PAIS POEMA

Libros de pureza canelo

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pureza canelo

como un volar distingue
Un fluir de orgullo / ha estado negando la escritura / en este libro / igual que el tordo vil negara / comer frutos y simientes / que regala el suelo vivo. / Un fluir de no inocencia / ha querido contar / hasta e
de agua dulce
Nunca hubiera adivinado que un amor / fuera la corriente más subterránea / sin escaparse / que va del tibio heno a un pozo / y de ahí empedrada a los huertos / sin dividirse / pero yo sí ante tu acecho / y este
el es un tronco sobre el río
El es un tronco sobre el río. / Ahí va esa roca dulce que al correr de las aguas / organiza su blandura y soledad. Ese lugar soy mirando / próxima arpillera del mundo con exquisitez / del instante que suf
el pozo, el pozo
La enramada más honda es esa verja / donde te subes para mirar / que ando descalza que ordenando voy / algunos pensamientos a flor de piel, / que sólo llevo puesto ojos ausentes / y la ropa tirada junto a u
en el lugar que más nací
Caída de la tarde / de dos almas / en la revuelta / de nuestro camino / izándose la noche. / Pasado mañana luna llena / y la acequia rodeando / la parra techo hermano / de la penumbra creciente. / ¿Qué haces tú en
escribo y apareces siempre
Este amor ¿canta o atestigua? / ¿Confesión o hilos invisibles / sueño o verdad / la luz que visita / para hacerse vestido / tantos como mundos / que en este hermoso oficio / yo procuro? / Espiando tú mi pensamien
estanque de abril
¿Eres tú / o soy yo / Narciso? / Dejemos de beber en esa fuente / y vamos al regazo, amor mío / destapando la esencia / cuerpo a cuerpo no borroso / del tiempo sin fisura / ni compasión por los mortales / ajenos a
hojas, hojas
En la almena dorada del atardecer / donde relata mi cuello punzada / comprime ahí la vena su aroma / y la oración en silencio mece / Tú eres capitán de los pájaros / llegando interminables a la hiedra / que d
juego a dos
Como gota que resbalara / y no acabando la línea / de su cabeza / prende contra la luz / también hermosa, y abrasas. / Ya tengo doble la muerte / sin conseguir rehacerme / de tu perfil que avanza. / Un nudo de mi
la carta, el beso
Llega una carta y rompe abre / la mañana en mis verdes ojos. / Ha llegado después / del cántaro de leche / de la cesta con higos / y otra sombra que cruzó / con oveja merendera y juncos / recién cortados / el por
laberinto
Empedrar / el fondo de los lagos. / Volver al aula / de la que huiste. / Irse, otra vez desnuda, / a la vereda de confesión. / Comprender ahora / antiguos pecados de avaricia / robustos pecados de palabras. / A la
mira si es verdad mi hombro
La soledad es, como siempre, / quien más me hace recordar tu nombre. / Pero cuidado, también el mediodía, y el gazpacho, / y la zapatilla mal atada en el segundo botón, / y las gotas de agua bajo la ducha
no escribir
Digo No escribir / y conspiro con la ausencia real / donde algunos años se plegaron / a otro origen de la melancolía: / darme pereza seguir buscando / el gemido de la creación, darme rubor / volver a sembrarm
noviembre
Antes de que llegaras / abriendo el cielo de mi vida / la poetisa hacía cosas extrañas. / Era la soledad, era el decoro, era / la inteligencia sobre asno de plata. / Un asno hermoso, cristal tapiado / que iba
pase la luna y escriba
Vas a hacer un libro / Como tu cuerpo enjaulado -dices. / ¿Dónde dejas el alma? / En tu cuerpo -repites. / ¿Dónde alma y cuerpo que mueves / saben apoderarse de un verso? / Acabo de apagar la luz de la respue
plenitud
1 / Mediodía y te ausentas… / Mediodía y te ausentas / por no conocer mis pensamientos. / Es que de pronto, dices, / se me pone una lámina en el rostro / y aparece un abismo entre los dos. / Será cierto / pero do
poema antes de cerrar los ojos
¿Quién me rondará esta noche, / si vivo como siempre he vivido / en este pueblo de ventanas y puertas / que se abren al perro, a los haces cortados, / y al rostro interior que lleva el hombre? / Nadie. Yo s
que no se estudie a un espíritu vivo
¿Qué lana, qué madeja suave / entre dedos quieres? / ¿Qué lana, qué madeja, / qué rincón de sal, / qué hilo, qué hoyo de mí a tu ser / se parezca tanto a lo presente? / Y estoy llenando espacios / gota a gota d
regrésame
No sabrás con certeza / tu caminar conmigo / en este verano de temblor / frente a los álamos. / Debo decirte / nunca conocerás / cómo te he amado / hasta dónde el sol / me ha entrado en la boca / el hueso en la gar
tiempo de mi corazón jugando a la guerra
Tiempo de mi corazón jugando a la guerra / y la guerra era un llanto en todas las paredes / y yo vivía allí. / Palabras absurdas que oía a la sombra / y quería ser perro para matarlas / y decir que la menti
vencida
Dónde el anillo / Dónde la yerba, saboreo / y él perdido en ella? / Las flores apretadas / Como besos y palmas / La luz abriendo / caricias / en la cima de la tierra. / Es la calma / del amor vencido. / Del amor, ven
veo, veo
-¿Qué ves? / Tu mar / El mar tendido como un libro de versos / -¿Color? / Elegir es barcaza lentísima de amante / -Pero dime ¿color? / El tiempo que ahora mismo sale de tu boca / El calor dulce que nos ata en l
ya puedo morirme si me dejo
Palabras, oficio que no lo es. / Hojas que caen al suelo / y no me da tiempo a detenerlas. / Figuraciones mías, y amor, otra vez, / al compás, verso grande, / para la vida. El mío me quiere. / Anillo puesto a
zarpamos al amanecer
1 / ¿Recuerdas aquellos días de mar… / ¿Recuerdas aquellos días de mar / que olita a olaza / unía los cuerpos / bata oscura con rosas en mi pecho / hasta cualquier hora de luna / porque si no estabas / era mi ser