh viejas mares mías! / Encántamela tú, madre mar gaditana. / Es la recién nacida alegre de los ríos / americanos, es la hija de los desastres
pamplinas
De lona y níquel, peces de las nubes, / bajan al mar periódicos y cartas. / (Los carteros no creen en las sirenas / ni en el vals de las olas, sí en la muerte. / Y
para algo llegaste, altair
Para algo llegaste, Altair, descendiste / de tu constelación en pleno día. / Nunca bajó una estrella / a enramarse del sol de los olivos, / ni la cal de los pueblos
paraíso perdido
A través de los siglos, / por la nada del mundo, / yo, sin sueño, buscándote. / Tras de mí, imperceptible, / sin rozarme los hombros, / mi ángel muerto, vigía. / «¿Adón
paraíso perdido(haikus)
35 / Silencio. Más silencio. / Inmóviles los pulsos / del sinfín de la noche. / 45 / ¡Oh boquete de sombras! / ¡Hervidero del mundo! / ¡Qué confusión de siglos! / 5 / Sola, / s
pirata
Pirata de mar y cielo, / si no fui ya, lo seré. / Si no robé la aurora de los mares, / si no la robé, / ya la robaré. / Pirata de cielo y mar, / sobre un cazatorpederos
pis
Pis. / Sigo estando en París. / El perro se hace pis, / los perros se hacen pis, / todos los perros se hacen pis. / Sobre sus dos zapatos, caballero. / Sobre sus finas
platko
Nadie se olvida, Platko, / no, nadie, nadie, nadie, / oso rubio de Hungría. / Ni el mar, / que frente a tí saltaba sin poder defenderte. / Ni la lluvia. Ni el viento,
por allí, hondo, una humedad ardiente
Por allí, hondo, una humedad ardiente; / blando, un calor oscuro el que allí hervía; / sofocado anhelar el que se hundía, / doblándose y muriendo largamente. / Labi
por amiga, por amiga
Por amiga, por amiga. / Por amiga, por amiga. / Sólo por amiga. / Por amante, por querida. / Sólo por querida. / Por esposa, no. / Sólo por amiga.
por encima del mar, desde la orilla americana del atlántico
¡Si yo hubiera podido, oh Cádiz, a tu vera, / hoy, junto a ti, metido en tus raíces, / hablarte como entonces, / como cuando descalzo por tus verdes orillas / iba a
por la tarde, ya al subir…
Por la tarde, ya al subir; / por la noche, ya al bajar; / yo quiero pisar la nieve / azul del jacarandá. / ¿Es azul, tarde delante? / ¿Es lila, noche detrás? / Yo quier
pregón
Pregón / El mar, la mar / Se equivoco la paloma / A volar / Del barco que yo tuviera / Ja, je, ji, jo, ju / Madrigal de Blanca-nieve / ¡Madre, vísteme! / Nana de la tortuga
príapo: despierta, sí, cerrada…
Príapo: / …Despierta, sí, cerrada / caverna de coral. Voy por tus breñas, / cabeceante, ciego, perseguido. / Ábrete a mi llamada, / al mismo sueño que en tu gruta sue
que altos los balcones de mi casa!
¡Qué altos / los balcones de mi casa! / Pero no se ve la mar. / ¡Qué bajos! / Sube, sube, balcón mío, / trepa el aire, sin parar: / sé terraza de la mar, / sé torreón de
que se abran todas las flores
Se abran ya todas las flores, / y que revele el poeta, / libre y al fin sin temores, / hasta la flor más secreta / de sus campos interiores. / Se abran ya todas las f
renoir
Los colores soñaban. ¡Cuánto tiempo, / oh, cuánto tiempo hacía! / El rosa era quien quería / resbalar por el seno y ser cadera. / El amarillo, cabellera. / La cabelle
respuesta al poeta eduardo gonzález lanuza, al cumplir mis sesenta años
Quisiera aquí esta noche y en tercetos / al itálico modo y mano a mano, / rotos diques, murallas, parapetos, / libre la lengua sobre campo llano, / decir como a nin
retornos de chopin a través de unas manos ya idas
A mi madre, que nos unía a todos en la música de su viejo piano. / Era en el comedor, primero, era en el dulce / comedor de los seis: Agustín y María, Milagrito
retornos de una sombra maldita
¿Será difícil, madre, volver a ti? Feroces / somos tus hijos. Sabes / que no te merecemos quizás, que hoy una sombra / maldita nos desune, nos separa / de tu agobia
retornos del amor ante las antiguas deidades
Soñarte, amor, soñarte como entonces, / ante aquellas dianas desceñidas, / aquellas diosas de robustos pechos / y el viento impune entre las libres piernas. / Tú er
retornos del amor en la noche triste
Ven, amor mío, ven, en esta noche / sola y triste de Italia. Son tus hombros / fuertes y bellos los que necesito. / Son tus preciosos brazos, la largura / maciza de
retornos del amor en las arenas
Esta mañana, amor, tenemos veinte años. / Van voluntariamente lentas, entrelazándose / nuestras sombras descalzas camino de los huertos / que enfrentan los azules
retornos del amor en los vividos paisajes
Creemos, amor mío, que aquellos paisajes / se quedaron dormidos o muertos con nosotros / en la edad, en el día en que los habitamos; / que los árboles pierden la
retornos del amor en una azotea
Poblado estoy de muchas azoteas. / Sobre la mar se tienden las más blancas, / dispuestas a zarpar al sol, llevando / como velas las sábanas tendidas. / Otras dan a
retornos del amor en una noche de verano
A tientas el amor, a ciegas en lo oscuro / tal vez entre las ramas, madura, alguna estrella, / vuelvo a sentirlo, vuelvo, / mojado de la escarcha caliente de la n
retornos del amor recién aparecido
Cuando tu apareciste, / penaba yo en la entraña más profunda / de una cueva sin aire y sin salida. / Braceaba en lo oscuro, agonizando, / oyendo un estertor que ale
retornos del amor tal como era
Eras en aquel tiempo rubia y grande, / sólida espuma ardiente y levantada / Parecías un cuerpo desprendido / de los centros del sol, abandonado / por un golpe de ma
retornos del ángel de sombra
A veces, amor mío, soy tu ángel de sombra. / Me levanto de no sé qué guaridas, / fulmíneo, entre los dientes / una espada de filos amargos, una triste / espada que
retornos del otoño
Nos dicen: Sed alegres. / Que no escuchen los hombres rodar en vuestros cantos / ni el más leve ruido de una lágrima. / Está bien. Yo quisiera, diariamente lo qui
rosa-fría, patinadora de la luna
Ha nevado en la luna, Rosa-fría. / Los abetos patinan por el yelo; / tu bufanda rizada sube al cielo, / como un adiós que el aire claro estría. / ¡Adiós, patinadora
rubens
Era del hombre la pasión, la vida. / Era el caballo que se eleva a hombre, / relámpago las crines, y los ojos, / rayos de lluvia enamorada. / Era… / La edad que no co
rubios, pulidos senos de amaranta…
Rubios, pulidos senos de Amaranta, / por una lengua de lebrel limados. / Pórticos de limones, desviados / por el canal que asciende a tu garganta. / Rojo, un puente
sabes tanto de mí, que yo mismo quisiera
Sabes tanto de mí, que yo mismo quisiera / repetir con tus labios mi propia poesía, / elegir un pasaje de mi vida primera: / un cometa en la playa, peinado por So
salinero
…Y ya estarán los esteros / rezumando azul de mar. / ¡Dejadme ser, salineros, / granito del salinar! / ¡Qué bien, a la madrugada, / correr en las vagonetas / llenas de
se equivocó la paloma
Se equivocó la paloma. / Se equivocaba. / Por ir al Norte, fue al Sur. / Creyó que el trigo era agua. / Se equivocaba. / Que las estrellas, rocío; / que la calor, la ne
se prohíbe hacer aguas
Verás entre meadas y meadas, / más meadas de todas las larguras: / unas de perros, otras son de curas / y otras quizá de monjas disfrazadas. / Las verás lentas o pr
si garcilaso volviera
Si Garcilaso volviera, / yo sería su escudero; / que buen caballero era. / Mi traje de marinero / se trocaría en guerrera / ante el brillar de su acero; / que buen caba
si mi voz muriera en tierra
Si mi voz muriera en tierra / llevadla al nivel del mar / y dejadla en la ribera. / Llevadla al nivel del mar / y nombradla capitana / de un blanco bajel de guerra. / O
siempre es todo ojos…
Siempre es todo ojos. / No te quita los ojos. / Se come las palabras con los ojos. / Es el siete ojos. / Es el cien mil ojos en dos ojos. / El gran mirón / como un botó
siervos
Siervos, viejos criados de mi infancia vinícola y pesquera / con grandes portalones de bodegas abiertos a la playa, / amigos, / perros fieles, / jardineros, / cochero
sixtina
Tú mi vida, esta noche me has borrado / del corazón y hasta del pensamiento, / y tal vez, sin saberlo, me has negado / dándome por perdido ya en el viento. / Más lu
sobre la luna inmóvil de un espejo…
Sobre la luna inmóvil de un espejo, / celebra una redonda cofradía / de verdes pinos, tintos de oro viejo, / la transfiguración del rey del día. / La plata blanda,
soneto
Oh tú mi amor, la de subidos senos / en punta de rubíes levantados / los más firmes, pulidos, deseados, / llenos de luz y de penumbra llenos. / Hermosos, dulces, má
subes del mar, entras del mar ahora
Subes del mar, entras del mar ahora. / Mis labios sueñan ya con tus sabores. / Me beberé tus algas, los licores / de tu más escondida, ardiente flora. / Conmigo no
tabla de dicterios
(Para cantarla a Franco en las escuelas) / 1 / 1x1. esputo / 1x2. hijo de puto / 1x3. cabrón / 1x4. maricón / 1x5. pajero / 1x6. trasero / 1x7. abre-braguetas / 1x8. hacer-pu
tal vez, oh mar, mi voz ya esté cansada
Tal vez, oh mar, mi voz ya esté cansada / y le empiece a faltar aquella transparencia, / aquel arranque igual al tuyo, aquello / que era tan parecido a tu oleaje.
te digo adiós, amor, y no estoy triste
Te digo adiós, amor, y no estoy triste. / Gracias, mi amor, por lo que ya me has dado, / un solo beso lento y prolongado / que se truncó en dolor cuando partiste.
tirteo
¿Qué tienes, dime, Musa de mis cuarenta años? / -Nostalgias de la tierra, de la mar y del colegio…
traje mío, traje mío
¡Traje mío, traje mío, / nunca te podré vestir, / que al mar no me dejan ir! / ¡Nunca me verás, ciudad, / con mi traje marinero; / guardado está en el ropero, / ni me l
trata de no mirar sus monumentos…
«Trata de no mirar sus monumentos, / caminante, si a Roma te encaminas. / Abre cien ojos, clava cien retinas, / esclavo siempre de los pavimentos. / Trata de no mir
tres recuerdos del cielo
Homenaje a Gustavo Adolfo Bécquer / 1.Prólogo / No habían cumplido años ni la rosa ni el arcángel. / Todo, anterior al balido y al llanto. / Cuando la luz ignoraba
tres retahílas para picasso
I / Pablo Picasso nació en Málaga / y halló un palito en el Perchel / que se le convirtió en pincel. / Al pincel le salió una hoja, / a la hoja le salió una flor, / a l
un fantasma recorre europa
…Y las viejas familias cierran las ventanas, / afianzan las puertas, / y el padre corre a oscuras a los Bancos / y el pulso se le para en la Bolsa / y sueña por la
un papel desvelado en su blancura
Un papel desvelado en su blancura. / La hoja blanca de un álamo intachable. / El revés de un jazmín insobornable. / Una azucena virgen de escritura. / El albo viso
velázquez
Se apareció la Vida una mañana / y le suplicó: / - Píntame, retrátame / como soy realmente o como tu / quisieras realmente que yo fuese. / Mírame, aquí, modelo someti
ven
Ven, mi amor, en la tarde de Aniene / y siéntate conmigo a ver el viento. / Aunque no estés, mi solo pensamiento / es ver contigo el viento que va y viene. / Tú no
ven. ven. así. te beso
Ven. Ven. Así. Te beso. Te arranco. Te arrebato. Te compruebo en lo oscuro, ardiente oscuridad, abierta, negra, / oculta derramada golondrina, oh tan azul, de
verás entre meadas y meadas…
Verás entre meadas y meadas, / más meadas de todas las larguras: / unas de perros, otras son de curas / y otra quizá de monjas disfrazadas. / Las verás lentas o pre
verte y no verte
Antes de ser o estar en el bramido / que la entraña vacuna conmociona, / por el aire que el cuerno desmorona / y el coletazo deja sin sentido; / en el oscuro germen
vuela la noche antigua de erecciones
Vuela la noche antigua de erecciones, / Muertas, como las manos, a la aurora. / Un clavel prolongado desmejora, / Hasta empalidecerlos, los limones. / Contra lo osc
y al fin el accidente inesperado
Y al fin el accidente inesperado, / el golpe oscuro de la desventura, / el ciego encontronazo, la segura, / clara certeza de que te han matado. / El tiempo recorrid
yo también canto a américa
I, too, sing America. Langston Hughes / Tú mueves propiedades en tu cielo, / astros que son verdad, estrellas tuyas, / planetas confiscados que en la noche / pasan
¡ah, miss x, miss x: 20 años!…
¡Ah, Miss X, Miss X: 20 años! / Blusas en las ventanas, / los peluqueros / lloran sin tu melena / —fuego rubio cortado—. / ¡Ah, Miss X, Miss X sin sombrero,
¡amor!, gritó el loro
¡Amor!, gritó el loro / (Nadie le contestó de un chopo al otro). / ¡Amor, amor mío! / (Silencio de pino a pino.) / ¡Amooor! / (Tampoco el río le oyó.) / ¡Me muero! / (Ni